Corredor sin Mediterráneo

Javier Gómez | 20 de octubre de 2011 a las 13:05

El corredor ferroviario mediterráneo no pasará por el Mediterráneo. O al menos no por nuestro Mediterráneo. Se mire como se mire, se cuente como se cuente, los proyectos que el Ministerio de Fomento defendió en Bruselas constituyen otro chasco para Málaga y para el abandonado mediterráneo andaluz, y otra victoria de los miopes que entienden Andalucía exclusivamente como el Valle del Guadalquivir. Porque lo de Antequera es un premio de consolación que ya estaba asegurado. Resulta especialmente sintomático que el domingo los socialistas malagueños, con José Blanco, a la cabeza, prometieran hacer de Málaga el segundo nudo ferroviario del país para que el miércoles la realidad los desmintiera. La conferencia política del PSOE del domingo, que venía aplazándose desde el descalabro municipal de mayo, en teoría debía servir para purgar pecados, admitir errores y responsabilidades y aportar nuevas ideas. En lugar de ello, los ideólogos que han fijado como su estrategia en Málaga la acumulación de una promesa sobre otra sin llegar a cumplir ninguna, decidieron, cómo no, sacar otro conejo de la chistera: una línea circular de Cercanías que conectaría el aeropuerto, Churriana, el PTA, los Alhaurines, Coín y lo que haga falta. Mientras, el tren de la Costa del Sol, prometido por Chaves en el año 2000, sigue aparcado en un cajón, con los proyectos realizados e incluso algún tramo adjudicado, pero sin un euro para acometerlo porque la Junta se lo ha gastado todo en tranvías que no andan y en ese faraónico e incompleto Eje Transversal Sevilla-Granada que repite el modelo de la A-92 y tiene gran parte de la culpa de que nuestro falso corredor mediterráneo se aleje tanto del mar. No parece importarle a nadie que los estudios de viabilidad cifren en cien millones de pasajeros los usuarios del tramo de la Costa del Sol cada año, ni que Marbella sea la única ciudad española de más de cien mil habitantes sin tren, ni que esta franja del litoral andaluz reciba a casi el 40% de todos sus turistas y, por tanto, genere buena parte del PIB de la comunidad, como hacen las productivas costas de Granada y Almería.

Los trazados escogidos recibirán una lluvia de millones para mover mercancías antes de 2020, pero también transportarán pasajeros. Y en esa fecha el Ministerio de Fomento prevé seguir estudiando, y así van ya cuarenta años, el tramo de la Costa del Sol. Puede que para entonces se cumpla otra promesa, la de constituir una sociedad mixta entre la Junta y el Gobierno para afrontar esta obra. Pero si no han sido ni tan siquiera capaces de sentarse en una mesa, menos lo serán de poner en marcha un proyecto así, que ronda los 5.000 millones de euros de coste. El tren de la financiación ha pasado de largo. Otra vez. Van demasiadas en la Costa del Sol.

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