Digna obesidad

Jesús Cabrera | 17 de julio de 2012 a las 7:00

Después de años, décadas incluso, en las que de forma generalizada se impuso como canon el de la mujer escuálida de huesos marcados los criterios estético retornan lentamente a la normalidad, en la que los kilos de más no están tan mal vistos como antes. El mundo de la pasarela, de la moda, de las revistas de colorines han sido los inoculadores de unos criterios que han dado pie a la aparición de lo que eufemísticamente se denominan trastornos alimentarios; es decir, anorexia y bulimia. Si bien éstos han existido de siempre, eran enfermedades raras que ya están generalizadas y raro es el hospital que no cuenta con una unidad especializada para su tratamiento. La manera de combatir esto ha partido de Estados Unidos, donde Cat Pause ha creado un movimiento en defensa de las gordas, a las que quiere que se les llame así: gordas. Rechaza los términos de “obesa” o de “pasada de peso” porque, como dice, “reivindica el orgullo de tener curvas, muchas curvas”. La intención es crear en este colectivo un espíritu sin complejos para aceptar una realidad a la que hay que llamar por su nombre, sin que nadie les obligue a perder peso para tener un aspecto igual al del resto de la sociedad. Las pretensiones de Cat Pause son bastante loables si no colisionaran de frente con una realidad, como es la de que estar gordo, aparte de una opción estética, puede ser síntoma y causa de enfermedades que pueden resultar fatales.

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