Placas y arenas movedizas

Javier Gómez | 3 de junio de 2010 a las 17:43

medio ambiente

¿Alguien puede decirme dónde está la placa inaugural de las obras de creación -que no regeneración- de la playas de la Malagueta y de la Caleta en 1990? Ese proyecto acometido con Josep Borrell como ministro de Obras Públicas, y  diseñado por Luis López Peláez, costó 834 millones de pesetas de la época. Fue una  obra espectacular,  junto con las rondas de circunvalación la mayor conocida hasta entonces por la ciudad, que ganaba una enorme playa en el centro. Se vertieron 1,7 millones de metros cúbicos de arena extraída del mar (de mucha mejor calidad, pero también más problemática que la empleada ahora), para crear de la nada un frente marítimo arenoso de 150.000 metros cuadrados y 2,5 kilómetros de longitud.

En la zona de la Caleta, la regenerada ahora a bombo y platillo y tras emplear mucho más tiempo que en el proyecto anterior, se contemplaba la aportación de arena periódica del arroyo del Café. Pero su encauzamiento y la intensiva urbanización a su alrededor han cambiado estos años la aportación de áridos por la aún más esporádica de automóviles. No es broma. Recuerden que cuando llueve de forma torrencial, algo frecuente en climas mediterráneos como éste, el agua acaba llevando a la playa los coches aparcados ilegamente en un cauce que ninguna institución vigila. De esta forma la playa de la Caleta fue menguando poco a poco, hasta que se la tragaron los temporales.

Pero volvamos a la creación de las playas de la Malagueta y la Caleta. A su placa inaugural. No la encontrarán en ningún sitio porque no se colocó ninguna. Así que a las autoridades actuales quizás debiera de haberles dado algún pudor, por no llamarlo vergüenza, de situar en medio de la playa regenerada un enorme pedrusco, con su correspondiente plaquita: “Las obras de estabilización de la playa de La Caleta fueron inauguradas por la ministra de Medio Ambiente, Rural y Marino, Dña. Elena Espinosa Mangana”, reza el cartel. Al que se le haya ocurrido debería tragárselo la arena. Resulta tan bochornoso como inaugurar la reparación de un socavón, una rotonda o colocar una placa en un centro de mayores o en un aparcamiento municipal. Incluso más.

Pero total, para una obra que va a terminar en Málaga la ministra Espinosa…