Archivos para el tag ‘Elvis Costello’

Nadie te pide que te quedes

Hyde | 29 de abril de 2010 a las 9:09

Cualquiera diría que David Simon, en lugar de ser uno de los nombres clave para entender la televisión en el siglo XXI, sigue siendo periodista de sucesos. Ya sea entre los sórdidos y durísimos barrios de Baltimore con ‘The Wire’, enclaustrado con una división de marines en Iraq con ‘Generation Kill’, o en la Nueva Orleans herida de muerte por el Katrina con su nueva ‘Treme’, las series de Simon parecen más un documental que una obra de ficción. No por aburridas, sino por su realismo absoluto. Con Simon siempre parece que nos infiltramos entre sus personajes. Como dice James Poniewozik en Time, hay que abordar Treme como un documental de ficción. Y aunque hay una docena de personajes que nos contarán su historia de supervivencia y superación -¿acaso hay una historia mejor que la del que lucha por volverse a poner en pie?-, los verdaderos protagonistas de la serie son la música de Nueva Orleans –y en el piloto ahí tenemos a Elvis Costello haciendo un bonito cameo de espectador en un bar- y su viejo barrio.

El primer episodio de ‘Treme’, de noventa minutos de duración, bien podría pasar por una película de Clint Eastwood. No en vano se encargó su dirección a la veterana Agnieszka Holland. A pesar de los escombros, los tejados desaparecidos, las manchas de humedad, el barro en el suelo, el desastre absoluto, es de una belleza impactante. Las escenas más emotivas nos las brindan dos viejos conocidos de ‘The Wire’. El personaje del veterano Clarke Peters empeñado en limpiar en un bar que ni siquiera en suyo, para lo que no duda de disfrazarse de carnaval para conseguir ayuda, y el siempre convincente Wendell Pierce, un trompetista buscavidas que vive día a día y no tiene ni para pagarse los taxis. Su irrupción en la primera actuación de una banda callejera tras el Katrina, momentos iniciales de la serie, es antológica. Como ocurre en toda la obra reciente de David Simon, en ‘Treme’ no hay trampas. No hay cliffhangers al final de los episodios ni forzados giros de tuerca a la trama. En lo que quizás sólo sea aún posible en la HBO, su propuesta es sumergirnos entre los habitantes de una de las ciudades más singulares del mundo y su lucha por seguir a flote tres meses después de la catástrofe. Cuando ya se han ido las cámaras, cuando ya no es noticia. Y si no te gusta, nadie te ha pedido que te quedes.