Berhanyer

Jesús Cabrera | 14 de octubre de 2011 a las 7:00

 

Durante algunas décadas, Elio Berhanyer era el cordobés que cambió su nombre y apellido para triunfar en Madrid. Y lo consiguió. El éxito y la intensidad de su trabajo le llevaron a romper los vínculos sociales con su ciudad natal, que sólo tenía el recuerdo de un chico de la Electromecánicas al que le iban muy bien las cosas y que de vez en cuando salía en los periódicos. En aquellos momentos la moda no estaba de moda como ahora y Elio, gracias a su trabajo y calidad, entró en el Olimpo de los grandes. Por derecho propio formó parte de una generación de la que es el único superviviente y ahora el Ministerio de Cultura le ha concedido el Premio Nacional de Diseño de Moda como reconocimiento a una carrera de medio siglo marcada por la innovación y la calidad, entre otros méritos. Cuando esta parcela creativa no estaba tan reconocida como ahora, se valoró la importancia de Berhanyer cuando Iberia le encargó el diseño de los uniformes de sus azafatas. Estas prendas, como cientos de otras más salidas de sus manos, pueden por derecho propio formar parte de cualquier museo internacional de moda, lo mismo que las que a diario y en directo podemos ver los cordobeses en el escaparate de su tienda en Manuel de Sandoval. El decano de los diseñadores de moda recibe ahora la máxima distinción, precisamente en el momento en que ha reanudado los lazos con la ciudad que le vio nacer y que ahora se congratula de corazón con este reconocimiento.

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