Aviso al espectador: está entrando en zona de guerra

Hyde | 31 de marzo de 2011 a las 12:49

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Hace poco más de un año, un año y trece días para ser exactos, andábamos por aquí sobrecogidos, vapuleados, con la cara de quien recibe un aluvión de golpes sin saber de dónde vienen. Acabábamos de ver el primer episodio de ‘The Pacific’, la miniserie de la HBO, Spielberg y Hanks sobre la guerra contra Japón. Quienes llevábamos años esperando una segunda versión de ‘Hermanos de Sangre’, la anterior miniserie sobre la campaña europea rodada por los mismos nombres ilustres, nos llevamos una terrible sorpresa. Fuimos a coger margaritas y nos dieron de hostias.

Que nadie se equivoque: ‘The Pacific’, que estrena hoy en abierto Antena 3 tras su emisión anterior por Canal Plus, es una serie excelente, perfecta si su objetivo es transmitir al espectador los indescriptibles horrores de la guerra, aclararnos que los combates en Europa fueron un juego de niños comparados con los de las selvas asiáticas, que no hay héroes sino muertos y asesinos. Así que no tiene piedad con el espectador ni con los personajes y no da la más mínima concesión al alma desde el primer capítulo. Si acaso su capítulo final, en el que por primera vez se refleja, con bastante fidelidad, la vuelta a casa de los espectros en que se han convertido esos jóvenes que se marcharon alegremente a vengar el ataque infame a Pearl Harbor. Que nadie espere por tanto un desarrollo profundo de los personajes y sus relaciones, tramas secundarias y paralelas, que bien se hilaban en su la extraordinaria antecesora, una obra de culto sobre los paracaidistas de la 101 aerotransportada. Esto es la guerra y se viene a matar o morir, tanto a manos de los japoneses como de los mosquitos y las enfermedades de la jungla.

Ha pasado un año, como digo, y todavía siento en el estómago el puñetazo que fueron algunos capítulos, la certeza de estar ante una obra audiovisual excelente y a la vez muy desagradable, en la que a veces cuesta resistir la tentación de usar el mando a distancia para escapar de tanto horror. Sus escenas bélicas no tienen nada que envidiar a las de ‘Banderas de nuestros padres’ o ‘Cartas desde Iwo Jima’, y al terrible enemigo apenas se le ve, pero siempre está presente.

Con ‘The Pacific’ descubrimos una nómina de estupendos actores a los que hemos seguido desde entonces. Al lánguido James Badge Dale, que protagoniza la injustamente suspendida ‘Rubicon’ pero que tiene pintas de estrella, a Jon Bernthal que luego veremos en ‘The Walking Dead’, a Joseph Mazzello, que se mezclará en ‘La red social’…

En definitiva, más que una serie se trata de una experiencia para la que no existe entrenamiento previo. Como la guerra. Aunque en este caso han tenido un año de aviso para preparar el cuerpo.

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  • Lights Leary

    The Pacific es una porquería. Siento decirlo así, pero me choca que alguien le haga una buena crítica, cuando no tiene ni guión, ni historia, ni personajes, ni nada. Ganó Grammys, sí, pero todos técnicos; qué menos en una serie que costó una porrada de millones y producida por Spielberg y Hanks. Hay un par o tres de capítulos que sobran enteros (decir que no aportan nada a la historia es no decir nada, porque ninguno aporta nada a la historia, porque no hay), y eso en una miniserie de 11 capítulos es para echarse temblar.

    Sí, tiene escenitas de guerra sublimes y hechas de maravilla y boom y ratatatatatá. Pero a estas alturas de la película eso lo damos por descontados; estamos acostumbrados y necesitamos más.

    El que espere un Band of Brothers II, que siga esperando.

  • St. James

    Estimados teleadictos:

    Se me pasó este post, con tanto Juegos de Tronos. No estoy de acuerdo con Leary en su veredicto general, pero sí le concedo una cosa que me señaló un colega bastante crítico y que esperaba, justamente, una secuela más directa y afín de “Band of Brothers”. Aquí, efectivamente, sobran al menos dos capítulos, y son justamente los de los dos romances, que sólo nos aportaron el poder ver “al natural” a dos magníficas señoritas (en especial aquella que fue amante de de Badge en “Rubicón”).

    Con todo, le advierto, querido Hyde, que me estimula tanto un despelote justificado (los de Daenerys, por ejemplo) como me espantan cada vez más los gratuitos (para eso ya está el Playboy). Y los de “The Pacific” (vuelva a verlos y me dirá) eran de lo más gratuito. Un detalle que además choca, si tenemos en cuenta que detrás andan los recatados Spielberg y Hanks.

    Un abrazo,
    St. James

    PD: Acabo de descubrir que en la Jungla Virtual abundan impagables “Best of” del SNL, que le recomiendo visceralmente como inversión en calidad de vida. Me viene a la cabeza por lo poquito que se parece el Hanks del sketch de Myers y Carvey (aquí Wayne y Garth) con Aerosmith al Hanks actual, que tan bien quedó reflejado con su “cameo” en la película de “Los Simpsons”. Mi antes citado amigo postula en coña desde hace años que Hanks dirige un lobby secreto para que las teles no pongan más “Despedida de Soltero”, ese entrañable flín en el que queda como ese entrañable gamberrete que nos caía tan bien. A Tom le ha sentado fatal la madurez, papada al margen.