Archivos para el tag ‘Allen Coulter’

Demasiado buena

Hyde | 6 de octubre de 2011 a las 9:18

Le tengo cierta manía a ‘Boardwalk Empire’. Es el mismo sentimiento ambiguo de admiración y desprecio que uno siente por el chico guapo, listo y rico del instituto que se ligaba a todas las niñas , caía bien a todo el mundo, era un deportista extraordinario, al que sus padres compraron un descapotable nada más cumplir los 18 y que acabó estudiando en Harvard. Uno presiente que algo malo debe ocultar, que lo ha tenido todo demasiado fácil, desea que envejezca mal, que engorde y se quede calvo pronto. Pues con la serie estrella de la HBO, que acaba de estrenar su segunda temporada, ocurre algo parecido. Van de sobrados.

La mayor producción de la cadena de pago americana se gastó 5 millones de dólares, un presupuesto superior al de la mayoría de las películas españolas que se graban, sólo en recrear el paseo marítimo de Atlantic City tal y como debía ser en los años 20. Y el piloto costó entre 20 y 30 millones de euros. Luego ha fichado un casting de lujo, sin enormes estrellas pero con los extraordinarios Steve Buscemi y Michael Pitt al frente y los más que solventes Michael Shannon, Kelly Macdonald, Michael Kenneth Williams, Stephen Graham y Jack Huston, por citar algunos, alrededor. Y en el banquillo, detrás de la cámara, en la producción o escribiendo los guiones, otro equipo all-star, con Martin Scorsese, Timothy van Patten, Allen Coulter y Terence Winter, entre otros nombres ilustres. Desde luego si ‘Boardwalk Empire’ no es extraordinaria sería para liarse a tiros. Pero siéndolo, notándose la pasta gastada y el talento invertido en cada plano, hay algo que le falta a la serie, algo que no se compra: alma. Puede, perdonen el sacrilegio, que le sobre la presencia de Scorsese, porque a veces parecemos encontrarnos ante una película de una hora en lugar de un episodio de una trama mayor de doce capítulos. Nominada a mejor serie y derrotada, con justicia, por la más modesta pero mejor ‘Mad Men’, las expectativas puestas en ‘Boardwalk Empire’ son enormes. La cadena quiere que sea la heredera de su producto estrella, de la, con permiso de ‘Breaking Bad’, mejor serie de la historia: ‘Los Soprano’. Todavía le queda mucho, mucho camino por recorrer para acercarse. Le faltan sobre todo cosas que no cuestan demasiado dinero, como un mayor desarrollo de los personajes, de su interacción y de las subtramas, y conseguir el elixir mágico para que una serie funcione: que el espectador sienta empatía con los protagonistas. ‘Nucky’ Thompson debería empezar a darse cuenta de que hay cosas que el dinero no puede comprar.

Borrachera de talento

Hyde | 23 de septiembre de 2010 a las 9:00

El principal peligro que corría el estreno más esperado del año, ‘Boardwalk Empire’, era el de no alcanzar sus altísimas expectativas. Es lo que ocurre cuando en el mismo plato televisivo juntamos la mejor cocina posible, la HBO, a algunos de los mejores artesanos de los últimos años, como son el guionista Terence Winter y los directores Tim Van Patten y Allen Coulter, a un chef estrella algo excéntrico capaz de lo mejor y lo peor, como Martin Scorsese, y a actores muy solventes venerados en el mundillo independiente, como Steve Buscemi y Michael Pitt. Una de dos: o el maremágnum de talento produce una obra memorable o hay un descalabro histórico, no caben medias tintas. Visto el primer episodio, emitido el lunes, la duda ahora es si la serie será capaz de mantener el nivel. A la HBO ya le ha bastado para renovarla por una segunda temporada.

Por la trayectoria de algunos de sus protagonistas, y por la misma trama, los años de la Ley Seca en Atlantic City y el nacimiento de las mafias que controlaron la distribución ilegal del alcohol, se ha comparado hasta la saciedad a esta serie con ‘Los Soprano’, quizás el producto televisivo con el que la HBO empezó la guerra, de igual a igual, con las grandes productoras de Hollywood. Curioso que en el piloto también se adivine un pequeño homenaje al otro pilar de la revolución de la televisión, ‘A dos metros bajo tierra’, de la misma casa. Hay que estar muy seguro de lo que se hace para compararse con esas dos catedrales de la pequeña pantalla, también para exhibir a James Gandolfini en el estreno. Por lo visto en el episodio piloto, hay motivos sobrados para ello.

‘Boardwalk Empire’ es el ejemplo perfecto de la evolución que han experimentado las series en la última década. Nada hace pensar que no estamos disfrutando de una gran película sin estrecheces presupuestarias. Desde los apabullantes créditos de inicio hasta la fotografía, la música y la escenografía, todo es de lujo y no se descubren por ningún lado las habituales costuras televisivas. A lo largo de la hora y doce minutos que dura el piloto, vamos adivinando la compleja psicología de ‘Nucky’ Thompson, un tipo duro y sin escrúpulos que, sin embargo, nos caerá bien. De paso conocemos a un joven Al Capone y al ambicioso ‘Lucky’ Luciano. También hay tiempo para mezclar escenas cómicas con el drama absoluto –pocas secuencias recientes más crudas y terribles que la del episodio de violencia doméstica, créanme-. ¿Qué más se puede pedir? Que ‘Boardwalk Empire’ siga así.