¿Somos racistas?

Fede Durán | 22 de julio de 2008 a las 18:56

La eterna pregunta provoca inevitablemente la eterna respuesta. En absoluto lo somos. España es un país libre de prejuicios donde la convivencia entre razas y pueblos está garantizada. Primera objeción: el aserto se tambalea echando un vistazo a nuestros políticos (e incluso a veces a nuestros vecinos: el famoso individualismo íbero retratado por Madariaga vía Historia de España o por Herzog vía Aguirre y la Cólera de Dios).

Aterricemos en el imprescindible terreno de la práctica. Hace una semana me desplacé en coche a Córdoba, ciudad a la que me unen vínculos de todo tipo casi desde que nací. Allí viví mi infancia y un buen trecho de mi adolescencia. Los escenarios de mis sueños se localizan invariablemente allí, así que pueden hacerse una idea de su influencia. Crucé el puente de San Rafael y aproveché el imperativo de los 50 km/h para echar un vistazo a los flancos. Vi la fuente donde tantas veces bebí a la salida del instituto o tras un partido de baloncesto. Dos turistas equipados con bicis de alquiler hacían cola junto a un grupo de gitanos rumanos (por abreviar, en adelante los citaré simplemente como rumanos). La estampa me pareció interesante: las dos caras de la moneda del movimiento transnacional. A los turistas, rubios y pálidos, nadie les pondrá mala cara ni les vetará en comercios o restaurantes. Los rumanos son, según Berlusconi y buena parte de los oriundos con quienes conviven, lo más parecido a las ratas de dos patas cantadas por Paquita la del Barrio.

¿Somos racistas? Probablemente sí. No obstante, si se ahonda en la reflexión pueden alcanzarse conclusiones más benévolas. La diferencia la marca sin duda el modelo de integración. Nadie demoniza, por ejemplo, la presencia de la comunidad africana en Lavapiés. Tampoco los paquistaníes despiertan excesivos recelos en El Raval. Son capas adaptadas, no superpuestas, a otras. Las teterías magrebíes de Granada, los kebabs turcos de toda la Península o la comunidad nórdica de Barcelona colorean el paisaje urbano. ¿Qué pasa entonces con los rumanos? Me llamó la atención leer las entrevistas de Kaplan a los germanos y húngaros de Transilvania: llamaban a sus compatriotas gitanos sin basarse precisamente en criterios étnicos.

No conozco a ningún rumano, aunque durante una breve estancia en el hospital toda mi familia convivió con un joven matrimonio al que no se me ocurriría atribuirle la más mínima pega. ¿Qué sucede con ellos? Sucede, quizás, que se apartan mayoritariamente del modelo occidental de residencia para aplicar, por necesidad o tradición, la filosofía nómada de los campamentos. Campamentos que, por cierto, han existido siempre en España. Y con variedad de acentos y procedencias. No descubriré la pólvora enumerando las pegas de este tipo de asentamientos, así que me ahorro el párrafo y planteo directamente la cuestión: ¿Cómo se soluciona el problema si se tiene en cuenta, sobre todo, que cuentan con la condición de ciudadanos de la UE? ¿Existen medidas específicas para encauzar estos flujos de población (educación, concienciación, ayudas)? ¿Serviría de algo intentarlo? Me cuesta imaginar a un mongol renunciando a la estepa o a un chino (matiz: chino de China) aparcando su habitual siesta sobre la acera. Es su forma de vida. A la vez, sudo para encontrar una vía que compatibilice idiosincrasia y urbanidad. Lo que hacen los rumanos es lo que ya hacían nuestros gitanos, parte integrante de España que jamás ningún Gobierno se ha molestado en reconocer e integrar seriamente. El problema no es de nacionalidades sino de compromiso. Y admito que el compromiso sólo es viable cuando ambas partes lo asumen. Algún lector podría recurrir a la pintoresca y nada ficticia imagen del burro en la terraza de un edificio marginal o de protección. Otros, seguramente, entenderán que habría bastantes familias dispuestas a respetar y disfrutar las comodidades de una vivienda de verdad, sin paredes de madera carcomida ni techos de chatarra.

