Se alza el telón

Javier Gómez | 30 de enero de 2009 a las 22:38

Gran, emocionante conferencia de Salvador Moreno Peralta, el hombre de Vitruvio malacitano, sobre la rehabilitación del Teatro Echegaray, una ponencia sobre parte de la historia de esta ingrata ciudad convertida en cariñoso homenaje a Paco Peñalosa, el arquitecto impulsor de la obra y tristemente fallecido el pasado agosto, para desgracia de Málaga y de este periódico. Asistieron a escucharle, que siempre es un placer, su hijo Borja Peñalosa, que culmina el proyecto con Salva y César Olano, su mujer, y muchos amigos y compañeros, como el ex alcalde Pedro Aparicio, Juvenal Soto, Francisco Barrionuevo, Pepe Alba…

Salva ha desgranado la rehabilitación, ha recuperado la historia de los principales y desaparecidos cines malagueños, ha citado al crítico del NYT cuando equipara templo con teatro y cines, ha actuado, nos ha emocionado a muchos. También nos ha descubierto el sorprendente y moderno interior del nuevo Echegaray, una pequeña joya, y los diferentes bocetos a mano de Peñalosa. Ha sido una conferencia magistral, uno de esos momentos en los que se crea conciencia de ciudad, de Capitalidad Cultural. Lástima que nadie, repito, NADIE del Ayuntamiento de Málaga -salvo algún técnico de Urbanismo- haya acudido. Quizás el alcalde, Francisco de la Torre, estuviera haciéndose fotos con una peña -no la de la berza carnavalesca, por favor- o inaugurando la nueva casa hermandad de alguna cofradía. Triste.

  • Agustín Rivera

    Gran Salvador Moreno Peralta. Habrá que pedir el texto de Salva, aunque seguro que por lo que cuentas la oralidad tampoco ha desmerecido a lo escrito.

  • La verdadera cultura

    La verdera cultura de un pueblo, una ciudad, se da cuando va unida a las sensibilidades de personas que en ella habitan, que la cuidan, la aman y la embellecen, y la difunden sin mas fin que el preservarla, gracias que dichas èrsonas estan en posesión de dichas sensibilidades.Como es el caso de estos dos anteriores articulos.
    No es cultura, la que se impone, se magnifica, y se comercializa, como único medio de querer vender una ciudad a un turista de horas, obviandose, que la cultura emana de la edución y de preservar lo que ya se tiene, y se enseña a amarlo y a preservarlo como un bien común y no como un simple moneda de canje a favor de un capitalismo, que capitaliza lo común.

  • francisco hernando pascual

    hace un mes y seguian las obras, saludos hernando.