El Botánico

Jesús Cabrera | 11 de febrero de 2012 a las 7:00

El Jardín Botánico de Córdoba nació en un rincón de la ciudad y así lo han considerado los cordobeses durante un tiempo. Era lo que estaba enfrente del zoológico, que sí era más popular, aunque su difusión comenzó a cambiar por un boca a boca que lo ha convertido en un principal atractivo dentro de esta oferta alternativa que toda ciudad debe tener preparada en la recámara. El Jardín Botánico es un lugar de visita, sí, pero también es un recinto privilegiado para conciertos o exposiciones. En su interior alberga dos museos que son unas verdaderas sorpresas para el visitante que no se los espera. Además, el Banco de Germoplasma es la reserva en la que todos podemos confiar para la conservación de las especies vegetales del planeta. Todo un lujo, vamos. Aunque ahora se cumplan las bodas de plata de su inauguración, la gestación del Botánico se remonta a unos cuantos años más, cuando el concejal Antonio Zurita comenzó a estrechar lazos con la Universidad para poner en pie el proyecto que ahora es y del que ha sido pieza fundamental Esteban Hernández Bermejo. Pese a esta juventud, el recinto tiene ya el aspecto de ser un jardín histórico en donde se pueden admirar especies de gran porte que embellecen el lugar. Pocos cordobeses quedan que no lo conozcan, porque ya forma parte indisoluble de la ciudad. El reconocimiento que le ha otorgado la Casa Real viene a reconocer un trabajo bien hecho durante todo este tiempo. Felicidades.

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