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  • asere

    Hay todo un espectro de grises entre los atropellos de Berlusconi y la connivencia implícita en las proclamas imbuidas del más ingenuo idealismo. Hay también un recorrido que no admite atajos hacia el encuentro del otro, que fija la distancia entre el individualismo de la mirada y la responsabilidad del miramiento.
    Es probable, como versa el socorrido dicho, que seamos más clasistas que racistas (fórmula ésta con la que a menudo se pretende zanjar la cuestión, como si ese clasismo atenuase las culpas, procurara un subterfugio y eximiera de la necesidad de una exhaustiva toma de conciencia), y es probable también que la actual España -esto es, aquella que une su voz a un coro mayor en pos de un bienestar que sólo es expansivo y centrífugo en la medida en que se perpetúa a sí mismo- esté aún muy verde en materia de convivencia y reconocimiento de esa otredad que lucen nuestros nuevos vecinos de barrio.
    Se podría objetar que España tiene un pasado integrador de culturas y que tendió puentes hacia otras geografías, pero ya sabemos de la hipocresía de esa integración constituida por la uniformización y negación de la diferencia y el sometimiento de culturas sepultadas bajo la hipócrita cruz. También habrá voces que hablen con la mayor simpatía acerca de lo bien que se portan los chinos del barrio, de lo trabajadores que son los pakis, de lo alegres que son los africanos. Y sospecho que hasta que no nos despojemos de ese exotismo acomodado en nuestra mirada, no seremos capaces de conquistar la medida del miramiento responsable.

  • Fendit

    Nadie es racista, mientras no le toquen el bolsillo, la familia ni les moleste a la vista.

    Racistas no somos, somos discriminadores monetarios, mientras tengas dinero, el color no importa.

  • Sera

    Estoy totalmente de acuerdo con el amigo Fendit. En España somos racistas. Así de simple y de directo.

    Es muy fácil decir que no eres racista cuando no tienes ningún tipo de trato con gente de otra raza. Y ¡ojo!, que digo “trato” y no “problema”; si ya hablamos de problemas olvídate.

    Hagan un ejercicio de autocrítica y pregúntense (y pregunten por ahí a conocidos y familiares) si estarían dispuestos a vivir en algún barrio / edificio / urbanización con mayoría de inmigrantes. O gitanos. Se sorprenderán…

  • Sera

    Me matizo a mí mismo:

    Obviamente, cuando hablo de inmigrantes, hablo de inmigrantes de países o razas discriminadas. Inmigrantes por necesidad, y no por placer (jubilados centro europeos que se compran una casa en Marbella). Nadie tiene quejas (al menos, en general) de un sueco, alemán, italiano o americano, por ejemplo. Y si alguien tiene alguna vendrá derivada por los roces habituales de la convivencia vecinal, y no por cuestiones de hábitos, culturas, religión y demás.

  • Victor

    Yo si conozco “rumanos”. Son gente normal y corriente y ciertamente, tienen peculiaridades propias de su pais y su cultura. Son gente por lo comun alegre, con un caracter similar al latino y me resulta relativamente facil congeniar con ellos. Ni que decir tiene que los rumanos no son nomadas, ni viven en chabolas ni nada parecido. Viven en casas y trabajan y mandan a sus nenes al cole y tal.

    Pero me parece que el autor del articulo parece no tener claro que ser rumano no implica ser gitano y que hay gitanos rumanos (muchos) tal como los hay hungaros, espanoles, franceses, ingleses o hasta suecos.

    En Espana, por cierto, tenemos las dos cosas: rumanos y gitanos rumanos.

    Si existe un gran problema con la poblacion gitana rumana y eso lo puede atestiguar cualquiera que haya viajado y tenga dos dedos de frente. Pueden hablar ustedes de integracion, de discriminacion y de todas esas grandes palabras por las que yo voy a pasar de puntillas asi como con las condenas globales o sobre si los espanoles (asi, en general) son tal o cual cosa. Yo solo se que estas comunidades llevan ya muchos anyos causando problemas en paises mas desarrollados que el nuestro.

    El motivo de este post es solo aclarar el detalle de que la asociacion rumano=gitano es un error que quizas provenga de la denominacion que en los paises del este se les da a los gitanos (“roma”), que es la misma raiz que nosotros tenemos para “romani” y que nos lleva por similitud a “rumano” y “Rumania” aunque no tengan nada que ver (Rumania se llama asi por el Imperio Romano y los “romanies” se llamaban asi mismos el pueblo “rhom”, probablemente sea alguna palabra en algun antiguo idioma de la India).

    No puedo dejar de comentar que si realmente hay que buscar una generalizacion perfectamente valida en Espana, la mas acertada seria decir que los periodistas tienen una increible tendencia a hablar de lo que no saben y crear confusion con singular soltura.

    Saludos.

