Hasta el año que viene

Hyde | 12 de mayo de 2011 a las 10:48

Al filo de la navaja de la cancelación durante casi todo el año por sus serios problemas de audiencia, pese a su indudable éxito de marca, ruido mediático y la fogosidad de sus fans, trabajar como guionista de ‘Fringe’ ha debido de ser especialmente estresante esta tercera temporada. Lanzada como heredera de ‘Expediente X’ por la misma cadena (Fox) y contando con el pequeño rey Midas de la tele, J.J. Abrams, entre sus productores, ‘Fringe’ nunca se recuperó en los ratings de su errático lanzamiento. Sus creadores no tuvieron claro si se trataba de una serie de un monstruo por día o si primarían la trama de fondo, dotando a Fringe de un argumento lineal. Para cuando se decidieron por la segunda opción ya habían perdido a gran parte de los espectadores. Los afortunados que permanecieron fieles a la cita semanal con Olivia Dunham y los Bishops, uno de los mejores tríos de la televisión reciente (¿o son un sexteto?) fuimos recompensados más adelante.

En ‘Fringe’ puede pasar cualquier cosa y todas se pueden explicar, en teoría, con razonamientos pseudocientíficos. Para ello tenemos en su laboratorio de Harvard al viejo chiflado Walter Bishop, una creación memorable de ese actorazo llamado John Noble. Así que sin darnos cuenta, esta temporada nos metimos en algo tan extravagante como una guerra de universos paralelos. Como lo leen. Lejos de chirriar, la cosa funcionaba, hasta que a los guionistas, quizá agobiados ante la posibilidad de quedarse sin trabajo el próximo año (cosa que finalmente no ha pasado), empezaron a convertirse ellos mismos en un caso digno de la división ‘Fringe’ del FBI. Sin ánimo de espoilers, digamos que la pobre Anna Torv merece lo que le paguen y más.

También se ha despedido estas últimas semanas, hasta el año que viene, ‘Justified’, de FX, cadena filial de la FOX Lo ha hecho por la puerta grande. La segunda entrega de las desventuras del US marshal Raylan Givens ha sido sensacional, principalmente por la fuerza magnética de sus rivales de este año, el clan de los Bennets, liderados por Margo Martindale, cuya Mags pasará a la antología de grandes ‘malos’ de la historia de la televisión. La clave de esta magnífica temporada, que la ha colocado entre las mejores series que se pueden ver ahora mismo, es el mayor peso del casting femenino (me encanta este artículo del LAtimes) y, sin duda, esa presencia imponente, robaplanos, de Walton Coggins. Y el protagonista y productor, Timothy Olyphant, ha logrado aprovechar al máximo esa cara de palo y esa fiera mirada que Dios le ha dado para encadilarnos con el personaje.

  • St. James

    Estimado Hyde:

    A la altura del episodio 16, y tras comentarlo con otros seguidores de la serie, no me cabe duda de que esta 3ª es la mejor temporada de “Fringe” hasta la fecha. La presencia de la trama principal es constante, las tramas semanales están perfectamente integradas en aquella, y yo cuento varios episodios antológicos.

    No obstante, siendo excelente “The Abducted”, apuesto por otros dos, a los que espero que usted ponga título. Hablo de dos historias que para mí brillan con luz propia por tratarse de recreaciones de mitos: por un lado, el del Dr. Frankenstein y por otro la típica historia de fantasmas (la de los abueletes in love y el edificio con vórtice inminente).

    En la primera, dudo que los seguidores con un mínimo de alma no se estremecieran con la bailarina muerta animada como un títere (sobre todo los que recordamos la terrible escena que protagoniza el marido de la propia madre del mito, Percy B. Shelley, en “La Fuerza de su Mirada”, de Powers). En cuanto a la segunda, no disfrutaba de una tan atinada adaptación a los nuevos tiempos de la más manida tradición fantasmal desde cierto episodio de la 1ª temporada de la “Twilight Zone” de los 80.

    Este amor y este respeto por las piedras angulares del “fantastique”… Sí, son Abrahams y Cía, y esto es algo que se les debería dar por sentado, pero se agradece. Y mucho.

    Un abrazo,
    St. James

  • Hyde

    Marionette, es el nombre que busca. Fue un capítulo colosal, sí señor