La HBO siempre paga sus deudas

Hyde | 27 de junio de 2011 a las 19:19

Para los muy, muy, muy exigentes cancióndehieloyfuegoadictos, juegodetronianos o winterhooligans (en la atinada acepción acuñada por St. James), que llevábamos más de un año esperando con ansiedad la adaptación de la HBO de la monumental e inacabada (maldito seas, viejo gordo) obra de George R.R. Martin, hay que reconocer que se ha superado el listón de nuestras expectativas. Pasada ya la necesaria semana de digestión, reposo y análisis de la primera temporada de la serie (en España sólo quedan tres capítulos, contando el de esta noche, por emitirse), y tras las convenientes tertulias con otros fans entusiasmados, hay pocos, muy pocos ‘peros’ que ponerle a ‘Juego de tronos’.

El casting, en el que participó muy activamente el autor, curtido como guionista en ‘The Twilight Zone’, ha resultado estupendo, con la excepción de una Lena Headey que no ha estado a la altura de su personaje, la bella, fría y pérfida Cersei Lannister, pero que tampoco desentona mucho. Con ese gigante de la interpretación que es Peter Dinklage, que se ha hecho desde el minuto uno con Tyrion, verdadero protagonista de la saga (al menos el más admirado y querido por los lectores de esta historia fantástica en la que, como podrán comprobar, no se garantiza la impunidad para ningún personaje), con el siempre solvente Sean Bean como Eddar Stark y con la sorprendente Emilia Clarke como Daenerys Targaryen, otro de los puntales de la historia, apenas se puede reprochar nada a los intérpretes, muchos desconocidos hasta ahora.

Nikolai Coster-Waldau se ha convertido en un excelente Jaime, el año que viene lo comprobaremos, y los niños Stark, empezando por la Arya que borda Maisie Williams y siguiendo por el Jon Nieve de Kit Harington, han resistido bien el ‘envejecimiento’ al que han sido sometidos en la serie para evitar que la audiencia se escandalice. Y qué decir de ese bastardo (en todos los sentidos) Joffrey que borda Jack Gleeson. El chaval deberá tener cuidado al pasear por la calle, de lo odiosa que ha logrado hacer su creación.

En la lista de pequeños ‘peros’, no se ha dado demasiado juego a el Perro, aunque de momento no nos convence demasiado el actor escogido para un personaje tan complejo, ni el casting de su hermano Gregor, la Montaña que Cabalga, que debería impresionar mucho más. Otro fallo, más grande, es la caracterización de Loras Tyrell, el caballero de las Flores, que se nos presenta como un tipo más hippie que elegante y, sorpresivamente, homosexual. Habrá que releer los libros, aunque juraríamos que esta historia con Renly se la han sacado de la manga.

Todo ello se compensa sobradamente con secundarios excepcionales como Jerome Flynn como el socarrón y castigado Bronn; el imponente Charles Dance como el maquiavélico Tywin Lannister (memorable escena introductoria desollando un venado); ese fantástico y con acento mediterráneo, por aquello de su origen de las ciudades libres, Miltos Yerolemou como el maestro de esgrima Sylvio Florel, o las participaciones de lujo de James Cosmo e Iain Glen como padre e hijo Mormont.

A partir de ahora, espoilers.

Los fans de la saga, decíamos, aguardábamos con inquietud el paso de la serie televisiva por ciertos umbrales que examinarían la calidad de la adaptación. No es fácil estar a la altura de la imaginación que estimula un buen libro. El primero era la inmensidad del Muro. Prueba superada en el primer minuto. Luego el episodio la corona de oro, una escena terrible, brutal, solventada de forma sobresaliente (salvo ese oro que se funde demasiado rápido…). Aunque esperábamos que Invernalia fuera un lugar más frío e inhóspito, no está nada mal el Nido del Águila. Puede, sin embargo, los lobos huargo dejen bastante que desear. Nos han puesto lobos a secas, y no eran eso.

Y si bien la primera gran batalla se nos ha hurtado en aras de garantizar la supervivencia económica de la serie y de la cadena (una cosa es gastarse un pastizal en la obra y otra tener el presupuesto de una superproducción de Hollywood, aunque habría preferido ver algo de acción a costa de cargarnos ese costoso paseo marítimo de ‘Boardwalk Empire’, señores ejecutivos), suponemos que sí nos mostrarán algo más que cadáveres en las que se ciernen en el futuro. Por último, la ejecución, momento culminante del libro en el que el lector se siente poco menos que violado, y empieza a rezar por el resto de sus personajes favoritos, y la escena final de Daenerys y sus huevos de dragón, no recibirán demasiadas pegas del más incondicional de los freakies.

En cuanto a los desdichados que no hayan leído la saga (en julio sale en inglés el esperadísimo ‘Dance with dragons’), todavía están a tiempo. Pero seguro que aún así, están incluso más alucinados con la serie.

  • Copier

    Yo soy hiperfan de los libros y la serie me ha entusiasmado, me esperaba una chancla tipo Xena o Hercules. A diferencia de muchos fans que prefieren criticar hasta el último detalle, igual así se sienten importantes y sabios, yo prefiero disfrutar de la serie de HBO, que ha sido brillante.
    Los personajes que a mi no me cuadran son Renly, sin carisma y blando, Loras, vaya lilaza, Catelyn, la veo muy vieja y fea, Jon Nieve, tiene cara de pánfilo, y Cersei, le falta ser más despiadada.
    Enormes Eddard, Tyrion, Danny, Meñique, Varys, Barristan, Jeofrrey, Arya, Robb, Ilyn Payne, Bronn, Tywin…
    – La batalla no sale, pero en el libro tampoco, sólo nos cuentan el resultado.
    El Perro no sale más, pq en el primer libro no sale mucho. Y la Montaña es bastante grande, yo no me metería con ese tordo.
    – Genial el muro, un poco pequeña Invernalia, muy bien D. del Rey.
    En fin, en una balanza los pros abruman a los pequeños peros.