  • Fede Durán

    Estimado Víctor,

    Quizás se le ha escapado el detalle del párrafo en el que Kaplan entrevista a dos comunidades minoritarias de Rumanía (húngaros y sajones). Todos los entrevistados asocian sistemáticamente rumano a gitano, alimentando así una confusión de la que no me siento víctima por más que disfrute con la idea. Creía que era obvio que no se trata de sinónimos.

    Siento no estar a la altura de sus conocimientos balcánicos pese a haber leído sobre el tema y siento más aún que no haya captado el espíritu de la reflexión propuesta, muy alejado de la tentación de demonizar a pueblo, raza, persona, vegetal o mineral alguno.

    Por cierto: claro que se puede generalizar. No olvide que el objeto de ese verbo es identificar tendencias respecto a las que cualquier individuo está en el perfecto derecho de discrepar.

    Un saludo y gracias por el piropo periodístico.

  • Piarpa

    Trabajadores sociales, policía y control de las mafias, amén de un tiempo prudencial para ver si todo eso surte efecto. Los que no se adapten, a la calle.

    Para desenvolverse en una ciudad hay que saber estar integrado. Y ya no se trata sólo de inmigración, sino de sociedad.

    Saludos.

  • Victor

    Estimado Fede,

    Solo en Transilvania (la region de la que tengo mas conocimiento) existen mas de quince minorias etnicas distintas de las que los gitanos son solo una de ellas y los rumanos propiamente dichos la mayoritaria.

    Como comento en mi post, la identificacion de rumanos con gitanos se debe con seguridad a la mala traduccion del termino “roma”.

    A no ser que usted acepte una denominacion despectiva que no es ni mucho menos apropiada ni razonable ni para rumanos ni para los propios gitanos.

    En su texto asume la identificacion de rumano con gitano y si usted lo entiende como generalizacion, yo lo interpreto de otra forma. Dejemoslo en una cuestion de interpretaciones.

    Sin embargo solo quiero dejar claro que los rumanos no son nomadas ni viven en campamentos. Las personas a las que usted se refiere son gitanos rumanos que oficialmente no pasan de ser un pocentaje muy pequeno (mucho, no llegan oficalmente al 3%) de la poblacion con bastantes problemas de integracion.

    El hacer segun que generalizaciones puede parecerle inocente pero en mi opinion genera confusion y una imagen bastante distorsionada de lo que son los rumanos.

    Un saludo.

  • Fede Durán

    Estimado Víctor,

    Matizada en el texto queda la diferencia. Diferencia de la que soy plenamente consciente aunque a veces maneje las palabras con torpeza. Torpeza que deja en mal lugar mis conocimientos. Conocimientos que no son tan escasos como usted intuye.

    Otro saludo.

    PD: Por si no queda suficientemente claro tras leer el post, no tengo nada en contra de los gitanos. El mero hecho de aclararlo de nuevo me confirma que a veces confío demasiado en el poder de la palabra y en la interpretación que hará de ella el lector. Tendré que redactar más diáfanamente.

  • Sera

    Al hilo de lo que se comenta, en este blog de El Mundo (que habla del antisemitismo en España) se da una curiosa estadística acerca de los prejucios hacia minorías de los estudiantes españoles.

    http://www.elmundo.es/elmundo/blogs/lapurezaestaenlamezcla/index.html?a=be47d7d9ec09c593487864fd3b91fecd&t=1216892712

    ¿Somos o no somos racistas?

  • Piarpa

    Los judíos no son una raza. Pero son la comunidad más poderosa del planeta. Y se encargan de agitar el árbol de la culpa mundial periódicamente para que no se olvide el Holocausto. Porque, sinceramente, razones hay de sobra para ir a por ellos. Pero, claro, tienen dinero.

  • Fede Durán

    Interesante enlace el aportado por Sera. No deja de sorprenderme el victimismo del autor. Mis cuatro apellidos paternos son de origen sefardita. ¿Implica eso que soy judío? ¿Acaso importa? Militancia religiosa y raíces no tienen nada que ver aunque a veces se confundan. Y no comparto su visión sobre la persecución a la que presuntamente se somete a la comunidad hebrea en España. Los gitanos, por desgracia, sí tienen un problema de imagen y sufren las consecuencias.

  • asere

    Ir a por ellos, Piarpa? A por quiénes?

  • Fendit

    El problema de imagen de los gitanos es endémico, y si no sólo hace falta ver si se encuentran integrados estos grupos históricamente nómadas en alguna ciudad del mundo.

