Archivos para el tag ‘Ian Mcshane’

Desenfunda otra vez

Hyde | 4 de abril de 2010 a las 10:59

timothyNo se puede quejar, pero tampoco es que el actor hawaiano Timothy Olyphant haya tenido mucha suerte. Tuvo que lidiar con un personaje insuperable en el ‘Deadwood’ que supuestamente protagonizaba. El antológico tabernero Al Swearengen que interpretaba Ian Mcshane le robaba hasta la ropa interior a su atormentado y violento sheriff Bullock. Luego se pasó, con más pena que gloria, a la gran pantalla. Vale, hizo de ‘hacker’ malo malísimo en la última edición de ‘La jungla de cristal’, pero después cometió el pecado de encarnar a un videojuego en ‘Hitman’. Y además calvo. Así que desandó el camino y, a la espera de mejores oportunidades, se volvió a la tele. Primero como secundario en la prescindible segunda temporada de ‘Damages’. Tampoco lo tuvo fácil, porque si algo distingue a esa serie es su impresionante nómina de artistas invitados. Ese año bregó con William Hurt, Marcia Gay Harden, y John Doman, entre otros, y no se distinguió especialmente.

Ahora ha vuelto a un papel protagonista, y pinta bien. Parecido a ‘Deadwood’, pero en la era actual, y con otro rival difícil, Walton Coggins, el inquietante Shane Vendrell de la añorada ‘The shield’. Olyphant encarna a un duro agente de la Justicia que, tras cargarse a lo vaquero a un mafioso en Miami, es enviado a Kentucky, su paleto estado natal. Allí se las verá con viejos conocidos de la niñez, algunos convertidos en supremacistas blancos, y nos irá demostrando que no saca el arma si no es para matar. ‘Justified’ está basada en la obra del veterano y prolífico novelista de 84 años Elmore Leonard, que de momento, como la crítica, está bastante satisfecho con los dos primeros capítulos, y ha sido adaptada por el curtido guionista Graham Yost. Es otra serie más de polis pero a priori con ciertos elementos originales, como el ambiente rural y casi sureño de Kentucky y el carácter oscuro del personaje de Olyphant, que le viene como anillo al dedo.

Ten cuidado, Johnny Depp

Hyde | 23 de febrero de 2010 a las 20:56

al-swearengenÁndate con ojo, Johnny Depp. Te vas a enfrentar a uno de los mejores actores de la televisión. A una de sus voces más poderosas. A un malo entre los malos. Desde el abrupto final de ‘Deadwood’ y ‘Kings’, hemos echado mucho de menos al gran Ian McShane, uno de los intépretes venerados en este altar de las series. McShane, que interpretará a Barbanegra en la nueva edición de la franquicia ‘Piratas del Caribe’, está en el grupo de Gandolfini, M.C. Hall, Piven y Chiklis. Sólo tenemos ojos para ellos.

Con determinación no perderemos

Hyde | 5 de noviembre de 2009 a las 11:31

¿Imaginan un pueblo cualquiera español que viviera cada semana con pasión los partidos del equipo de fútbol de su instituto porque todo lo demás es crisis, crisis, crisis? ¿Las historias de cada uno de los jóvenes deportistas, su lucha por hacerse profesionales y salir de allí, la sana ambición de su entrenador por labrarse una carrera y a la vez mantener unida a su familia? ¿Tendría éxito una serie de televisión así sobre la Masía, la fábrica de talentos azulgrana, o sobre Valdebebas, la cantera madridista? Posiblemente sí, pero es una apuesta demasiado arriesgada como para que se la jueguen los directivos de las cadenas nacionales.

A la NBC norteamericana, que desde ‘El Ala Oeste’ no levanta cabeza por la impaciencia de sus ejecutivos -nunca le perdonaremos el final abrupto de ‘Studio 60′, también de Sorkin, o de ‘Kings’ con el excepcional Ian Mcshane-, le ha costado verlo. Pero finalmente ha claudicado ante el éxito de crítica y público de ‘Friday Night Lights’, que la pasada semana estrenó su cuarta temporada en EEUU. A priori el argumento echaría para atrás a cualquier espectador europeo: un joven entrenador se hace cargo del equipo de fútbol americano del instituto de un pueblo de Texas, Dillon, en el que ese deporte lo significa todo. No hay más ilusión que esperar al viernes, día de partido, y el técnico, interpretado por Kyle Chandler, siente más presión sobre sus espaldas que Pellegrini en el Bernabéu.

