Placeres para pocos paladares

Hyde | 24 de mayo de 2012 a las 12:00

Hay un placer extraño e incomprensible, algo snob y del que posiblemente sólo disfrutemos unos cuantos maníacos, que consiste en recomendar series de televisión. Uno se siente un mentor, un explorador, un descubridor, por mucho que luego los demás no se acuerden de quién les indicó el camino a seguir. Las series que uno les recomienda dicen también mucho de la imagen que se tiene de amigos y familiares. Aunque muchas veces nos sorprendan y la abuela nos salte con que le encanta ‘Los Soprano’ y el amigo duro del grupo resulte un apasionado de ‘Glee’. Hay algunas series, sin embargo, con las que hay que ser extremadamente cuidadoso si uno no quiere que lo tomen por loco.

El mayor exponente es, sin duda, ‘Community’, una comedia sin límites a la que su demente pero genial creador, Dan Harmon, ha llevado tan lejos que ha conseguido que lo despidan sin previo aviso la semana pasada. ‘Community’ es una obra de arte y, como tal, se preocupa mucho más por innovar que por su audiencia. Es posible que Harmon sea, como él mismo admite, un tipo muy difícil, exigente y peleón hasta el extremo por su libertad creativa. Un niño grande, como también él mismo reconoció, en su sonora pelea con Chevy Chase -Harmon reprodujo delante de mucha gente el airado mensaje que le dejó Chase en su móvil tras haberse reído a su costa-.

Hay decisiones difíciles de comprender, como el ‘sacrificio’ habitual de uno de los mejores secundarios de los últimos años, el señor Chang de Ken Jeong, al que cuando se da juego provoca carcajadas inmediatas. Por su gran nivel de exigencia, la comedia tiene un público pequeño pero muy fiel y ruidoso, cuyo enfado ante su suspensión temporal el pasado invierno evitó la cancelación definitiva esta tercera temporada. ‘Community’ se ha atrevido prácticamente con todo, aunque esa valentía intelectual puede acertar -y cuando lo hace, a dios pongo por testigo, no hay episodios más cómicos- o fallar estrepitosamente. Y por eso se trata de una serie de picos de sierra, con valles no tan graciosos y cimas inigualables. Ejemplo de ello es uno de los tres episodios que emitió la semana pasada para despedir su penúltimo año -al día siguiente relevarían a Harmon en una maniobra que vuelve a ser un tiro en el pie para la NBC-. Sólo una serie como ‘Community’ se atrevería a convertir a sus siete protagonistas del grupo de estudio de Greendale en muñequitos de un videojuego de 16 bits. Y que el resultado no sólo fuera hilarante sino un derroche artístico y de imaginación pocas veces visto en televisión. Si acaso visto, otras veces, en ‘Community’.

 

  • Watanabe

    Tienes toda la razón. Adoro esta serie pero siempre me resulta dificilísimo recomendarla. Intento ensalzarla y siempre, a mitad de los elogios, acabo sintiemdome como un bicho raro.

  • St. James

    Estimado Hyde:

    Por definición me pongo de parte del guionista, pero, siguiendo la historia, me da la impresión de que Harmon está entrando en un proceso de endiosamiento parecido al de Seth McFarlane. Chase tiene muchas tablas, aunque también se ha pegado años en dique semiseco y ésta ha sido su vuelta a la gloria, con lo que lo veo poco dispuesto a arriesgar su futuro por una cuestión de ego.

    Habrá quien sostenga que al ánimo de Chevy le están afectando los bajones de audiencia… Pero, ¿qué bajones de audiencia? Querido Doc, hay un indicador de seguimiento del que nunca hablamos, pero es de casi todos conocido. Si, como yo, nuestros lectores ven sus series favoritas con el reproductor BSPlayer (bastante extendido) y en concreto su última versión (la que a mí me ha hecho desplazar al viejo y querido VLan), comprobará que el programa le da la opción automática de bajar automáticamente los subtítulos disponibles de una serie de webs especializadas. Y es aquí, en la cantidad de subs. que salen de cada episodio, donde se puede apreciar, semana a semana, qué series suben y cuáles bajan. Aquí se evidencia el cansancio de “30Rock”, el dominio absoluto de “The Big Bang Theory”, o los subidones recientes de “The Office” y “Community”. ¿Baja audiencia? ¡Mi tía la del pueblo!

    Todo me suena a una maniobra para quitar de en medio a un creador problemático. Es posible (y aquí sólo elucubro) que ese nivel “de dientes de sierra” al que usted acertadamente se refiere tenga que ver con la resistencia de Harmon a que otros metan mano en sus materiales, idea que extraigo de las propias declaraciones del guionista en varias entrevistas, anteriores y posteriores a su salida. La respuesta, en todo caso, la tendremos la temporada que viene, y me voy preparando para tragarme mis palabras si “Community”, sin Harmon, se convierte en un show de comedia del montón.

    Al día de hoy, “Community” basa gran parte de su popularidad en su juego metatelevisivo, un campo de fertilidad inigualable para los jóvenes y más atrevidos guionistas que están empezando a destacar en Estados Unidos. Sacarla adelante sin su creador, e incluso aportar una mayor “regularidad cómica” (esto suena a partirse de risa en el water leyendo un Mortadelo, oiga), no debería ser complicado. La respuesta, de aquí a un año.

    En cuanto a nuestro querido “Senior Chang” (o “Eol Tigrue”), aun habiendo sido un servidor de los que desde un principio lo reivindicaron, creo que hay que atarlo corto (ya lo demuestra en ambos “Resacones”) o agota por saturación. Se agradece que le hayan dado más protagonismo al Decano, para sacar más partido al brutal ensamble cast que tiene la serie. En esta línea, para la próxima temporada, y tras la sorpresiva aunque hilarante partida de ése señor al que tanto echaremos de menos (les ahorro el spoiler) apuesto por ese descomunal frikazo que es Garrett y por el desaprovechado Magnitude, que puede y debe convertirse en el Disco Stu de Glendale. Y Leonard, apostol del viejunismo sinvergüenza, que no nos falte (glorioso el episodio de los bully-viejunos).

    Un abrazo, y larga vida a Glendale (y un focazo ya para esa estatua de Luis Guzmán),
    St. James

  • Edu Centeno

    ‘Community’ es la serie que marca las diferencias en lo que a comedia y osadía se refiere. Sublime.

  • St. James

    Estimado Hyde:

    Voy a ser tan honesto como puntual. Estoy empezando a pensar cómo cocinar mis palabras del post de arriba, porque, visto el segundo episodio de esta última temporada, me temo que me van a pasar por el esófago.

    Si éste es el nivel que va a tener la serie a partir de ahora, por favor, sacrifíquenla para evitarnos el sufrimiento. A nosotros y al reparto, que esta semana pasada ha tenido momentos de “Dios, no puedo creer que tenga que decir esta frase”. Sobre todo Britta, que va a pasar de perder importancia a convertirse en personaje odioso.

    Señor Harmon, mi culete está en posición. Vaya poniéndose las botas de montaña y, por favor, intente no dar en hueso.

    Un compungido abrazo,
    St. James