Igual que el Plan E

Jesús Cabrera | 4 de julio de 2012 a las 7:00

Recordarán todos ustedes la cantidad de obras que se hicieron en toda España con cargo al Plan E, esa actuación anticrisis que el Gobierno de Zapatero puso en marcha para intentar paliar los efectos de la situación económica. Más allá de los resultados que ofreció este Plan E, quedará para la posteridad el catálogo de obras que se hicieron; algunas sirvieron para mejorar los municipios y la calidad de vida de los vecinos, pero otras no fueron más que excusas para gastar un dinero que no había más remedio que gastar. Los detractores del Plan E dicen aún que sirvió para cambiar los bordillos de todas las calles de España, lo que es una exageración. No es estrambótico, en cambio, aquella obra que costaba menos que el cartel que la anunciaba o las que se hicieron y luego no sirvieron para nada. En Albania han seguido este segundo supuesto. El Gobierno ha decidido hacer un parque infantil en la aldea de Fanar sin contar con la opinión de los vecinos. Estos no se han cortado un pelo y han denunciado que para qué carajo quieren un parque infantil cuando desde hace años allí no vive un niño. El habitante más joven tiene 40 años y, como comprenderán, ya no está en edad de tirarse por el tobogán ni de gritar en el columpio. Todavía no han salido de su asombro por que el Gobierno haya decidido hacer la inversión más fuerte de los últimos años en esta estupidez y no se decida a solucionarle problemas como el abastecimiento de agua o el arreglo de las calles.

La celebración

Jesús Cabrera | 3 de julio de 2012 a las 7:00

Todo triunfo futbolístico debe contar con una celebración a tono. Da igual lo que se dispute que, si se consigue, debe contar con la algarabía generalizada, ruido de petardos, bocinas, y exhibición masiva de camisetas, banderas y bufandas aunque estemos en verano. La sociedad ha creado esta liturgia propia cuya única finalidad es el disfrute colectivo, compartir un gozo que llega a todos. Estas celebraciones no entienden de edades ni de clases sociales, puesto que pijos y canis se mezclan y gritan al alimón porque son partícipes de la misma alegría que a todos invade. En la noche del pasado domingo se pudo ver todo esto en la plaza de las Tendillas, a donde afluían cordobeses desde los más distantes barrios para ver la alegría de otros y para que los otros vean también la alegría propia. Esto es así y sus reglas de funcionamiento son tan básicas como conocidas, hasta que los energúmenos de siempre se encargan de reventarlo sin saber a cambio de qué beneficio. No eran más de cuatro, pero hicieron que los petardos que explotaban donde no debía, las botellas que volaban por el aire, los insultos gratuitos y la intención de gatear al monumento del Gran Capitán, reventaron en unos minutos un ambiente sano, deportivo, familiar que disfrutaba de la consecución de la Eurocopa a cargo de la Selección Española con una presencia masiva de niños que no entendieron porqué les hurtaron en unos minutos su derecho a la alegría.

Guitarra

Jesús Cabrera | 2 de julio de 2012 a las 7:00

I el de la guitarra es uno de los sonidos característicos de esta ciudad, a partir de hoy y durante la primera quincena de este mes este instrumento se erige por méritos propios en el símbolo de la ciudad. Durante estos días se sucederán los conciertos y las actividades más diversas en las que la guitarra es la protagonista absoluta. Este veterano festival cordobés ha conseguido superar todos los estereotipos posibles y demostrar que éste es un instrumento que no conoce de tiempos ni de fronteras. Los artistas más diversos han dejado patente en Córdoba que el protagonismo de la guitarra es universal. La cita es ya bien conocida de los cordobeses, que este año tendrán además la oportunidad de participar en una actividad que se desarrollará en el bulevar del GranCapitán. Los artistas cordobeses Solimán López y Nacho Argueda han ideado una guitarra gigante, de 26 metros de longitud que a partir de mañana se podrá admirar, porque pese a sus dimensiones suena cuando se interactúa sobre ella. Los promotores de esta iniciativa señalan que no es tan difícil y que cualquiera puede rasguear sus cuerdas virtuales. Como esta actividad está patrocinada por una firma comercial, pues los más habilidosos podrán obtener diversos premios. Con esta propuesta el Festival de la Guitarra sale una vez más a la calle para hacer patente algo que es una realidad desde hace muchos años y es que los cordobeses no pueden pasar sin la música en esta época del año.