  • Hyde

    Veo que no cita a Jaime entre los aciertos, supongo que por olvido. En cuanto a Catelyn, yo estaba como usted, era de los cambios con respecto al libro que más me costaba asimilar. Pero creo que la actriz Michelle Fairley, como apuntaba St. James, ha hecho un gran trabajo. Me encanta el momento madre-hijo “then we’ll kill’em all”…

  • Nahum

    Querido Hyde,

    Yo que no estaba entre los winterhooligans que bautizó St. James también me he quedado con muy buen sabor de boca, mucho mejor de lo que me esperaba. Sí es cierto que me ha mosqueado el exceso de gratuidad “porque-somos-la-HBO-coño”, pero la fuerza narrativa y visual ha resultado sobresaliente.

    Aquí hay serie para rato, para mucho rato. Por cierto, a mí Sandor Clegane sí que me gusta. Pero, insisto, solo he leído el primer libro y poquito antes de empezar la serie, así que tampoco tenía una idea muy preconcebida de los rostros.

  • St. James

    Estimados winterhooligans:

    Solicito humildemente reconocimiento y pleitesía para cuatro abueletes (sin incluir a “Sir Dance with Lions”) que han contribuido a impregnar la serie de la inequívoca british class interpretativa, y a los que apenas hemos mencionado:

    – James Cosmo: Especialmente por ese discurso final antes de salir con sus tropas al otro lado del muro.

    – Donald Sumpter: Una auténtica sorpresa, dado que es el único que desconocía del cuarteto. Un ejemplo de respetabilidad y mesura para el mejor Master Luwin inimaginable.

    – Peter Vaughan: No esperaba menos del temible campero de “Symptoms”, de José Larraz. Espero que el bueno de Don Pete aguante hasta la cuarta temporada (¿o era la tercera, Doc), con ese viajecito en barco por la costa Oeste de Westeros.

    – Julian Glover: excelente Pycelle (especialmente en su última escena, con Esmé Bianco) de quien debería rebautizarse como Master Friki, tras haber pasado por tres frikisagas seminales (Star Wars, Indiana Jones y la presente).

    Y ahora, estimado Hyde, saque las pistolas de duelo. Esmé Bianco, yendo de vulgar meretriz, tiene más clase que Paz de la Huerta vestida de Chanel, de aquí a Asshai y volver. Cada levantada de faldas de esta señorita merece delante un pintor europeo (memorable, por cierto, la que le dedica al Greyjoy).

    Un abrazo,
    St. James

  • St. James

    Estimado Hyde:

    Mi consulta en la imdb de Donald Sumpter revela que estuvo a punto de interpretar a Blake en “Los 7 de Blake”. ¿Es tan pureta como yo para recordar aquella joyita? Le advierto que gracias a los “untuosos enemigos de Teddy The Baptist” la estoy recuperando últimamente. Dese usted también el gustazo, que no es pura melancolía, sino la reivindicación de un tiempo en que a los niños y adolescentes la tv nos trataba como a adultos.

    Un abrazo,
    St. James

  • JPe

    Señor Hyde, esto no es digno de usía:

    Sería “Sylvio” Forel si le hubiera enseñado a Arya algunos de sus éxitos como Yolanda de Asshai, Te doy una canción en Mereen o Rabo de nube valyria. Pero sólo con lo de la espada me temo que tendremos que seguir llamándole Syrio Forel.

    ¿No estará usted teniendo ya, tan joven, lapsus psicoanalíticos con los Soprano verdad?

    Por lo demás, excelente reseña. ;o)

  • Hyde

    Jajajaja!!! Got me!!!

  • St. James

    AVISO: SPOILERS AHEAD!!!!!

    “El mundo está lleno de vino”, musitó Tyrion en la oscuridad de su cabina. Su padre nunca había encontrado utilidad a los borrachos, pero, ¿qué importaba eso? “Un virote en el vientre, mi señor, todo para vos. Si hubiese tenido más puntería con la ballesta os hubiera atravesado la polla con la que me hicísteis, puñetero cabrón”.

    Que mejor manera de darle la bienvenida, Doc, que avisarle a usted y resto de concurrencia que las tiendas VIP´S ya nos han hecho felices a unos cuantos. Llevo 27 páginas (lo pillé ayer) y son soberbias. 24 eurillos.

  • Hyde

    Querido amigo: ¿Por quién me toma? Tengo el mamotreto en mi mesita de noche. Difícil su lectura en el cuarto de baño (por el peso). Requiere mucha concentración y un ejercicio de memoria que me temo voy a suspender (lo cierto es que no recuerdo demasiado porque han pasado creo que tres o cuatro años desde que leí Festín de Cuervos). Y sí, tiene muy buena pinta. El comienzo es estremecedor… The warg….

  • St. James

    A mí me ha costado recordar algunos detalles, pero se va explicando todo. En las primeras páginas temí lo que usted, pero voy por el capítulo dos y esto va como la seda. Por cierto, diría que la paja de este libro va a ser cero patatero. ¡No le sobra ni una página!

    Y sí, yo lo descatalogaba como libro y lo ponía como “herramienta de construcción” o “arma arrojadiza”.

  • Dmarquez

    Promete el personaje de Jon Snow…, grandes los dos primeros capítulos a su nombre…

  • St. James

    Promete y mucho. Batallitas aparte, ahora es cuando vamos a ver la verdadera madurez del bastardo de oro.