    Que hay gente estupenda y trabajadora en los inmigrantes, seguro que sí.
    Que entre los que vienen (o van) hay mala gente, también.
    Pero de esos hay en todos lados.

    A mí lo que me jode es que mientras voy por la calle, cuando estoy tomando un café o cuando simplemente estoy tranquilo descansando, tengan la formidable facilidad de molestarme haciendo cosas como: pedirme dinero, tocar el acordeón o vender muñecajos feos que se mueven de forma hortera. Lo curioso es que casi siempre se mueven en un patrón similar de inmigrantes, ¿han visto a marroquíes o latinoamericanos pidiendo en la calle? Yo no, quizás porque tienen trabajo u otras maneras de buscarse la vida que no sea depender de la voluntad del prójimo.

  • Piarpa

    A por los judíos, Asere.

  • Fede Durán

    Querido Piarpa,

    Quiero entender su comentario como una simple bravuconada con trasfondo irónico más que como una seria advertencia a la comunidad hebrea. Este blog jamás se convertirá en un foro apologético.

  • Piarpa

    Hacer una interpretación de la realidad (sea irónica o no) no creo que sea nada apologético: “Razones hay de sobra para ir a por ellos”. No creo que esta frase esté animando a las hordas hitlerianas a volver a la carga. Se trata, simplemente, de una valoración subjetiva.

    Conste que lo único que puede tener un servidor en contra de los judíos es su sed (e insultante hartazgo) del tándem dinero-poder, el mismo que mantiene a raya todo cuestionamiento del sistema en el que vivimos. Ése que permite a algunos montar y desmontar guerras (por la cara) para controlar y aglutinar los recursos naturales que pertenecen a todos los que habitamos este mundo por el mero hecho de ser terrestres. Ése que perpetúa la aberrante fractura norte-sur y hace y deshace crisis económicas al antojo de la Reserva Federal. Ése que produce todo aquello que configura nuestro imaginario en un bucle camaleónico según convenga en cada momento. Ése.

    Siento haberme alejado del hilo fundacional de su post, Fede, pero creo que era necesario explicar la motivación de mi comentario antes de que se me asignara la condición de antisemita filonazi.

    Saludos

  • Fede Durán

    El problema, más allá de la indudable pátina apologética de su contundente frase, es que en realidad contradice una de sus principales conclusiones: si los judíos no son una raza, ¿cómo ir contra ellos? Sería como luchar contra hordas etéreas. Enumera usted como definitorias características difícilmente aplicables a un colectivo sin identidad más allá de la religión. Y ahí reside la clave: si el judío no es raza, sólo cabe ‘destaparlo’ por su credo. ¿Opina usted que los magnates ebreos de EEUU, dedíquense a la banca o al cine, son todos practicantes? ¿Usaba Greenspan la kipá tras una dura jornada al frente de la Reserva Federal? ¿Son ellos los responsables de la sed petrolera de EEUU? ¿No cuentan las decisiones del último presidente o de su propio padre (ambos perfectos exponentes del wasp) al atacar Iraq en la Guerra del Golfo? Recuerde que Kuwait no era precisamente un símbolo de libertad para Estados Unidos (de hecho, apoyó a Saddam durante los ocho años de guerra contra Irán). Y la fractura norte-sur difícilmente la han perpetuado quienes usted dice porque en ella participan/participaron decisivamente las potencias europeas, donde la comunidad hebrea lleva siglos sin el ascendiente del que sí dispone al otro lado del charco y con los matices expuestos.

  • Victor

    La comunidad judia norteamericana es mayoritariamente democrata y opuesta a las politicas de Bush y los republicanos.

    Un saludo.

  • Piarpa

    Los judíos son una comunidad que, bajo mi punto de vista, va más allá de lo religioso (o racial, si lo prefiere así). Regrese al punto cero del capitalismo y verá quiénes son sus principales motores. Verá que cuando hablo de la fractura norte-sur digo “perpetúa”, no “engendra”.

    Sinceramente, creo que lo mejor es que interprete mi tesis tal y como está expuesta. Buscar los tres pies al gato es una solución demasiado fácil, Fede.

    Por cierto, Víctor, qué raro que los judíos sean demócratas y opuestos a Bush cuando éste precisamente persigue a los musulmanes. Los mismos que, viviendo en un lugar (no estoy diciendo país) llamado Palestina, no tuvieron más opción que pertenecer a un Estado inventado (oh, qué raro, tras la Segunda Guerra Mundial) llamado Israel.

    La Historia está llena de lagunas, pero también de mentiras tan caras como la religión.

