Otro debate absurdo

Javier Gómez | 16 de enero de 2011 a las 2:03

Más que Guadalmedina, el río de Málaga debiera llamarse Guadiana. Habitualmente oculto, cada vez que se acercan unas elecciones sale a la superficie. Es todo un síntoma: llevamos veinte años debatiendo sobre él pero no tenemos ni idea de qué hacer con el feo cauce. Como con las enfermedades, no faltan los médicos de pacotilla prestos a hacer un diagnóstico a bote pronto. El río hay que embovedarlo. No, hay que hacer un parque líneal. No, hay que dejarlo como está porque es una fuente de vida. Todo el mundo tiene una opinión y todo el mundo se precipita. Se supone que los arquitectos, y los concursos de ideas, están precisamente para eso: ofrecer el mejor tratamiento posible para curar las cicatrices de la ciudad. Pero aquí cada uno ha puesto ya la venda antes de saber a qué tipo de herida nos enfrentamos. Y a algunos se les ha visto el plumero. El alcalde, no esperábamos otra cosa, ya ha hablado de cubrir todo el cauce para hacer un bulevar con carriles, aparcamientos subterráneos y una línea de Metro. También, de paso, algún jardín. Da igual que el tráfico sea justamente el problema que no tenga el eje Norte-Sur. Pedro Moreno, el candidato de IU, fue el primero en avisar de sus verdes intenciones. No sean mal pensados, quiere un parque fluvial, no el recinto que se busca para la prostitución desde que una ordenanza prohíbe el sexo callejero. También se ha pronunciado, faltaría más, la alcaldable del PSOE y delegada de la Junta (suponemos que partido e institución tendrán la misma postura, si no podemos empezar a hablar claramente de trastorno bipolar), María Gámez, quien se opone a embovedar todo el río y aboga por una solución “ciudadana y no especulativa”. Paradójico que la última en llegar, la portavoz municipal socialista, Begoña Medina, fuera la más sensata, amordazada como estaba cuando le preguntaron los periodistas: “Ha llegado el momento en el que nos tenemos que sentar todos en la Fundación Ciedes para consensuar entre todos un proyecto que sea el mejor para la ciudad”. Palabras vacías, pero no necias.

Así que en apenas dos días desde que se hizo público el informe técnico de Fomento, que permitía cubrir el cauce siempre que se realicen una serie de obras, ya tenemos el Guadalmedina convertido en objeto central de la campaña electoral. La polémica mide la altura política e intelectual de la ciudad. Hace más de cinco años, todas las instituciones y partidos acordaron, en el seno de la Fundación Ciedes, que se convocaría un concurso de ideas para buscar una solución al cauce. Se supone que los urbanistas han estudiado y desarrollado una carrera para eso, dar respuesta a los problemas. El siguiente debate, claro está, es el de los arquiestrellas versus los profesionales locales. O el Guadalmedina lo arregla sir Norman (¿cuánto pesa su cauce, señor Foster?) o no tiene remedio. Pero claro, los políticos locales pretenden ponerle condicionantes a estos visionarios, cuando lo ideal sería convocar un concurso en el que se dé la máxima libertad a los participantes y no se les obligue a embovedar todo, nada o una parte del río.

Y luego está la tontería del propio estudio técnico, que no ha tardado tanto como parece. Lo que ha tardado es la Junta, cinco meses, en encargarlo. Pero en un tiempo en el que el canal de la Mancha ha dejado de aislar al continente europeo de Inglaterra (como sostenía flemático algún meteorólogo de la BBC) gracias a un túnel bajo el mar, en el que Asia y Europa están unidas por un puente en Estambul o el AVE circula a velocidades superiores a los 350 kilómetros por hora, resulta obvio que se puede embovedar el Guadalmedina. Hay pocas obras que la ingeniería no pueda hacer. Pero no hace falta ser un lince, tan sólo haber visto ‘Barrio Sésamo’, para entender la diferencia entre poder y deber. Que se pueda embovedar el río no significa necesariamente que se deba hacer, como parece pensar De la Torre. Primero hay que preguntarse cuánto costará, qué aportará a la ciudad y si merece la pena pagar ese dinero que podríamos emplear en las guarderías, colegios, parques y hospitales que son necesarios en Málaga, para crear otra autovía urbana, aparcamientos subterráneos y hacer más ricos a unos pocos especuladores. Estos son como el río: Se ocultan. Pero haberlos, haylos.

