Mejores episodios del año: ‘Always’, Friday Night Lights

Hyde | 17 de mayo de 2011 a las 19:06

Hay series que te provocan un pellizco en el estómago nada más oír el tema principal de su banda sonora. Hace unos días el móvil de una compañera de trabajo, en el que sonó el arranque de ‘Los Soprano’, hizo que me girara buscando a Tony recorriendo ese gran suburbio que es Nueva Jersey en su Cadillac Escalade. Pero esa emoción no es nada comparada con la que me causa el tema de W. G. Snuffy Walden con el que empezaba ‘Friday Night Lights’. Casi puedo ver a las vacas pastando, oler la hierba húmeda del campo de los Panthers recién regado, saborear una hamburguesa en el garito de Buddy…

No es ninguna exageración decir que FNL es uno de los mejores dramas de la década. Con sus pequeños altibajos, es una serie honesta, rodada de una forma absolutamente novedosa, sin ensayos, con varias cámaras al hombro, dejando improvisar a sus estupendos actores. Kyle Chandler y Connie Britton compusieron posiblemente el mejor matrimonio de la historia de la televisión, con un romanticismo cotidiano que no rehuía los problemas, las discusiones ni las frustraciones de cada uno. Quizás haya que ser padre para sentir todo lo que esta serie te transmite (pienso ahora en la escena con la que termina el primer capítulo de la quinta temporada, Julie dejando la casa de sus padres camino de la Universidad, el síndrome del nido vacío…). Quizás haya que darle importancia a eso que llamamos familia, que bien puede ser los que comparten tus genes o quizás las personas con las que compartes tu vida diaria.

El caso es que el último episodio de esta fántastica serie es un ejemplo de lo que debe ser un finale: cerró prácticamente con éxito todas las tramas y dejó al fiel espectador llorando pero con el corazón agradecido por cinco fantásticos años.

Los comentarios están cerrados.