Agente, coja un poquito de ADN

Hyde | 23 de diciembre de 2008 a las 14:53

   Alguna que otra vez, charlando con amigos o conocidos policías o guardias civiles -alguno de ellos en homicidios-, no han parado de lamentar el tremendo daño que han hecho a su trabajo series como CSI y todas sus versiones. Que si análisis de ADN con un pelo de la axila del sospechoso, que si las huellas en cualquier superficie, que si secuencias o reconstrucciones por ordenador con unos procesadores que ya quisiera para sí la NASA… Desde que triunfan Grissom y sus muchachos no hay día en las comisarías o cuartelillos en los que no llegue algún denunciante exigiendo tal o cual prueba, para cachondeo y desesperación de las pobres fuerzas del orden, más parecidas a los hombres de Paco que a otra cosa…

Si tengo que elegir la plasmación en televisión de una investigación policial, me quedo con esta secuencia de The Wire. Durante mucho tiempo he oído calificar esta serie como la sucesora de Los Soprano, y eso mismo me ha impedido verla, por despecho, durante años. Ahora que me he quedado sin Tony y compañía, no he tenido más remedio que descargármela. Al principio cuesta entrar en ella, pero la recreación de los suburbios de Baltimore y el negocio de la droga son muy, muy realistas. Se nota la mano de su creador, el veterano periodista Ed Burns, que acaba de hacer ‘Generation Kill’.  Y los personajes, tanto los polis como los pandilleros, están muy bien trabajados, sin estrellitas ni chorradas. Es dura realidad recreada en ficción, con su buena cuota de personajes medio malos medio buenos, como cualquier serie de calidad que se precie últimamente. Y uno puede imaginarse, cuando ve las movidas para montar la escucha policial, al juez Torres y a sus policías del caso Malaya. En lugar de seguir la pista al jefe del clan mafioso de la droga Avon Barksdale, lo hacían con Roca, Muñoz, Yagüe y el resto de joyas de Marbella…

  • J. Jiménez Gálvez

    Los Soprano es una serie que marca a cualquiera. También me causó un gran trauma el final de ésta y asumir que las historia de Tony y su familia se acababan. Después decidí ir a por The Wire, recomendada por un amigo, y debo de decir que no me ha defraudado para nada. La historia es buenísima y ahora que estoy con la tercera temporada, quiero volver a empezar de nuevo, porque me angustia que el final (sólo son 5 temporadas) esté más cerca.