Archivos para el tag ‘Edie Falco’

Dramedias en horas bajas

Hyde | 17 de mayo de 2012 a las 17:33

La cadena Showtime, la segunda de pago de EEUU y propiedad de la Corporación CBS, cuenta con un trozo importante de la tarta de la ficción televisiva de calidad, si bien no el que le correspondería por tamaño. La firma ha jugado casi siempre a llegar a más audiencia a base de no competir en excelencia -y, por tanto, exigencia con el espectador- con la HBO. A éstas que llegó la joven y modesta AMC y creó un estilo y un ritmo propios marca de la casa, primero con ‘Mad Men’ y luego con ‘Breaking Bad’, que siguen siendo las dos mejores series de la parrilla televisiva. Hace dos años, incluso se atrevieron a ir a por más audiencia con ‘The Walking Dead’, en un escalón inferior pero con muchos más seguidores. Esa competencia brutal por el trono de la calidad -el último contraataque de la HBO se llamará ‘Newsroom’, de Aaron Sorkin-, dejó a SHO como una marca inferior.Hasta esta última temporada, en que sacaron la magnífica ‘Homeland’ -a efectos de estilo mucho más propia de AMC-, gran revelación de los últimos años. Pero el resto del portafolio de la cadena empieza a amarillear. ‘Dexter’ tiene mucho éxito pero agoniza. Debió acabar en su excepcional cuarta temporada. ‘Californication’ sigue con sus momentos de excesos divertidos pero hasta el propio Duchovny parece cansado de tanto mirarse al espejo y repetirse, y ‘Los Borgia’ es una copia mala de ‘Los Tudor’.

Pero algo en lo que la cadena se había distinguido claramente eran sus chocantes dramedias con potentes protagonistas femeninas. Pero todas han decaído. Por un lado estaba la demencial ‘United States of Tara’, con Toni Collete encarnando a una mujer que lucha por mantener unida a su familia pese a su trastorno de personalidad múltiple, una idea de Diablo Cody que, sí, quizás habría quedado mejor en una película indie. Luego ‘The Big C’, con una trama y casting al servicio de una cansina Laura Linney batallando contra el cáncer, y la extraña ‘Nurse Jackie’, con la magnífica Edie Falco al frente.

Si la primera terminó el año pasado, la segunda se pegó en su regreso para la tercera temporada un tiro en el pie. No hay nada peor que insultar la inteligencia del espectador. Y crear ambiente de finale matando un personaje para resucitarlo al año siguiente es de los trucos más sucios, de las trampas más cutres, que puede hacer un guionista. Así que tachen ‘The Big C’ de la lista de servidor. En cuanto a ‘Nurse Jackie’, tras una deriva algo loca, el arranque de su cuarta temporada promete. Más negra que nunca, nuestra santa protagonista sigue hundiéndose en su infierno particular. Y aunque dan ganas de matar de una vez por todas a la irritante Zoey, para así evitarnos a todos el sufrimiento de aguantarla, lo que ocurre en el hospital All Saints, y sobre todo fuera de él, sigue resultando interesante. Aunque eso no debería ser ya suficiente para la cadena hogar de ‘Homeland’. Es lo que ocurre cuando elevas el listón.

 

Blasfemia sangrienta

Hyde | 17 de junio de 2010 a las 10:57

Parece una blasfemia dedicar este artículo al estreno de la tercera temporada de ‘True Blood’, cuando éste llegaba el domingo casi al mismo tiempo que terminaba la tercera entrega de Breaking Bad. Puestos a blasfemar, déjenme simplemente decirles que si al principio fue Los Soprano, y luego llegó A dos metros bajo tierra, en la Santísima Trinidad televisiva se ha instalado por méritos propios la serie de Bryan Cranston y Vince Gilligan, tan imprescindible, o más, que las dos anteriores. Pero ya hablaremos de las desventuras del profesor Walter White, de Jesse y de Los Pollos Hermanos la próxima semana. En esta tocan vampiros, a los que tenemos últimamente hasta en la sopa. Y como hablábamos de pecado, está claro que ‘True Blood’ es la irreverencia pura.

Cuesta creer que Alan Ball, el venerado creador de la serie funeraria de la familia Fisher, un guionista exquisito, ganador del oscar por ‘American Beauty’, esté detrás de esta historia de chupasangres sureños salidos del armario que no tiene ni pies ni cabeza. De acuerdo, es adictiva, como esa V con la que trafican, pero no resiste ningún tipo de análisis objetivo, porque en el fondo tenemos que ser conscientes de que nos estamos tragando una chorrada considerable. Volvemos a Bon Temps, en ese sur de EEUU tan castigado por el derrame de crudo, y volvemos a encontrarnos con la insoportable Sookie que (mal)interpreta Anna Paquin. También cuesta creer que a esta chica, también ganadora de un oscar, como la niña de ‘El Piano’, la consideren cada año para los Emmy. Es un insulto a la inteligencia y el buen gusto situarla en el mismo plano, escenario, mesa o auditorio que Julianna Margulies o Edie Falco.