  • Historiador

    Sr. Gomez le falta información, los malagueños no llevamos 20 años. Llevamos esperando desde 1908, en que se presento el primer proyecto para hacer el paseo de la castellana malagueño, informese.
    Es increible, la ciudad turistica por excelencia en el sur y tenemos un arañazo en el centro mismo de la ciudad que la divide y que además es un estercolero.
    Un siglo de politicos incompetentes y nefastos.

  • Malva

    En el curso 07/08 un grupo de estudiantes de arquitectura de la Universidad de Granada bajo la dirección de su profesor Sr. Don JOse Maria Romero, llevarón a cabo un estudio/investigación sobre el Guadalmedina desde sus nacimiento hasta su desenvocadura, Para dicha investigación se partio de la base de tener en cuenta todas las alternativas presentadas por los grupos politicos en su ultima campaña electoral. Es decir se tomo en cuenta las propuestas del PP, las del PSOE, las del IU y las de EeAcción ciudad de Málaga y NUeva Cultura del Agua. Durante varios fines de semana y empezando desde la desenvocadura y terminando en la desenvocadura y asesorados por diferentes expertos de Malaga en flora, aves, fueron recorriendo todo el Guadalmedina. Sus conclusiones de como actuar en los diferentes tramos del rio, dio lugar a que dependiendo del tramo de rio, se hacia factible bien la propuesta del PP (enbovedado)m bien la del PSOE, bien la de IU o bien la EeAcción. Lo cual demuestra la independencia total de la investigación y mirando exclusivamente la mejora de cada tramo por y para aprovechamiento, y punto de encuentro para los ciudadanos de Málaga, Este estudio es conocido tanto por la Fundación Ciedes, como por el Sr Alcalde que a pesar de reconocerme en una de las presentaciones del II Plan Estrategico de Málaga que lo conocianm era muy interesante y que lo tenian en cuenta, visto lo visto estos ultimos días no ha sido tenido en cuenta, por el contrario cada partido politico trata de llevarse el gato al agua, sin para nada tener en cuenta a los ciudadanos, y mucho menos a la propia indosincracia de este rio parte de nuestra historia y de la existencia de Málaga como ciudad. Quiero dar constacia de este proyecto para que los interesados libres e independientemente de sus signo politico lo mire, estudie, siendo consciente de la importancia de esta investigación, ya que a pesar de tener en cuenta diferentes propuesta partidista ha buscado el beneficio y la oportunidad para valorar ante todo al Gudalamedina, no como una herida, sino como un rio punto de encuentro de ocio y deversión de todos los malagueñ@s al margen de la manipulación politica de los partidos, como deberia ser siempre unificar criterios para favorecer a los ciudadanos, todo lo contrario de lo que nos tienen acostumbrado (intentar cada uno llevarse el gato al agua, sin importar que lo que lo sufrimos en nuestras carnes somos los ciudadanos de ha pie que habitamos y sufrimo esta ciudad). Toda esta investigación llevada a cabo por estos estudiantes, lo pueden leer, estudiar, observar y/o comprobar en http://citywiki.ugr.es/wiki/Monográficos_de_Proyectos_07-08 “Gestionar una ciudad, supone el buscar el beneficio, ante todo a la mayoria de la ciudadania,respetando al maximo el medio ambiente, no para sumarse flores los politicos” YO
    Repito:
    http://citywiki.ugr.es/wiki/Monográficos_de_Proyectos_07-08

    Al Sr historiador, para ser hisotriador, esperar que el Gudalmedina sea el Paseo de la Castellana, perdone, pero es un fatuo proyecto pretender que un rio se convierta en tal calle elitista, donde las haya. Y considerar un rio, punto de encuentro social y cultural historico de cualquier pueblo en sus inicios como ciudad, considerarlo un arañazo, es cuanto minimo tremendamente estupido proviniendo de un supuesto historiador. Perdone, pero menudas vanas y fatuas pretensiones tiene usted sobre el Guadalemdina, Sr. mio.
    Saludos

  • Juan

    Señor historiador, Málaga no es ni remotamente la ciudad turística del sur de España, si acaso es la provincia turística. La ciudad apenas se lleva haciendo un hueco en el panorama en los últimos 10 años (hasta prácticamente entonces no había más que un hotel en la ciudad), aunque todavía se nos quedan muy lejos otras ciudades del sur como Granada o Sevilla.

