Perdida en el mapa

Jesús Cabrera | 20 de agosto de 2012 a las 7:00

Comprendo perfectamente el cabreo que tienen los prieguenses. Se sienten ninguneados y perdidos en un mapa donde nadie se ha preocupado de señalar donde está este monumental municipio. Que en la A-45 no exista ningún rótulo de que la salida 56 es la que lleva directamente a Priego puede tener una explicación y hasta un responsable. Un olvido, un criterio absurdo; vaya usted a saber. Pero que además de en la autovía este olvido se repita también en la A-92 y en la N-432 es para pensar en algo peor. ¿Una confabulación? No tiene explicación que quien quiera llegar por primera vez a Priego de Córdoba tenga que recurrir al mapa –algo que nadie hace a estas alturas– o la GPS –que no es tan común en los vehículos–. Además, esta última tecnología puede inducir a error, porque avisará del camino correcto, pero el conductor dudará al ver que en la desviación se indica una retahila de localidades en las que, curiosamente, no figura Priego. Los primerizos, por tanto, están condenados a perderse por alguna carretera y a dar un montón de vueltas antes de llegar a la ciudad del agua, de la cal, del barroco y de tantas cosas más. Está bien que el Ayuntamiento se ponga las pilas y que pelee todo lo que tenga que pelear hasta ver reconocido este justo. La marginación que sufre esta localidad cordobesa no tiene explicación posible a no ser que sea por la envidia que otros le tienen.

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