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Enséñame la pasta

Fede Durán | 30 de abril de 2008 a las 12:30

El lunes tuve la oportunidad de visitar la nueva sede de Esquerra Republicana en Barcelona (C/ Calabria). Acostumbraba a pasarme por la anterior. Menudo cambio, pensé. Propiedad frente a alquiler. Amplitud contra estrechez. La progresión electoral ha permitido a estos chicos parecerse un poco más a la oficialidad, hundir las extremidades en un hipotecón y fardar de casa con olor a barniz. Se lo han currado. Paneles de madera en las paredes, claraboyas en la planta noble, tecnología silenciosa. Abajo, en el sótano, es más difícil que los euros maquillen el efecto zulo, pero aun así los interioristas han salvado con dignidad la situación. Hay cuatro salas con nombres de otros tantos colores. Los tabiques son móviles, de manera que las ocasiones especiales permiten transformar el espacio en un imponente rectángulo donde el líder, pese a su grandeza intrínseca, parecería demasiado pequeñito a los camaradas del extremo opuesto.

Me explica mi cicerone que los cuatro cuadrados convertibles en rectángulo no son la alcoba real. Hay otra. Encendemos las luces y la veo. Es quizás la sala más fea. La guía señala con el índice una silla metálica sin lujo ni incrustaciones. “Ahí se sienta Carod“. No puedo reprimir el impulso y me siento también yo, imaginándome él por unos segundos (peliaguda transmutación) , dominando el entorno pese a la cercanísima amenaza de Puigcercós, el gran rival, acomodado en la silla contigua, a escasos quince centímetros.

La guinda, sin embargo, es la sala de prensa. Me sorprendería, salvo acontecimiento extraordinario (no sé, algo así como que Carod anuncie que cambia de sexo), que haya suficientes periodistas para llenarla. Al fondo, la pecera de los traductores. Encaramada en la palestra, junto al atril, a mis espaldas, una secuencia incansable de logos de ERC. Otra tentación me sugiere que imite a Joan Ridao frente al micro bífido. Mi catalán no es tan bueno, pero decido que los asientos vacíos y plegados son periodistas. Me hace gracia estar por una vez en la orilla opuesta. También comprendo la extrema incomodidad gestual de quienes suelen acompañar ahí arriba al portavoz de turno; son estatuas nerviosas que lo flanquean y sonríen siguiendo el consejo de los asesores (Smiles On The Air sería un buen título para una canción de Sinatra).

A lo que vamos. Todo esto es posible porque ERC ha engordado. Es como un equipo que juega la Champions. De repente, comienzas a recibir pasta por cada diputado extra y sumas y sumas y te emocionas ya no tanto por el resultado electoral sino por los sueños materialistas que se le escapan a tu imaginación. Entonces pides el superpréstamo y te embarcas en la aventura inmobiliaria. Y después llegan los comicios nacionales y caes de ocho a tres diputados. Sacas la calculadora y resoplas. Ostras. No contábamos con esto. La prensa airea la crisis del independentismo catalán. Puigcercós anuncia que competirá con Carod por el liderazgo. Voces menores se añaden a la contienda. Piensas en la hermosa batalla de las ideas que se avecina. Un partido auténticamente democrático, sin complejos autoritarios (ejem, señor Rajoy). Un momento. Un hilillo de lucidez se te cuela en la cabeza. ¿No será que el motor de toda esta historia es en realidad el dinero? ¿Y si esta gente no llegara a fin de mes? La cuestión es tan crucial que, de enquistarse, incluso haría olvidar un ratito la independencia a quienes la propugnan. Lo primero es lo primero.

  • pep

    Estimado amigo, después de dar cumplida y sentida sepultura a mi viejo ordenador,reemprendo, no sin dificultades,mi añorado peregrinaje por las páginas del mundo.No podía faltar en ésta tardía hora mi visita a Sevilla de la mano de quien comanda este blog.Brillante como siempre la descripción,hoy,de la sede de la calle Calabria, me suscita un par de preguntas:Por qué un artículo de Esquerra y a que público o periódicos va destinado.Gracias por estar ahí.Bona nit.

  • Federico Durán Basallote

    Bon dia, Pep

    La verdad es que el artículo de Esquerra es fruto de la casualidad de haber conocido la nueva sede de manos de una de sus dirigentes. Creí interesante aprovechar la oportunidad de describirla y de enlazar ese enorme gasto con la importancia financiera de los resultados electorales.

    En cuanto al público, no escribo pensando sólo en los andaluces sino en cualquier navegante que tenga a bien adentrarse en este blog.

    Un abrazo.