Hung

Hyde | 3 de julio de 2009 a las 13:19

Han pasado unos mesecitos, pero han merecido la pena. Tras un par de años difíciles, de depresión post Soprano y post Roma, la HBO había perdido cierto terreno en creatividad frente a competidoras como Showtime (Dexter) o AMC (Breaking Bad). Puede que True Blood remonte el vuelo tras un inicio de segunda temporada sangrante -el segundo y tercer episodio han mejorado-, y esperamos como agua de mayo la sexta temporada de Entourage. Pero mientras, la nueva ‘Hung’ nos ha sentado mejor que un tinto de verano en el chiringuito playero.

Hung es como Californication pero sin David Duchovny haciendo de David Duchovny. O sea, mejor, menos cargante y mucho menos egocéntrica. Ahí tenemos a un perdedor, en la típica middle age crisis, que además nos sirve muy bien para retratar la crisis económica y el derrumbe del sueño americano. El protagonista, encarnado de momento con tino por Thomas Jane, un actor encasillado en el cine de acción o terror (la entretenidilla ‘Deep Blue Sea’, la terrible ‘Punisher’ y la bastante decente ‘La niebla’). Su protagonista, un profesor divorciado que no gana lo suficiente para salir del pozo, se apunta a un curso de marketing baratero para convertirse en millonario. Tendrá que encontrar cuál es su mejor herramienta personal para conseguirlo. Y él tiene una muy larga. El primer episodio promete risas, y cierta amargura, el resto del año.

  • St. James

    Estimado Hyde:

    Aprovecho que mi camada alienígena está durmiendo aún (no me pregunte por el sedante ilegal que acabo de echarles en el potito), para preguntarle si tiene usted conocimiento de un producto de Showtime, a la que acaba de mencionar. Se trata de “Sleeper Cell”, una trama terrorista en 9 o 10 capítulos que acaba de caer en mis manos y que no tiene mala pinta, a primera vista.

    Un saludo.

    PD: Póngase usted con Larry David, caballero, porque acabo de trasegarme la 4ª temporada y es de lo más grande que me he visto en años. Para que vaya haciendo boca, apariciones estelares “as himself” de Ben Stiller (haciéndole la competencia al santo Job), David Schwimmer (Ross de “Friends”, de capullo integral), Mel Brooks (rey de los ladinos), su señora, Anne Bancroft, y un siesísimo Paul Mazursky. Una gran pirueta de escritura televisiva, de las que te obligan a aplaudir al final, y que usted no debe perderse.