  • Fendit

    Si no nos peleáramos por la religión sería por otra cosa, como por ejemplo el tamaño de nuestros atributos.

  • Victor

    Entre los principales aliados de Bush tenemos a Arabia Saudi, Pakistan y Kuwait. La familia real del primero con excelentes relaciones personales con la familia Bush y muchos negocios conjuntos.

  • asere

    Es curioso como la propia sucesión de comentarios han acabado por constituir en su conjunto un objeto rebosante de pistas y merecedor de una mirada analítica y autocrítica, al auspicio de la pregunta original de Fede sobre si somos o no racistas.

    Piarpa, tu frase-pecado original se antojaba demasiado gruesa y provocativa, tanto más desatinada en cuanto que aquí se hablaba de racismo. Y este debate-contexto es caja de resonancias en la que cualquier imprecisión chirría escandalosamente. Pregúntate a ti mismo si tu indignación tiene que ver con supuestas particularidades de esa suerte de entelequia que vendría a ser la comunidad judía que tú refieres, o más bien con el Estado de Israel y su administración.

    No sé si quizá este tema de reflexión tan enjundioso es especialmente susceptible de provocar fricciones, pero la verdad me ha resultado ofensiva por su banalidad la consideración de Fendit cuando ha compartido con nosotros la molestia o impaciencia que le produce que ciertos inmigrantes osen rallar el delicado cristal de la superficie de sus momentos ociosos con acordeones y venta ambulante de “muñecajos feos”. Resulta que la realidad circundante no termina de acomodarse a la fina sensibilidad y al exquisito silencio en que a Fendit le gustaría envolverse. Vaya por dios. Hay que tener cojones para pensar que la nimiedad de semejantes desencuentros con la inmigración en un espacio urbano pueda ser pivote sobre el que articular un discurso argumentativo. Crea tu propio blog y en él puedes volcar las tribulaciones

  • asere

    y roces que perturban tu sueño.

    Disculpas por la fragmentación del texto. Mis dedos comenzaron a teclear con vehemencia.

    Con ánimo conciliador, voy a recomendar una película que aborda este tema sobre el que debatimos, y lo hace frontalmente, con una mirada nada mistificadora ni complaciente, con una clara voluntad de poner en perspectiva la problemática de la inmigración sin incurrir en discursos simplificadores o reduccionistas, sin perfumar las desventuras de los personajes con aromas épicos o de banal romanticismo, sin pretender aleccionar a nadie. Es decir, siendo rigurosamente respetuoso con la complejidad del asunto. Se llama “Código desconocido”, del director Michael Haneke. No sólo versa sobre la inmigración, también se asoma al abismo de otras formas de extranjería que nada tienen que ver con nacionalidades ni territorios.

  • Fendit

    Asere(jé), seguro que a ti no te molesta nada y eres inmune a todo lo que te rodea. Bravo por ti, oh integrador de culturas y forjador de alianza de civilizaciones!
    Si te resultó ofensivo mi comentario lo lamento. Lamento que no te hiriese más.
    Seguro que acoges a sin techo en tu pisito y le das un leru a todos los que te piden por la calle, no te molesta nada de eso sino que además trabajas en tus horas libres en comedores de beneficiencia. Creo que deberían darte un premio. Te lo mereces, seguro que eres la mejor persona que conoces.

  • Fendit

    PD: Gracias por recomendar la película de Haneke, ya la había visto. Yo te recomiendo otra, de hecho, tengo varias que creo que deberías ver:

    -Agárramela Como Puedas
    -Carne en barra para dos guarras
    -Eduardo manospajeras
    -Ensalada de pepino en el colegio femenino
    -Me fui a buscar trabajo y me comieron lo de abajo
    -Penetrad a willy
    -Tetanic
    -Si no soy Curro Jiménez qué hago con este trabuco
    -Nelson manguera
    -En Boca Cerrada No Entran Moscas, Pero Entran Pollas Como Roscas
    -Abierta Hasta El Amanecer
    -Cariño Me He Follado A Los Niños
    -Don Cipote De La Mancha
    -¡Qué glande es el cine!
    -Vacaciones de verano con el pepino en la mano

    Deja de teorizar tanto y ponte manos a la obra.

  • asere

    Coño Fendit, resulta que tienes bastante gracia. Pero qué van a pensar el autor y sus lectores de semejantes vulgaridades salpicando un blog de vocación dialogante y reflexiva. Con esta última erupción tuya me reafirmas: tu propio blog aletea en el horizonte.

