El Rey es él

Hyde | 8 de septiembre de 2009 a las 18:52

http://www.youtube.com/watch?v=zAREc1UU9ww Por mucho que nos duela, todo tiene un fin. Y saberlo es lo que nos convierte en humanos, nuestro castigo divino, lo que nos diferencia de los animales. No pretendo que éste sea un post místico, pero dentro de nosotros hay algo que intenta retrasar ese momento por todos los medios, que quiere creer que nunca se acabarán las cosas que amamos o con las que disfrutamos. Tengo un amigo que se resistía a escuchar todos los discos de The Beatles, pues sabía que después llegaría el vacío. Yo mismo estuve meses evitando ver la última temporada de ‘Los Soprano’, o he retrasado hasta estos días finales de verano -aunque la comparación es odiosa- la lectura del último tomo de Millenium. Me gustara o no su trilogía, el pobre Stieg Larsson no iba a escribir más.

Las series, ya lo hemos comentado por aquí, se resisten casi siempre a morir, incluso cuando en más de un caso sería deseable. No insistiremos en el horror que supuso la continuación de ‘Prison Break’ o de ‘Héroes’, pero la audiencia manda y ningún directivo de cadena está dispuesto a enterrar con todos los honores un producto que vivo le genera cuantiosos ingresos publicitarios. Lo mismo ocurrre con guionistas, actores y creadores, y así se estiran tramas más allá de lo razonable.

Pero también hay casos contrarios. Buenos productos que fenecen por falta de una audiencia masiva, porque no son rentables. Aunque la HBO ha sabido mantener contra viento y marea, hasta que necesariamente triunfaron, porque eran buenas, algunas de sus series, desde aquí le reprocharemos siempre el fin de la magnífica ‘Roma’. Y si eso lo hizo la HBO, qué no será capaz de hacer una cadena generalista que pugna por cada décima de share. Es lo que ha ocurrido con la NBC y ‘Kings’, su gran apuesta del año pasado, y que este bloguero está terminando de ver ahora (lo reconozco, con bastante retraso). Duele saber que sólo hay una temporada, que la serie fue cancelada por falta de audiencia. Porque es original -imaginen una monarquía en un país ficticio pero que es EEUU-, porque es una adaptación muy atrevida del mito bíblico de David y Goliat y, sobre todo, porque la protagoniza una de las debilidades de este blog: Ian Mcshane. Su sola presencia es motivo para tragarse ‘Kings’. Maldita sea la NBC!!!

Hace unos días, Alberto Rey en su blog ‘Asesino en serie’, ponía la enorme, majestuosa y seductora voz de Mcshane como ejemplo del horror de los doblajes. En efecto, los aficionados/adictos a las series sentimos la necesidad de verlas en versión original, no por esnobismo, sino porque cualquier otra cosa es una mutilación, un sucedáneo. Mcshane, al que veneramos desde ‘Deadwood’, es uno de esos grandes actores que da sentido al título de este blog. Podría retar a cualquier de sus compañeros de la gran pantalla y seguramente saldría airoso. Lástima que le haya dado por volver al cine (en el que empezó en los sesenta y con más de treinta cintas) para hacer películas basura (una de carreras de coches en una cárcel o algo así) o para poner su mayor tesoro al servicio de los dibujos animados (pone voz al malvado tigre de ‘Kung Fu Panda’).

También es una pena que los ejecutivos de la NBC no fueran más pacientes. También que las series no tengan la posibilidad de ‘traspasarse’ y fichar por cadenas con más confianza en los buenos productos.

  • St. James

    Estimado Doc:

    Me limitaré a homenajear al gran McShane con una de las mejores frases puestas en su boca por los guionistas de la serie, que tituló uno de los capítulos de la excepcional y tristemente fenecida Deadwood:

    “Tell your God to ready for blood”

    Y no me voy sin antes recomendarle la película en la que descubrí a este titán infravalorado: “Sexy Beast” (http://www.imdb.com/title/tt0203119/), un título ya recomendable de por sí, del muy prometedor Jonathan Glazer, donde no sólo él mete auténtico canguelo al espectador.

    Si admira usted a Ben Kingsley (su talento, no su filmografía, porque esta última delata lo insano de su agente), prepárese para algo nunca visto: el bueno de Ben haciendo de macarra psicópata.

    Por cierto, a ver si después de ver esto sigue usted teniéndole inquina a Ray Winstone, que aquí lo borda.

    No se la pierda, gañán, que este noir moderno rodado en Almería es una auténtica sorpresita cinematográfica.

    Un saludo,
    St. James

    Y, de remate, una señora

  • Somos Muchos

    Somos Muchos los que te seguimos!!! Sigue relatando la actualidad televisiva!!!

  • St. James

    Estimado Doc:

    Se me cortó en lo de “la señora”, una imponente veterana con los ojos más azules que haya visto en su vida. Espero que la legión de seguidores que me ha precedido en esta aclaración no me exilie por este fallo garrafal.

    Un saludo,
    St. James