Dignidad por poco tiempo

Jesús Cabrera | 13 de diciembre de 2011 a las 7:00

Recordarán todos ustedes la que se lió el pasado mes de marzo cuando se descubrió que el entonces ministro de Defensa alemán, Karl-Theodor zu Guttenberg, había plagiado su tesis doctoral. El escándalo alcanzó tales dimensiones que el hombre tuvo que coger la puerta y dimitir, lo que le valió pasar a convertirse en todo un referente ético. “Deja de ser ministro por plagiar su tesis”, decían quienes defendían la actuación de este Guttenberg por echar por la borda su carrera por culpa de unos hechos ocurridos muchos años antes y por una razón que nada tenía que ver con la política. Cuando imaginábamos que este hombre estaría en su casa, dedicado a la búsqueda de un trabajo en el que empezar de nuevo resulta que le han buscado un hueco para que siga trincando del dinero público. Nada menos que la Comisión Europea lo acaba de nombrar para un cargo tan novedoso como es el de consejero para el uso libre de internet en países con regímenes autoritarios. La responsable más directa de su nombramiento es la vicepresidenta de la Comisión Europea Neelie Kroes, quien ha dicho que tiene plena confianza en él. Será verdad que Guttenberg es honrado, que ha hecho propósito de enmienda y que su labor como ministro es impecable, pero en la política cuentan los gestos tanto o más que los hechos y si este señor causó un escándalo de grandes dimensiones no puede aparecer a los nueve meses en un nuevo cargo y con un nuevo sueldo. Qué morro.

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