El futuro del SAT

Jesús Cabrera | 24 de agosto de 2012 a las 7:00

Lo mejor que puede hacer el SAT en esta recta final del verano es replantearse su futuro. La irrupción que han protagonizado este verano después de algunos años de inactividad no ha dado los resultados que ellos esperaban. O a lo mejor sí. Si esperaban concienciar a la sociedad andaluza y española de la necesidad de poner pie en pared en defensa de los sectores más débiles de la sociedad, a la vista está que los respaldos que han sumado en las acciones realizadas hasta ahora son testimoniales, por no decir ridículos. Las personas en cuyo nombre organizan estas protestas no se han incorporado a la marcha tras las banderas a su paso por las carreteras de nuestra provincia. En cambio, si lo que se pretendía era que el asalto a los supermercados, el chapuzón en la piscina del Palacio de Moratalla o la entrada en Córdoba como un césar invicto sirviera para alimentar el culto a la personalidad de Juan Manuel Sánchez Gordillo el objetivo está cumplido. Y con creces. Dentro de unos días volverán a repetir la operación en la provincia de Cádiz y se sucederán los mismos episodios que en estos días se han vivido en Córdoba. Y después de Cádiz irán a otro sitio, si no les paran antes los pies. Acabará el verano y se replegarán a Marinaleda, el cuartel de invierno en donde el SAT maquinará las acciones que desarrollarán en el próximo agosto para mayor gloria mediática de su líder y en nombre de unas víctimas de la crisis que a su paso bajarán con miedo las persianas de sus negocios.

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