Archivos para el tag ‘Michael B. Jordan’

Padres e hijos

Hyde | 17 de noviembre de 2010 a las 3:21

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Dos chavales de instituto que crecieron sin padre. Uno estaba en Iraq, el otro en la cárcel. Uno de los niños fue criado por una abuela entrando en la senilidad y el otro en las calles, con una madre adicta al crack y amigos delincuentes. Uno es blanco, el otro negro. Los dos inseguros. Comparten algo más que su pueblo, Dillon. Ambos son, o han sido, los quaterbacks del entrenador Eric Taylor. Dos ‘underdogs’, hablando en yankee…

Los dos mejores capítulos de la extraordinaria ‘Friday Night Lights’ son ‘The son’, de la cuarta temporada, en el que acompañamos a Matt Saracen en el duelo por su padre (memorable interpretación de Zach Gilford), y ‘The right hand of the father’, emitido el pasado miércoles, en el que sufrimos con Vince Howard el regreso de su progenitor, en libertad condicional, pero eterno culpable para un hijo obligado a ser demasiado pronto el hombre de la casa.

Michael B. Jordan es el desafortunado nombre de un joven actor de gran talento que nos seguirá dando que hablar. Y en cuanto a ‘Friday Night Lights’, en su temporada de despedida, a mí se me sigue erizando el pelo cada vez que escucho la música de sus créditos de inicio, a cargo de W.G. Snuffy Walden (autor, por cierto, de la apertura de ‘The West Wing’). Esta serie no debería acabar nunca. Go Lions!

Placaje a ‘Perdidos’

Hyde | 18 de febrero de 2010 a las 11:49

Lo siento por los millones de fans, por la campaña de marketing mundial, y por mí mismo. Pero los tres primeros capítulos de ‘Perdidos’ son una tomadura de pelo. No teman, que no vamos a emplear espoilers, pero hay un momento concreto, en el que se nota en las propias caras de los actores que ni ellos mismos se creen ya tanto giro de guión. A estas alturas no hace falta recordar que la serie estaba pensada para una temporada. Habría sido excepcional, histórica. Y sí, nos habría dejado sin muchos buenos momentos posteriores (entre esos momentos sublimes está la muerte de Charlie…). Pero también nos habría ahorrado el desengaño final. No tengo problema en tirar la primera piedra: de momento la última temporada de ‘Lost’ no nos convence en absoluto. Exigimos ahora mismo mayor respeto a su trayectoria y a sus fans. Porque hasta el tercer capítulo, lo mejor de la sexta es, con diferencia, la magnífica promo que hicieron los muchachos de Cuatro y que fue explotada por la Fox. Ya saben, el tablero de ajedrez, el poema de Omar Khayyam. 

Aunque mientras todos nos volvemos locos con Perdidos, ha pasado bastante desapercibido en EEUU, y totalmente ignorado en España, el final de la cuarta temporada de ‘Friday Night Lights’. Hace semanas escribimos de esta estupenda serie de Peter Berg. Si el grado de ansiedad con la que uno espera que se descarguen los capítulos es directamente proporcional a lo que le gusta una serie, debo admitir que ésta es ahora mismo nuestra favorita. Pero no sólo de servidor, también de muchos críticos y guionistas de EEUU. Hay que tener talento para mantener e incrementar la tensión narrativa cuando la trama iba en teoría de algo tan superficial como el equipo de fútbol americano de un instituto de un pueblo tejano que vive obsesionado con ese deporte. Pero luego descubres que es lo único que le da alegría, sueños, a Dillon, una población sumida en la crisis, con graves diferencias sociales. Todo abordado con una exquisita distancia, sin caer en las tentaciones fáciles de enfrentar a blancos y negros, de banalizar un aborto juvenil, los problemas de las drogas o las bandas. En esta temporada incluso se afronta el drama de la muerte de un padre que es un desconocido para su hijo, un capítulo memorable que ejemplifica muy bien el alto nivel de esta serie.

Friday Night Lights es un retrato de un pueblo medio con el deporte de fondo, con un grupo de grandes y jóvenes actores que se va renovando cada año. En éste ha irrumpido con fuerza Michael B. Jordan, que ya nos gustó en ‘The Wire’. Pero a esta serie le ocurre lo mismo que a sus protagonistas: tiene que estar en permanente pelea para que sus méritos sean reconocidos, para no pasar desapercibida. Una bellísima historia sobre el fracaso, el éxito y la lucha. Grave error el mío si no la incluí en la lista de las diez mejores series de la década. Merece estar en el top5.