Blasfemia sangrienta

Hyde | 17 de junio de 2010 a las 10:57

Parece una blasfemia dedicar este artículo al estreno de la tercera temporada de ‘True Blood’, cuando éste llegaba el domingo casi al mismo tiempo que terminaba la tercera entrega de Breaking Bad. Puestos a blasfemar, déjenme simplemente decirles que si al principio fue Los Soprano, y luego llegó A dos metros bajo tierra, en la Santísima Trinidad televisiva se ha instalado por méritos propios la serie de Bryan Cranston y Vince Gilligan, tan imprescindible, o más, que las dos anteriores. Pero ya hablaremos de las desventuras del profesor Walter White, de Jesse y de Los Pollos Hermanos la próxima semana. En esta tocan vampiros, a los que tenemos últimamente hasta en la sopa. Y como hablábamos de pecado, está claro que ‘True Blood’ es la irreverencia pura.

Cuesta creer que Alan Ball, el venerado creador de la serie funeraria de la familia Fisher, un guionista exquisito, ganador del oscar por ‘American Beauty’, esté detrás de esta historia de chupasangres sureños salidos del armario que no tiene ni pies ni cabeza. De acuerdo, es adictiva, como esa V con la que trafican, pero no resiste ningún tipo de análisis objetivo, porque en el fondo tenemos que ser conscientes de que nos estamos tragando una chorrada considerable. Volvemos a Bon Temps, en ese sur de EEUU tan castigado por el derrame de crudo, y volvemos a encontrarnos con la insoportable Sookie que (mal)interpreta Anna Paquin. También cuesta creer que a esta chica, también ganadora de un oscar, como la niña de ‘El Piano’, la consideren cada año para los Emmy. Es un insulto a la inteligencia y el buen gusto situarla en el mismo plano, escenario, mesa o auditorio que Julianna Margulies o Edie Falco.

Este año también tenemos nuevos y peludos monstruos, y se adivina un pulso al estilo ‘Crepúsculo’, así que nos tememos lo peor. Lo mejor de ‘True Blood’ son sus personajes secundarios. El inquietante sheriff vampiro, Eric, que encarna el sueco Alexander Skarsgard, el paleto de Jason Stackhouse, el mutante Sam Merlotte, la vampira novata, el siempre estupendo Chris Bauer y su no tan estúpido detective Andy Bellefleur. Y po supuesto, el histriónico Lafayette. Aunque pagaríamos por que algún vampiro acabara de una vez por todas con el sufrimiento de otros personajes, como los de Tara y su madre.

Por supuesto que veremos la tercera de ‘True Blood’, aunque a sabiendas de que es una soberana tomadura de pelo. A su lado, los guiones de ‘Perdidos’ parecen obra de Shakespeare.

  • Okr

    True Blood es una comedia disfrazada de algo indescriptible, con el punto absurdo de los personajes que le daría Berlanga después de darse un golpe muy fuerte tras caerse de la cama por una mala resaca de absenta. Espero que no se crepusculice, snif, y siga evolucionando hacia el caos…

  • mariana

    quien eres para criticar para que lo sepas true blood tiene muchos seguidores y anna es una buena actriz, una mujer sencilla y es la prometida de un sexy hombre mas que una mujer quisiera tener

  • Okr

    Mariana, se te olvida, mujer, que la Paquin hace una tortilla riquísima, tiene un primo que lo borda tocando el banjo y sabe hacer eso de la moneda sobre los nudillos que parece fácil pero no lo es! Es una mujer que para mí la quisiera!

  • JPe

    He visto esta crítica en el diario de Sevilla y estoy gratamente sorprendido a la vez que totalmente de acuerdo con tu doble valoración.

    Yo siempre doy varias oportunidades a las series y con True Blood no pude pasar del tercer capítulo. Sin embargo, Breaking Bad… Ahhh, qué sorpresa tan grande la evolución de la serie. Empezó flojita pero prometedora y cumplió con creces. No puedo esperar a la 4ª temporada. No hago más que recomendarsela a la gente y no me hacen caso porque dicen que es dura… y el caso es que tienen razón. No todo el mundo está siempre en el estado de ánimo óptimo para ver cualquier cosa.

    Por cierto Hyde, no te olvides de que también vuelve ya mismo Hung y no se si le habrás dedicado alguna entrada ya pero Spartacus: blood and sand es un exceso de sangre, sexo y… sangre (con efectos tipo 300 tan postproducidos que dan vergüenza a veces), y aún así una seriaza de esas que te ves la temporada en 3 días.

    Nos vemos en el Bada Bing!

  • Hyde

    Estamos de acuerdo, pues, salvo en una cosa: a mí el piloto de Breaking Bad me pareció uno de los mejores de la historia (a la altura del nivel de esta obra maestra). Y sí, hice un post inaugural de Spartacus, muy bien definida por usted: un exceso de sangre, sexo y… sangre, pero muy entretenida… :)

  • Los Pollos Hermanos

    True Blood es, a mi gusto, a ratos mala, a ratos buena, pero es morbosa y engancha. Breaking Bad no tiene nada que ver en calidad. Es una serie genial, aunque me imagino que la cosa va en gustos.