Terapia de grupo

Jesús Cabrera | 6 de junio de 2012 a las 7:00

La mayoría de las personas con las que uno puede cruzarse a lo largo del día, por no decir la totalidad, tienen razones más que suficientes para quejarse de la situación. La crisis ha creado una incertidumbre que ha afectado a todos, algo que cualquiera conoce muy bien y en primera persona. El antídoto momentáneo más efectivo es el espíritu colectivo y así se está demostrando en los últimos tiempos. Todo aquello que supone una ilusión y una alegría en el grupo hace que se contagie como lenitivo de la situación de cada uno. Ya tuvimos el pasado año un anticipo con los prolegómenos de la Capitalidad Cultural, donde la ciudad se sumó con fuerza a este proyecto. Después vino la Copa Davis, que movilizó Córdoba durante unos calurosos días y así se han vivido todos y cada uno de los acontecimientos que ha tenido la ciudad, en los que hay que añadir los que cada año nos aporta el calendario festivo. La prueba más reciente la tenemos en la celebración el pasado viernes de la Shopping Night, que desbordó las previsiones más optimisma. Pero este año hay un aliciente que en los últimos meses han conseguido alegrar la vida de los cordobeses y no es otro que la evolución que a lo largo de la liga ha tenido el Córdoba CF. El partido de hoy, que no es otra cosa que el inicio de la gloria, es el punto álgido en el que los cordobeses sin distinción olvidarán todo lo que merece la pena olvidarse para centrarse por unas horas en una alegría colectiva que a todos nos beneficia.

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