Archivos para el tag ‘Silvio Berlusconi’

Mentiras cochinas

Javier Gómez | 30 de junio de 2011 a las 10:08

POLITIFACT (Politihecho) es una web de Florida que vigila las promesas y afirmaciones de los políticos estadounidenses, sobre todo las comprobables con datos oficiales y científicos. La iniciativa, que clasifica las declaraciones de congresistas, senadores, gobernadores y el presidente Obama con las categorías verdadero, mayormente verdad, media verdad, dudosamente cierto, falso o mentira cochina, sigue también el cumplimiento de compromisos y señala cuándo alguien cambia de postura. En 2009 recibió el premio Pulitzer por su divertido y preciso control de la actividad política.

Últimamente, la web está haciendo su agosto con la republicana Michelle Bachmann, líder del ultraconservador Tea Party, que aspira a enfrentarse a Obama en 2012. Aunque cada vez que sale en un jardín es para meterse en otro, sin embargo le va bien en las encuestas, una incoherencia que hace tiempo dejó de sorprender. El sentido común de los ciudadanos está sobrevalorado. Y no sólo en EEUU. Recuerden que aquí Belén Esteban es una institución y que Silvio Berlusconi sigue siendo primer ministro italiano.

Bachmann, una negacionista de pro que rechaza tanto la teoría de la evolución de Darwin como que el dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero sean perjudiciales –en definitiva, una cretina–, escogió el lunes su pueblo natal, Waterloo (Iowa), para presentar su candidatura. Lo hizo para demostrar que cuenta con el “mismo tipo de espíritu” de otro conocido hijo del municipio, John Wayne. Lástima que se tratara de John Wayne Gazy, un asesino en serie que mató a 33 jóvenes, conocido como el Payaso asesino y no del legendario Duque. Además de esa pifia que ha provocado la hilaridad general, Politifact analizó 23 declaraciones recientes de Bachmann y concluyó que sólo una era completamente verdadera. Siete eran mentiras cochinas, cuatro dudosamente ciertas y dos medias verdades.

Va siendo hora de crear algún mecanismo parecido en España, sobre todo en estas latitudes. El lunes, horas antes de que Bachmann hiciera el ridículo, la también conservadora Esperanza Oña, portavoz parlamentaria del PP andaluz y alcaldesa de Fuengirola, anunció un plan de austeridad para dejar de gastar 2,6 millones de euros. Los recortes afectarán sobre todo a personal, pero también a las inversiones. Lo que no contó la regidora, que la última Navidad pagó con cargo al presupuesto municipal 25.000 calendarios con sus doce fotos felicitando a los vecinos, es que su partido y el PSOE han pactado una vergonzosa subida salarial para los concejales del equipo de gobierno. Va del 22 al 60%. Politifact tendría que crear una categoría nueva para ella.

La única forma de protestar

Javier Gómez | 8 de junio de 2009 a las 11:58

 La primera fortuna y primer ministro de Italia, acosado por el escándalo de sus ‘castings’ políticos de jovencitas en top-less repartidas en vuelos oficiales hasta su mansión sarda, no ha tenido mejor salida que desviar la atención diciendo que Milán parece una ciudad más africana que italiana por su alta proporción de inmigrantes. “Me he preguntado si ésta es la Italia del futuro que quieren los italianos y la respuesta es no”, dijo Silvio Berlusconi a la RAI cuando más que en negros pensaba seguramente en cómo ocultar los traseros, senos y el falo erecto que ya ha visto medio mundo. El sucesor de Tony Blair, más solo que la una marcada por el Big Ben, abandonado por sus ministros y su partido tras prometer regenerar el laborismo, sacudido, como todo el Reino Unido, por la vergüenza de las facturas y dietas de los miembros del Parlamento, aunque allí al menos siglos de cultura democrática harán que todo esto no quede impune. A Gordon Brown no le queda mucho en el cargo, aunque lo que venga, seguramente tory, sea mucho peor para el continente. En Francia, el presidente está más preocupado de hacerle carantoñas a su mujer de escenario y pasarela que de abordar las gravísimas diferencias sociales, la bomba de relojería, que de vez en cuando estalla, que son los guettos de las grandes ciudades francesas. En Holanda, la extrema derecha que sigue ganando votos, al igual que en media centroeuropa. ¿Y qué decir de España? El supuesto Bambi que gobierna a golpe de encuesta, que ha demostrado más sentido de partido que de Estado, tiene enfrente a un rival que tolera que se excusen los escándalos de pedofilia de la Iglesia, que dirige unas siglas que no aceptan el matrimonio homosexual y que adoptan posiciones que ya eran antiguas a mediados del siglo pasado. Estamos en un país en el que el número dos del PSOE habla en campaña de los agentes que vigilan a un ex presidente, lo mismo que en su momento se carcajeó porque a la presidenta de Madrid la iban a acribillar en la India y salió corriendo. Y no pasa nada. El mismo país en el que la número tres de esa formación habla de acontecimiento histórico planetario y no se la traga la tierra. El mismo país en el que los cargos públicos de todos los partidos no tienen impedimento en usar los medios públicos y su representatividad institucional para acudir a todas horas a mítines en lugar de dedicarse al trabajo para el que han sido elegidos, mientras España no atraviesa uno de sus mejores momentos. ¿De verdad alguien esperaba que así y todo el pueblo acudiera a votar a las elecciones europeas? La abstención, lamentablemente, es el único medio que queda para expresar el tremendo hartazgo de la ciudadanía.