Celebración en Las Tendillas

Jesús Cabrera | 1 de julio de 2012 a las 7:00

Lo que hicieron el otro día los operarios municipales en la plaza de las Tendillas no era proteger el monumento del GranCapitán para el partido entre España y Portugal, sino para la final de la Eurocopa de hoy. A lo largo de todos estos días se puede ver cómo tanto una bandera como una bufanda flamean desde el hieratismo en bronce de don Gonzalo. A sus pies, un verdadero laberinto de vallas de color verde impiden que los gamberros de turno se metan en la fuente, destrocen los surtidores y escalen hasta lo más alto del monumento de Mateo Inurria con los inevitables destrozos que causa la tan justificada como irracional euforia. El Ayuntamiento, como todos los españoles, es consciente de que esta noche se va a vivir una fiesta grande en la plaza de las Tendillas, porque la Selección Española va a ganar el partido contra Italia y la Eurocopa será de nuevo nuestra.

Verduras

Jesús Cabrera | 30 de junio de 2012 a las 7:00

Cuando se vincula un alimento con un personaje de ficción hay que mantenerlo hasta el final, porque en caso contrario se rompe la magia y se desdibuja todo. A Popeye nos lo imaginamos con una lata de espinacas en la mano y si le pusieran una bolsa de gusanitos ya no sería Popeye sino otro personaje. Si el oso Yogui en vez de miel tomara yogurt con bífidus activos le repudiaría hasta el mismísimo Bubu. ¿Recuerdan a Triqui, el de Barrio Sésamo? ¿Qué era lo que comía siempre de forma compulsiva? Pues galletas. La nueva serie de estos populares muñecos que se empieza a emitir la próxima semana ha decidido que no sean galletas lo que coma Triqui, sino verduras. El nuevo Barrio Sésamo que verán los pequeños a partir del próximo lunes tiene la intención de inculcar a los niños los hábitos más saludables en la alimentación, algo que está muy bien, siempre y cuando no se destroce un icono para varias generaciones como es el caso del monstruo de las galletas. Con esta filosofía, veremos a Epi y a Blas cenar un revuelto de habicholillas y a la rana Gustavo tomarse una ensalada César entre reportaje y reportaje. Sólo falta esperar la respuesta de la audiencia infantil, porque este giro en lo que siempre ha sido Barrio Sésamo ha sido algo bastante estudiado y que cuenta con el respaldo nada menos del prestigioso cardiólogo Valentín Fuster. En las manos de estos muñecos está la alimentación futura de los niños, aunque se acaben desdibujando los personajes.

La raíz de Bankia

Jesús Cabrera | 29 de junio de 2012 a las 7:00

Bankia se ha convertido, en contra de su voluntad, en el paradigma de la crisis. Su nombre, sus últimos directivos y su gestión se han convertido en el rompeolas contra el que colisionan todos los reproches contra una forma de hacer (mal) las cosas. Rara es la manifestación en la que no hay una pancarta con el nombre de Bankia, lo mismo que su logotipo surge a menudo en las redes sociales en los típicos chascarrillos con los que la sociedad se desahoga en estos tiempos de turbación. La popularidad de Bankia es ahora muy superior a la de cuando estaba en todo su apogeo, si es que alguna vez lo estuvo, y sus propias turbulencias han provocado que muchos hayan decidido excavar en sus cimientos para conocer mejor su gestación y conformación. En este proceso, un fino olfato notarial ha detectado que Bankia tiene raíces cordobesas. Lo que nos faltaba. Como si no hubiésemos tenido bastante con Cajasur resulta ahora que la entidad gestionada por Rodrigo Rato lleva a Córdoba en su DNI. Pues sí, es verdad, porque el origen del mismo está nada menos que en el Banco de Córdoba, una entidad constituida mediante escritura pública en diciembre de 1963 en Granada, hace ya casi medio siglo. Este dato no deja de ser más que una anécdota, pero refleja que todo deja rastro en esta vida y que cuando uno menos se lo espera aparecen noticias como ésta que nos recuerdan unas marcas comerciales que creíamos desaparecidas pero que seguían vivas en las entrañas del monstruo.

Acto de justicia

Jesús Cabrera | 28 de junio de 2012 a las 7:00

El magistrado José Luis Rodríguez Lainz, que como todos ustedes ya saben a estas alturas es el que investiga la desaparición de los niños Ruth y José, dio ayer una orden que, como todas las suyas, fue un auténtico acto de justicia. Señaló que las labores de búsqueda en la famosa finca de Las Quemadillas se limite a un horario más racional, si se tiene en cuenta la temperatura que se sufre en estos días. Ha sido, con algo de retraso, la acomodación de estos trabajos a lo que establece el convenio colectivo de la construcción, que pudiera ser el marco normativo más cercano a las numerosas personas que rastrean, excavan y pasan todo el día bajo este sol carente de clemencia. Esta medida beneficia a los técnicos, policías y expertos congregados en esta finca, pero también a los numerosos periodistas, redactores y gráficos, que llevan un buen número de días a la espera de noticias a la intemperie, sólo acompañados con el desesperante canto de las chicharras. Las labores de búsqueda se realizarán desde hoy entre las 08:00 y las 15:00, un marco horario que termina precisamente cuando el termómetro comienza su escalada y que libra a todos del horario de tarde, que es el más inhumano de todos, máxime cuando la ciudad ha comenzado a encadenar alertas meteorológicas de todos los colores. Este acto de justicia, y también de humanidad, fue ayer muy bien acogido por todos los beneficiados, cansados de una historia que ya aburre de no ser por que los niños no han aparecido aún.

