Vicios de cada día

Fede Durán | 3 de junio de 2008 a las 12:27

La actualidad viene tan pelada últimamente que, por escapar de la corrosiva depresión que provoca, se me ocurre comentar algunos de los más habituales vicios periodísticos. En toda redacción se trabaja con teletipos. Incluso las firmas más ilustres lidian de cuando en cuando con alguno. La misión de un redactor es embellecer la materia prima, desbrozarla, pulirla hasta que el matojo parezca un bonsái. Si de paso consigue atraer la atención del lector con un titular atractivo que reduzca el efecto hastío, óptimo.

Para que nadie se cabree demasiado, no haré distinciones entre agencias. Caben todas en el saco. El pecado es en cierta forma lógico por la inmediatez de la información. Diez dedos (o dos) dedicados a procesarla en tiempo real no reparan en el romanticismo del estilo. Corresponde al guerrero incrustado en su sala de luz artificial, aire acondicionado contaminado y ordenadores cegadores desfacer el entuerto con paciencia y optimismo, los únicos antídotos para retrasar la locura. Creánselo: nadie dispone de los recursos lingüísticos necesarios para salvar cada día y en distintos momentos los recurrentes obstáculos de la cadena de producción.

Les resumo las coletillas con más impacto y presencia.

1. La Familia Parte. Incluye básicamente tres fórmulas: por otra parte, por su parte y la muy de moda por parte de. Esta última es una expresión tan fea que causa espasmos. También se han aficionado a ella en la tele. El amigo Andrés Montes, por ejemplo, dice “falta por parte de Robben” en lugar de la más sencilla y aseada “falta de Robben”.

2. El enigma irresoluble del Así. “Así, Pepito agradeció la presencia de sus compañeros y rivales”. ¿Así? ¿Cómo? ¿Imaginamos al protagonista extendiendo los brazos en un abrazo imposible al auditorio, alzando un dedo al cielo, indicando con los pulgares el dorsal al estilo Raúl?

3. Los aditivos. Apunten: Asimismo, además, también. Son pistolas de una sola bala. Cuando aprietas el gatillo dos o tres veces (siendo muy, muy benévolo en la cuantificación de la redundancia) la cosa pierde su gracia.

4. La vía Ángela Channing. Es imposible enfrentarse a un mientras tanto/entre tanto sin concluir que en ese mismo instante una conspiración bajofondista se cuece en los despachos del poder oficial u opositor.

5. Equipado hasta los dientes. El magnífico con todo, sinónimo de sin embargo y no obstante que evoca una especie de capacidad blindada para hacer frente a cualquier adversidad con el kit más profesional del mundo. Escudo antimisiles, pastillas potabilizadoras, latas de melva canutera.

6. Soltando carrete. En este sentido y en esta línea son construcciones continuistas o de enlace que permiten alargar el párrafo y trasladar al cansado comprador de noticias al idílico entorno de un lago con cañas y peces que siempre pican.

7. La causa. Ahí está el famoso por ello posando en el escaparate, impertérrito, orgulloso de su cursilería, deseoso de desentrañar los porqués del universo. Esto sucede por ello otro. O por ello acontece lo de más allá. Sin discusión, la piedra filosofal de toda agencia.

8. Satán. La más destructiva la he reservado para el final. Acomoden el trasero en el asiento y agarren los posabrazos como si fuesen a despegar. El rey tiene un nombre: y es que. Si me sereno y supero la inicial sensación de bloqueo mental (aliñada con una honda congoja de origen desconocido), soy capaz de atribuirle a la frase una intención amigable, casi de familiaridad, como si el abuelo apurara su penúltimo carajillo antes de abordar la parte más picante de su vieja historia.

  • Piarpa

    Magnifique, amigo hebreo. Me he partido el ojete. ¡Larga vida al metaperiodismo!

  • Fede Durán

    No sé si el término ojete superaría la censura de un diario, pero como esto es un blog, bienvenido sea.

  • Fendit

    Te han faltado la de las expresiones en latín para dárselas uno de culto aunque estén mal construidas: “de motu propio”(motu proprio),”quid pro quo”, etc…y demás cultismos pero mola el artículo. Veo que estás aburridete…

  • pep

    Amigo Durán, efectivamente son coletillas y superposiciones que si están en boga,si.Pero el papanatismo daliniano en las letras es de una mayor enjundia.Esquivando los redactores de periódico,encontramos verdaderos desaguisados y definiciones preñadas,casi siempre,de ínfulas de pedante de tercera vía.Políticos,estrellas del show indescifrable de la oración, sindicalistas,de expresión ceñuda y grandilocuente de la nada,tertulianos de zafia autoescucha y series televisivas que embrutecen el lenguaje.Por ejemplo.Únase a ello la gracia de algun articulista, que no es el caso,que cree simpatizar mediante la aplicación escrita de un determinado deje local del idioma.(Estuve diez días por ahí, no me fué posible contactar.)Gracias,bona nit.

  • Fede Durán

    Se le echaba en falta, tocayo Duran.

  • Traductora

    Me ha encantado

  • Sera

    Dios mío Pep,

    Por un momento me he visto escuchando mientras cocino (como muchas veces hago) esa canción de Sabina titulada “todos menos tú” (del disco “Física y química”). Los que sepan a lo que me refiero, aleluya. Para los que no, les invito a escuchar la canción, y de paso el disco entero.

    Salu2