Este año también tenemos nuevos y peludos monstruos, y se adivina un pulso al estilo ‘Crepúsculo’, así que nos tememos lo peor. Lo mejor de ‘True Blood’ son sus personajes secundarios. El inquietante sheriff vampiro, Eric, que encarna el sueco Alexander Skarsgard, el paleto de Jason Stackhouse, el mutante Sam Merlotte, la vampira novata, el siempre estupendo Chris Bauer y su no tan estúpido detective Andy Bellefleur. Y po supuesto, el histriónico Lafayette. Aunque pagaríamos por que algún vampiro acabara de una vez por todas con el sufrimiento de otros personajes, como los de Tara y su madre.

Por supuesto que veremos la tercera de ‘True Blood’, aunque a sabiendas de que es una soberana tomadura de pelo. A su lado, los guiones de ‘Perdidos’ parecen obra de Shakespeare.

Contraataques

Hyde | 25 de marzo de 2010 a las 11:36

Mientras la HBO sigue en campaña con la brutal guerra del Pacífico, su principal competidora de pago, Showtime, ha contraatacado muy fuerte esta semana, pegando donde más le puede doler ahora a su rival: el público femenino. El lunes volvían al cable hogar de ‘Dexter’ dos de las nuevas sensaciones de la pasada temporada, dos series protagonizadas por sendas magníficas actrices. Primero ‘Nurse Jackie’, la enfermera drogadicta y santa, adúltera y buena madre, que nos trae Edie Falco, nuestra añorada Carmela Soprano. Luego ‘United States of Tara’, un producto algo inclasificable, como todo lo que hace Diablo Cody, un show sobre una madre artista que sufre un trastorno de múltiple personalidad. Se trata de un vehículo interpretativo en el que Toni Collette demuestra su talento, que le ha valido un Emmy, aunque a veces tanto personaje llegue a marear un poco. Madre moderna, insoportable ama de casa tradicional de los 50, machista cazador y pendenciero, adolescente problemática obsesionada con el sexo… a quien habría que darle un premio es a la sufrida familia de Tara. Puestos a elegir, servidor prefiere la más convencional, pero a la vez atrevida, serie sobre la enfermera. Jackie viene a ser lo opuesto al Dr. House. Puede que compartan adicciones y caras ocultas, pero el personaje de la Falco transmite bondad, heroismo diario en las infames urgencias de un hospital neoyorquino. Después de seis temporadas, todavía no tenemos claro del todo si House es tan malnacido como parece, si detrás de tanta ironía, egolatría y mordacidad hay un corazón latiendo.

La tercera cadena en discordia, AMC, también se tenía guardado para esta semana un ataque feroz: la nueva temporada de la que posiblemente sea la mejor serie del último lustro, Breaking Bad. Sigue el descenso a los infiernos del profesor Walter White, al que da vida magistralmente Bryan Cranston. Lo que empezó como una comedia negra es una obra cada vez más dramática y tenebrosa. Heisenberg, el alter ego del profesor, cada vez nos asusta más. Es increíble lo que es uno capaz de hacer por la familia.

Una sorpresa, una recomendación y una pronta decepción

Hyde | 24 de agosto de 2009 a las 16:11

Con cierto retraso, terminada ya ‘In treatment’ y mientras uno aguarda a que llegue cada domingo para zamparse lo último de ‘Entourage’, ‘True Blood’ y ‘Hung’, estamos salvando los últimos calores de este verano con la ayuda de Californication. Le tenía cierta manía a este serie por el exagerado narcisismo de David Duchovny (y, lo confieso, porque mi novia estaba enamorada de Mulder). Y he tardado en ver la segunda porque me resultaba increíble que se le pudiera seguir dando cuerda al argumento. Pero al quedarme sin otros materiales he descubierto que me equivocaba. Esta edición (y a finales de septiembre arranca la tercera) es mucho más divertida y desvergonzada que la primera. Hay capítulos, como el de la cena en casa de Hank, antológicos. Y todo en parte por la incorporación de ese personaje autodestructivo que interpreta el cylon Callum Keith Rennie.

Tampoco está nada mal (aunque no pasará a la historia) ‘Nurse Jackie’. El primero de los muchos que me la recomendaron fue el siempre fiel y siempre demente St. James, que se ha empeñado últimamente en que la empresa cierre este blog. Pero aún así, mantenemos la oferta para que escriba algo más que sus atinados comentarios. Sí, Edie Falco está soberbia, pero no podemos evitar que se nos encoja el corazón al recordar a Carmela Soprano y estamos un poco hastiados de series hospitalarias como para poner ésta en lo más alto de nuestras preferencias, por mucho que  sea tan irreverente y distinta.

Para terminar, una decepción de primer capítulo. ‘Lie to me’, protagonizada por el encasillado Tim Roth (el eterno malo malísimo de cualquier film), no aporta gran cosa. Al menos su primer capítulo. Y muy desesperado y aburrido tendré que estar para darle una oportunidad al segundo.