El agravio

Jesús Cabrera | 18 de agosto de 2011 a las 7:00

Qué trabajito le está costando a la Junta de Andalucía mantener en pie los argumentos por los que se le niega el pan y la sal a Córdoba con motivo de las semifinales de la Copa Davis. El cumplimiento del principio de la autonomía municipal le ha dolido al consejero Luciano Alonso más que una patada allá donde todos ustedes se imaginan. Su reacción, ya la conocen: “Que se las apañen solos”. Este exabrupto inicial fue posteriormente suavizado con una serie de argumentos que al poco comenzaron a resquebrajarse y a hacer aguas debido a su escasa consistencia. Alonso podrá ahuecar la voz para dar mayor solemnidad a sus ataques al gobierno municipal cordobés, pero después vendrán los hechos desmintiéndolo sin remisión. La última fue ayer. Después de que el consejero inflamara sus cuerdas vocales repitiendo una y otra vez que la Consejería que encabeza no dará ni un euro a las federaciones, porque son entidades privadas, resulta su departamento no sólo mantiene el pago de cánones para diversas citas deportivas de elite, sino que también aporta suculentas cantidades a otras empresas privadas, como es el caso de Unipublic, la sociedad anónima que organiza la Vuelta a España. El secretario general para el Deporte de la Junta, Ignacio Rodríguez, no tuvo empacho ayer en detallar la pasta gansa que los costará a todos la presencia de la marca Andalucía. ¿Pero no habíamos quedado en que no se pagaba a particulares?

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