Pero no se trata de una serie sobre fútbol americano. Ni otra más sobre las andanzas de unos jóvenes en el instituto. ‘Friday Night Lights’, que tiene detrás como principales productores al actor y director Peter Berg y al ‘pez gordo’ de Hollywood Brian Grazer (ganador de un Oscar por ‘Una mente maravillosa’, con una prolija filmografía y creador de shows televisivos como ‘Arrested Development’ ) es mucho más que eso. Es un melodrama sobre lo fugaz de la juventud y las oportunidades perdidas, sobre el fracaso (o no) del sueño americano, sobre la familia, sobre la profunda crisis económica y sus devastadores efectos en los pueblos y pequeñas ciudades. Está filmada con exquisito gusto (impresionan las contadas escenas de partido) y presenta una amplia amalgama de personajes muy bien desarrollados. Todo el mundo está enamorado de Connie Britton, que interpreta a la combativa mujer del entrenador que se niega a ser sólo eso. Pero también tenemos varios héroes caídos, jóvenes sin padre, amigos borrachos, la guapa del pueblo que quiere ser intelectual, el intelectual que quiere ser el guapo. Más que una serie sobre un deporte, es una obra coral sobre perdedores con una fe inquebrantable en la victoria. Y pocas cosas hay más hermosas que eso.

Clear eyes, full hearts. Can´t lose.

El Rey es él

Hyde | 8 de septiembre de 2009 a las 18:52

http://www.youtube.com/watch?v=zAREc1UU9ww Por mucho que nos duela, todo tiene un fin. Y saberlo es lo que nos convierte en humanos, nuestro castigo divino, lo que nos diferencia de los animales. No pretendo que éste sea un post místico, pero dentro de nosotros hay algo que intenta retrasar ese momento por todos los medios, que quiere creer que nunca se acabarán las cosas que amamos o con las que disfrutamos. Tengo un amigo que se resistía a escuchar todos los discos de The Beatles, pues sabía que después llegaría el vacío. Yo mismo estuve meses evitando ver la última temporada de ‘Los Soprano’, o he retrasado hasta estos días finales de verano -aunque la comparación es odiosa- la lectura del último tomo de Millenium. Me gustara o no su trilogía, el pobre Stieg Larsson no iba a escribir más.

Las series, ya lo hemos comentado por aquí, se resisten casi siempre a morir, incluso cuando en más de un caso sería deseable. No insistiremos en el horror que supuso la continuación de ‘Prison Break’ o de ‘Héroes’, pero la audiencia manda y ningún directivo de cadena está dispuesto a enterrar con todos los honores un producto que vivo le genera cuantiosos ingresos publicitarios. Lo mismo ocurrre con guionistas, actores y creadores, y así se estiran tramas más allá de lo razonable.

Pero también hay casos contrarios. Buenos productos que fenecen por falta de una audiencia masiva, porque no son rentables. Aunque la HBO ha sabido mantener contra viento y marea, hasta que necesariamente triunfaron, porque eran buenas, algunas de sus series, desde aquí le reprocharemos siempre el fin de la magnífica ‘Roma’. Y si eso lo hizo la HBO, qué no será capaz de hacer una cadena generalista que pugna por cada décima de share. Es lo que ha ocurrido con la NBC y ‘Kings’, su gran apuesta del año pasado, y que este bloguero está terminando de ver ahora (lo reconozco, con bastante retraso). Duele saber que sólo hay una temporada, que la serie fue cancelada por falta de audiencia. Porque es original -imaginen una monarquía en un país ficticio pero que es EEUU-, porque es una adaptación muy atrevida del mito bíblico de David y Goliat y, sobre todo, porque la protagoniza una de las debilidades de este blog: Ian Mcshane. Su sola presencia es motivo para tragarse ‘Kings’. Maldita sea la NBC!!!

Hace unos días, Alberto Rey en su blog ‘Asesino en serie’, ponía la enorme, majestuosa y seductora voz de Mcshane como ejemplo del horror de los doblajes. En efecto, los aficionados/adictos a las series sentimos la necesidad de verlas en versión original, no por esnobismo, sino porque cualquier otra cosa es una mutilación, un sucedáneo. Mcshane, al que veneramos desde ‘Deadwood’, es uno de esos grandes actores que da sentido al título de este blog. Podría retar a cualquier de sus compañeros de la gran pantalla y seguramente saldría airoso. Lástima que le haya dado por volver al cine (en el que empezó en los sesenta y con más de treinta cintas) para hacer películas basura (una de carreras de coches en una cárcel o algo así) o para poner su mayor tesoro al servicio de los dibujos animados (pone voz al malvado tigre de ‘Kung Fu Panda’).

También es una pena que los ejecutivos de la NBC no fueran más pacientes. También que las series no tengan la posibilidad de ‘traspasarse’ y fichar por cadenas con más confianza en los buenos productos.