Archivos para el tag ‘Eric Kripke’

Sin luz ni chispa

Hyde | 27 de septiembre de 2012 a las 11:26

El halago debilita. Y el éxito tiene, desde luego, su reverso tenebroso. Puede ser mucho más destructivo que el fracaso. En los últimos años a todos se nos han llenado las bocas y los textos comparando al inquieto J.J. Abrams con Spielberg, llamándolo el nuevo rey Midas de la era dorada de la televisión. De ‘Alias’ a ‘Fringe’, pero sobre todo con ‘Perdidos’, el sello Abrams implicaba una garantía de calidad y entretenimiento, un buen manejo de la tensión narrativa y una gran capacidad para sorprender al espectador. En el cine, al que ahora parece dedicar su talento, también, con la estupenda ‘Monstruoso’ -que produjo pero no dirigió-, la revisión de ‘Star Trek’ y la ochentera ‘Super 8′.

Pero a fuerza de darle vueltas a la manivela, la productora de Abrams, Bad Robot, se ha acabado convirtiendo en una churrería. Bueno, en algo peor, en una franquicia de churros. Últimamente no hay nueva temporada televisiva en la que no aparezca el dichoso apellido en una o dos series de nueva creación pero, como ocurre con Spielberg (‘Falling skies’, ‘Terra nova’), da la sensación de que Abrams solo aparece por allí para que le den el cheque, para cobrar los royalties por la promoción que supone poner su nombre junto al producto. Y, como ocurre con una de esas franquicias de hamburguesas en las que lo que nos sirven no se parece en nada a lo de las fotos, las nuevas series apadrinadas por Abrams no tienen nada que ver con las originales. Son una mala copia de sus primeros éxitos. Ocurrió hace unos meses con ‘Alcatraz’, un burdo plagio de ‘Fringe’, como antes pasó con ‘Undercovers’ y posiblemente pase ahora con ‘Revolution’, el supuesto gran estreno de la NBC este otoño.

La trama nos lleva a un mundo apocalíptico tras desaparecer repentinamente la electricidad y, con ella, prácticamente todo lo que nos ha sacado de vivir en la selva. Firmados por Eric Kripke, creador de ‘Supernatural’, a los guiones, al menos de los dos primeros capítulos, les falta la tensión necesaria, como si en la serie, con la luz, también se fuera la chispa. Y como en los churrerías, ya hemos visto uno de los ingredientes que empieza a resultar cansino en Abrams. Ya sea en ‘Alias’, en ‘Perdidos’ o en ‘Fringe’, siempre sale el recurso facilón de poner a un personaje a contactar con otro misterioso a través de un ordenador. Y luego ni el casting ni los personajes emocionan. Ni siquiera destaca la presencia de Giancarlo Esposito, que tras componer a uno de los mejores malos de la historia de la ficción audiovisual -así de grande es su Gus Fring de ‘Breaking Bad’ y así de injusto es que se vaya de vacío de los Emmy-, ahora debe conformarse con un papel menor y previsible. De momento, como suele ocurrir con los paquetes que firma Abrams, ‘Revolution’ ha registrado buenas audiencias en su estreno. Pero sin la pasión e implicación necesarias, el público volverá a quedar desencantado si la serie sigue por este camino.

Mejores episodios del año: ‘The French Mistake’, Supernatural

Hyde | 6 de mayo de 2011 a las 19:30

Ahora que se acerca el final de la temporada televisiva, al menos en EEUU (y por tanto para muchos de nosotros), va siendo hora de echar la mirada atrás y hacer algunas de esas clasificaciones que tanto nos gustan a los seriófilos. Por ejemplo, la de mejores episodios del año.

Como creo que hoy ha sido injustamente maltratada, empezamos por Supernatural. La sexta temporada estaba siendo un completo desastre, efectivamente, con apenas dos episodios salvables (‘Weekend at Bobby’s’ y ‘Unforgiven’). Los fans empezaban a lamentar que la serie de la CW no hubiera terminado, redonda, el año anterior, en lugar de tomar una deriva adolescente y facilona, repetitiva.

Todo hasta que llegó el capítulo 15, ‘The French Mistake’. Épico, antológico y un alarde de las virtudes de esta serie. Muchas no lograrán nunca acercarse a este nivel.  Con ‘Community’ quizás sea además la que mejor se ríe de sí misma y tiene más capacidad para la parodia (ver el posterior ‘Frontierland’). Sobre la (inédita) ruptura de la cuarta pared que se da en este episodio sentó cátedra nuestro querido Nahum. Pero además de ser un capítulo extraordinario desde el punto de vista narrativo, valiente, creativo, original, freudiano (eso es matar al padre, Eric Kripke), hay pocas escenas que me hayan hecho reír tanto, a lágrima viva, como la que corona esta entrada. Los hermanos Winchester o Jensen Ackles y Jared Padalecki. Acción.

Aventuras sobrenaturales

Hyde | 1 de marzo de 2011 a las 19:57

‘Supernatural’ es una de esas series pensadas para adolescentes (no en vano la emite la cadena CW) cuyo seguimiento, al principio, avergonzaba a este bloguero. Costaba reconocer que nos encantaba esta serie nada sesuda ni demasiado original: dos hermanos, los Winchesters, que se dedican a cazar criaturas sobrenaturales y están salvando al mundo cada dos por tres. Vampiros, cambiaformas, wendigos, fantasmas, brujas, demonios, ángeles… Sam y Dean no dan abasto y su precioso Chevy Impala lleva más kilómetros recorridos que Herbie el escarabajo.

La serie cumple seis temporadas y ya no me cuesta trabajo admitir que me tiene enganchado (si le gusta al diamante Nahum es garantía de calidad), aunque en esta última pegó un evidente bajón tras pasar a un segundo plano su creador, Eric Kripke, y prácticamente agotar todas las tramas posibles (ya sólo les queda combatir a Dios, a una invasión alienígena o dar el salto al Viejo Continente). Pero pese a que muchos querrían haberla enterrado ya, a veces nos regala capítulos fantásticos, como fue el dedicado a Bobby y, especialmente, el último emitido, ‘The French mistake’, que hacen que merezca la pena su continuidad. Hacía semanas, quizás desde el ‘Modern warfare’ de ‘Community’, que no me reía tanto en el sofá. Pero además de un momento absolutamente histriónico, el episodio es magistral y artísticamente muy, muy valiente. Pudo ser un desastre pero salió magistral. Es lo que tiene jugar con las realidades paralelas.

‘Supernatural’ funciona porque mezcla el terror gore con la comedia y la buddy movie (en este caso ‘bro movie’), y sobre todo porque a menudo tiene la capacidad de reinventarse, de reírse de sí misma y de implicar al espectador en distintos niveles narrativos. Sí, es muy repetitiva, y sí, a menudo cansan las peleas de los Winchesters, pero la parrilla sería mucho más pobre sin ella. Y no tendríamos el festival de música rock ochentera que nos regala el radiocassette de Dean. De momento, el público sigue respondiendo (posiblemente porque tanto Jensen Ackles como Jared Padalecki son dos macizorros muy del gusto de las quinceañeras de esa cadena), y la serie tiene garantizada su continuidad, con o sin Kripke y Singer, que en el último capítulo lo pasaron francamente mal. :)