Reflexión juvenil

Jesús Cabrera | 27 de junio de 2012 a las 7:00

Lo ocurrido en la Fundación Antonio Gala reproduce al milímetros más de una y más de dos películas que todos tenemos en la memoria. Un internado en el que los jóvenes se revelan y montan un número ante la reacción enérgica de la dirección, puede ser la línea argumental a la que se le pueden añadir distintas variantes. En el caso real ocurrido en el antiguo convento del Corpus Christi hay un elemento diferenciador respecto a esos largometrajes, mayoritariamente norteamericanos, y es que los jóvenes que pasan dentro un año no lo hacen forzados por un sistema educativo obligatorio ni presionados por la voluntad de sus padres; son ellos solos quienes libre y voluntariamente han optado y peleado por ser seleccionados para formar parte de ese selecto grupo que dará lustre a sus respectivos currículum. Otro aspecto a tener en cuenta es la mayor o menor dureza del régimen interno de la fundación, necesario para mantener un mínimo orden que garantice un óptimo funcionamiento de la casa y que no se convierta en un cotolengo decimonónico. Si se demuestra que la rigidez del mismo ha traspasado determinados límites hay que depurar la situación, pero sin que se impongan las pautas de comportamiento de un reality show, porque la Fundación Antonio Gala debe ser un lugar en el que aprovechar el tiempo debe ser el fin primordial antes que repetir los esquemas de funcionamiento de cualquier programa de la telebasura.

Ganas de alertas

Jesús Cabrera | 26 de junio de 2012 a las 7:00

El verano oficial no ha hecho más que empezar y ya llevamos un par de alertas entre pecho y espalda. Cuando todavía recordamos la bonanza de esta primavera se cogen con ganas las primeras alertas que decreta la Aemet. “Que mañana hay alerta amarilla”, dicen quienes tienen ganas de la llegada del calor, algo que es muy distinto a lo que se vive en Córdoba cada verano. Las primeras alertas se jalean y se comparten hasta que colapsan el calendario y, diga la Aemet lo que diga, en Córdoba se vive en una alerta continua. Después está lo del color. ¿Alguien distingue en su piel la diferencia entre una amarilla de una naranja? ¿Existe la alerta roja? ¿Qué se siente con la alerta roja? La última paradoja de estos avisos meteorológico está en que la Aemet los implanta en la Campiña o en la Sierra. Nunca habla del valle del Guadalquivir en general ni de la capital en particular. ¿Será para no crear alarmismo en la ciudad? Cuando se avisa de una situación de este tipo, los de la capital nos la asignamos por defecto y así no hay problemas. Lo que ocurre es que las ganas con que cogemos las alertas y las comentamos con nuestro entorno más inmediato se pierden cuando el verano avanza lentamente en su pesadez y al final vemos que, salvo excepciones, todos los días son igual de pesados y el calor se mantiene con la misma insolencia tanto de día como de noche. Al final, por hartazgo, las alertas pierden popularidad y sólo se espera que el verano acabe de una puñetera vez.

Cofradías encalladas

Jesús Cabrera | 25 de junio de 2012 a las 7:00

AS elecciones de hace una semana a la presidencia de la Agrupación de Hermandades han dejado a este colectivo encallado sin perspectivas de que vuelva a navegar en menos de 90 días. En esta semana se ha escrito mucho de la situación a la que se ha llegado y que no tiene más culpable que unos estatutos timoratos, redactados en un mal momento y con un articulado que en nada se parece a como se resuelven este tipo de situaciones en la sociedad civil. Cada hermandad es muy dueña de mantener su voto todo el tiempo que quiera y así no se desenmarañará en la vida esta situación. Mientras los dos candidatos sigan optando al cargo a quien le toca mover ficha es a quien aprobó una normativa que para evitar determinados problemas ha ocasionado otros mayores. Es el Obispado por tanto el que debe actuar y decidir cuándo y cómo se sale de esta situación, que es algo así como reconocer que los estatutos son manifiestamente mejorables. Todas las demás interpretaciones que se quieran hacer es echar balones fuera. Poner el foco sobre los candidatos es distraer la atención de un elemento sustantivo, como que las cofradías están formadas por personas a las que se les debe tener en cuenta más de lo que se les tiene. Un verano en situación de interinidad es un periodo demasiado largo para una maquinaria que no para de funcionar en todo el año. Cuanto más tiempo tarde en desencallar este barco más daño tendrá en su estructura.