  • UnoDeTantos

    Sr. Gómez, me ha gustado en líneas generales su post, pero me ha disgustado sobremanera la expresión de trastorno bipolar. Para empezar, es una grave enfermedad, que nada tiene que ver con tener dos ideas distintas (en todo caso la esquizofrenia) y que no se debería de usar en sentido peyorativo. Los que tenemos familiares con este trastorno nos resulta bastante ofensivo. En segundo lugar, la señora Gámez dijo textualmente (he visto el vídeo del Surtv.es) que “como candidata…”. Luego es su opinión como tal, y como delegada no le he oido ninguna postura contraria a ello. Si como delegada hubiera dicho lo que el Consejero (la nueva calle Larios…) se podría hablar, como le gustaría a vd. de desdoblamiento de personalidad, pero no ha sido así. Además, si su postura hubiera sido la de embovedar, habría faltado cero segundos en que alguien dijera que obdece a consignas de Sevilla, como le gusta decir a la derecha de esta ciudad. Ahora que no ha sido así, que demuestra tener su propia opinión, moleste o contravenga lo que contravenga dentro de su partido, vd. no parece reconocer ello.
    Por lo demás, estoy bastante de acuerdo con aquello de que el candidato De la Torre (en esta materia no deberíamos llamarle alcalde, ya que es una idea futura) confunda, en este caso como en otros tantos, poderse con deberse. Y muy de acuerdo con que él confunde las prioridades de esta ciudad.

  • Javier Gómez

    Estimado unodetantos: Lamento mucho el disgusto que le ha provocado la expresión. Probablemente no fue lo más afortunado. Así que mis disculpas a quien haya podido sentirse ofendido por ella. No era, obviamente, mi intención. Saludos cordiales

  • Realidad y no

    El historiador que opina en el primer comentario, si prudente, debería entender que un articulista es eso, un articulista ocupado en opinar y recoger opiniones ajenas para dar a conocer el tema que le ocupa y preocupa. Es el historiador es el que debe conocer los pormenores y, en su inmensa cultura, deducir que a los lectores diarios de diarios nos importa un bledo si el tema se remonta a una década más arriba o más abajo. Este culto historiador que nos ilumina hoy sí debería prestar una mayor atención, por ende, a sus tildes.

  • Don Salvaje Medina

    se agradece poder leer ideas con una cierta alturas de miras sobre la cuestión de nuestro río, cuyo tratamiento público, como bien dices, da una vez más la talla de la ciudad: la de sus políticos, la de su empresariado, la de sus técnicos (en profesiones afectadas), la de sus ciudadanos, la de sus comentaristas online.
    Pobre “Guadianamedina” (El río RíodelaCiudad): De momento, habría que exigirle a nuestro “alcalde 2016″ que cumpla con sus obligaciones de limpieza y mantenimiento. También si se le pudiera pedir el comportamiento ético al que todo “alcalde 2016″ y todo “alcalde wifi” debiera estar obligado, le pediríamos que deje el tema del río, hasta el día después de su probable victoria electoral: para así creer que, equivocado y con ideas cedidas por especuladores e interesados, al menos va en serio.

  • Clodoveo

    Historiador es el típico papafrita me parece. Yo creo que al río, una lámina de agua en el centro de su cauce, que asemeje un río bonito y elegante como en tantas ciudadades y en los bordes o márgenes arbolitos, paseo, carril bici….

  • Malva

    Desconozco el motivo, por el cual al pegar un enlace alguna palabra se modifica, al darme cuenta que el enlace no funciona, me permito poner de nuevo dicho enlace sobre el monográfico del Guadalmedina, para quien pudiera interesarle.

    http://citywiki.ugr.es/wiki/Monográficos_de_Proyectos_07-08