Micromemorias I (el contexto)

Fede Durán | 29 de marzo de 2008 a las 13:03

Qué importante es el maldito contexto. Comienzas en esto del periodismo y no reparas en él. El optimismo del bisoño, supongo. Mis primeros pasos puramente políticos los di en el Parlament catalán, unas viejas cuadras reconvertidas en democrática casa del pueblo. Bonito sitio. Algo lóbrego, pero bien situado, Parque de la Ciutadella, loros ex presidiarios y olor a hierba por las mañanas. Era el único andaluz; el resto de colegas, de la tierra. El subdirector te firma una autorización, los administrativos tramitan el permiso y te presentas allí algo desorientado, con acento del sur, pidiendo muy amablemente tu acreditación y asegurando al mismo celoso bedel que meses después será tu compinche que no te has equivocado de sitio.

Subes las escaleras forradas de alfombra roja ( a veces también hay flashes, como en Hollywood) y te paseas por allí en busca del faristol. Lo encuentras. Están todos los demás. Te miran extrañados. Un intruso. Un rival (uno más). Coges sitio, abres la libreta, compruebas que el boli funciona y acabas contando ovejas hasta que aparece, siempre impuntual, el primer portavoz parlamentario.

El catalán se incrustó en mi cerebro a empellones, sin periodos de adaptación, en bruto. Oía a esos tíos y entendía la mitad. Por la noche, en casa, ponía a Buenafuente. Su programa en TV3 era mil veces mejor que el de ahora. Me eché una novia nativa. Mejoré un montón, hasta el punto de que a los tres años cambiaba de emisora sin ser perfectamente consciente de qué idioma escuchaba. Integración por supervivencia, se llama.

Cada día daba un paseo hasta las cuadras reconvertidas y buscaba información. Es complicado. Por definición, el periodista, sobre todo el político, se cree el rey del mambo. Nadie te echa un cable. Es un círculo cerrado, como en el cole. Al nuevo no se le habla, aunque los años pasen y se convierta no sé si en veterano pero sí al menos en un decente conocedor de la selva. Te acabas acostumbrando. Mantienes la sonrisa, saludas educadamente y construyes tu propio mundo.

Esas ansias de ostracismo tienen quizás una explicación. Para aguantar mucho en esto o te conviertes en un pelota o te consolidas como marciano. Los pelotas, que también son el pelotón, necesitan relaciones de exclusividad con sus fuentes. Y lo exclusivo, es obvio, no casa con el trabajo en comandita. Yo siempre he ido por libre, así que reivindico con orgullo mi condición de marciano. Los periodistas no somos estrelllas; tan sólo asalariados. Y en la vida, me lo enseñaron un par de antepasados, mejor conducirse con nobleza. Que la cara de limón la muestren otros.

Por cierto, los políticos catalanes me hicieron caso. Ellos sí me hablaban.

  • pep

    Amigo Durán, lo de “Oía a esos tíos y entendía la mitad”, ¿es una licencia despreciativa o una francachela en aras al menosprecio generalizado que cunde por esos pagos?No lo juzgo oportuno,y mas, después de haber leído infinios articulos suyos, que siempre encuentro coherentes.Supongo que si me destinaran al Parlamento vasco, no entendería ni papa, pero no por ello dejarían de ser parlamentarios, antes que tíos.O al menos, asi lo creo.Un saludo.

  • Federico Durán Basallote

    Señor Josep,

    Entiéndalo más como un recuerdo de mi propia ignorancia inicial. Es normal no entender al principio una lengua que jamás antes se escuchó ni practicó. Y que conste: me gusta el catalán. En contra del tópico, es un bonito idioma.

    Otro saludo.

  • pep

    Gràcies per la resposta.Si me lo permite, más que bonito, yo diría que es un idioma “suave”,cariñoso.Contribuye a hablar en voz baja,sin altibajos.Está usted de acuerdo en que es más ligero “collons” que “cojones”?Crée usted que el galán, si le dice a su amada “t’estimo” será más efectivo que “te quiero”.¡Es una broma¡ Salutacions cordials.

  • Federico Durán Basallote

    M’agrada t’estimo, es clà, pero el fallo es que no exista el matiz castellano del verbo amar para separarlo del te quiero… Y me temo que esta conversación se desvía del camino.

    Bona tarda / buenas tardes, amic.

  • Diego

    Buenos días Federico(permiteme la confianza). es la primera vez que leo un articulo tuyo, y la verdad me ha sorprendido muy gratamente.No se site lo han dicho pero tienes cierto aire revertiano.Yo al igual que tú, soy andaluz, resido en Barcelona, y mi futura esposa es nativa, asi que como ve tenemos bastante enm comun, solo que yo no soy periodista.Me parece muy acertada la expresión “integracion por supervivencia” me ha hecho gracia y creo es un buen resumen de mis comienzos en esta, coincidiras conmigo, maravillosa ciudad.
    Lo dicho, un placer leer tus articulos y que sepas que tienes un lector mas.
    saludos y bon dia.

  • Federico Durán Basallote

    Buenas tardes, Diego

    Me alegra que te hayas visto reflejado en aquellos recuerdos. Sí, Bcn es quizás y pese a tantísimo empeño fashion la ciudad más interesante de España (aunque Madrid también crezca en su propio estilo, al igual que Valencia, Zaragoza y algún reducto más, incluida Sevilla). Grandísimo será tenerte como lector.

    Un abrazo.