Pesadilla antes de Navidad

Javier Gómez | 23 de diciembre de 2008 a las 23:43

El 24 de diciembre, además de Nochebuena, es uno de esos tres días anuales en que no se hacen periódicos. Así que el 23 por la noche, como es el caso cuando escribo estas líneas, la inmensa mayoría de los periodistas están fritos por llegar a casa, por disfrutar antes de tiempo de esa pequeña paz de un día.

La última página que edito y leo del periódico que podrán leer durante dos días me hunde el ánimo.  La Junta y el Ayuntamiento también se dedican a la confrontación política con el realojo de las seis familias desahuciadas de la calle Calvo hace unos días. No les basta con el PGOU, los fondos europeos, el tercer hospital, el Metro, el Auditorio, los museos, la ley de dependencia, el mantenimiento de los colegios y un largo y bochornoso etcétera.  No. También hay que hacer política barata de cuadrilátero de barro con el futuro de 21 personas que seguramente lo están pasando mal en estos días supuestamente festivos.

No entro en qué administración tiene la culpa, en si es justo o no el desalojo de ese edificio absolutamente ruinoso, en si había okupas o no. Es absolutamente escandaloso que los representantes políticos que dirigen las instituciones de esta ciudad sean capaces de sacar sus cuchillos también por esto, de cruzarse comunicados y ruedas de prensa para ver quién es más miserable.

Pesadilla antes de Navidad, se llamaba la película de Tim Burton.  Además de macabra, era muy divertida. En cambio este asunto no tiene ni puñetera gracia.

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