  • Fendit

    Asere, eres un(a) pamplinas.

  • Fede Durán

    Estimado Fendit,

    No tengo el menor inconveniente en reafirmar en este foro público nuestra sana amistad, pero creo que Asere tiene razón: para cuestionar tus argumentos, se ha decantado en todo momento por la ironía, herramienta más o menos doliente pero que, al menos en su caso, jamás ha sobrepasado el límite del respeto. Te ruego regreses a la senda de la corrección con la libertad que otorga aliñarla como creas conveniente (porque la corrección, no hace falta que te lo diga, también puede ser afilada, sarcástica, brillante).

    Recibe un abrazo de mi parte.

  • Fendit

    Oído cocina Fede. Pero no creo que le haya faltado el respeto a nadie, todavía. En todo caso, si mis comentarios han sido motivo de ofensa o desmerecen al autor y los lectores en este blog de vocación dialogante y reflexiva, me disculpo, la próxima vez me subiré a un taburete para intentar estar a la altura intelectual y correcta del blog.

    A asere(jé) le resultó “ofensiva por su banalidad la consideración de Fendit”[..]”Hay que tener cojones para pensar que la nimiedad de semejantes desencuentros con la inmigración en un espacio urbano pueda ser pivote sobre el que articular un discurso argumentativo. Crea tu propio blog y en él puedes volcar las tribulaciones y roces que perturban tu sueño”.

    Bien, veo que destila estilo, brillantez y sarcasmo como Antonio Gasset. Si a asere(jé) no le resulta suficientemente importante el hecho de vivir en sociedad, el respeto por los demás y por su libertad como para poder argumentar un discurso sobre el tema de la inmigración, en la cual la integración me parece clave, pues entonces me parece que discreparemos.A mí me molestan ciertas cosas y las digo, lisa y llanamente. A alguna gente le gusta convertirse en adalides de la moralidad, el talante y el buen rollo. No es mi estilo.

  • Fede Durán

    No es que tus opiniones desmerezcan en absoluto, Fendit, ni tampoco que aquí pretendamos debatir con frac y sombrero de copa, pero la filmografía que recomiendas rebaja un debate que por desgracia debe amoldarse a los límites de una moderada corrección (recuerda que administro un blog propiedad de la empresa que me paga) y creo que lo sabes perfectamente.

    PD: Nadie necesita taburete para pronunciarse. También lo sabes.

    Salut, company.

  • asere

    Es ancho el cauce de un tema como el racismo y asuntos concomitantes como la inmigración y la integración. Así lo confirma el abundante caudal de opiniones que aquí se han vertido.
    No pretendo monopolizar ese espacio con una prolongada confrontación entre dos, pero Fendit, parece que aún quedan centímetros por disputar, no con ánimo de incordiar ni herirse mutuamente con retórica, sino únicamente en tanto que permanezcamos en la orbita del interés de este debate abierto y público.
    Tú te has referido al inconveniente que para ti suponen aquellas personas que venden artículos de manera ambulante por las calles, o que piden a cambio de música (música que tú no has solicitado, cierto, pero por eso mismo estás en tu derecho de no dar ni un céntimo por ella, y nadie te va a amonestar por ello).
    Efectivamente me parece ofensivo el hecho de que recurras precisamente a esos ejemplos para señalar problemas de integración derivados de la inmigración. Precisamente personas que están eludiendo la vía de la delincuencia, para desempeñarse en actividades que les exponen al descrédito, a la burla, al abuso dialéctico, al desprecio de personas como tú. Y es que hay en tu comentario una consideración implícita que es la que verdaderamente ofende por su ingenuidad: hemos de suponer contigo que a estas personas no les mueve la desesperación ni la necesidad, sino una motivación caprichosa y quizá incluso las ganas de incordiar? será que a ellos se les oferta todo un abanico de opciones laborales que están despreciando a cambio de la calle? es probable que el ser de otra raza les exima de sentir orgullo? un chino que vende muñecajos feos en la calle es seguramente inmune a las injurias y al humor grueso con el que se le despacha?

    Fendit dixit:
    “A mí lo que me jode es que mientras voy por la calle, cuando estoy tomando un café o cuando simplemente estoy tranquilo descansando, tengan la formidable facilidad de molestarme haciendo cosas como: pedirme dinero, tocar el acordeón o vender muñecajos feos que se mueven de forma hortera.”

    O sea, que encima se mueven de forma hortera. Es inadmisible, no? El comentario me parece inoportuno. Creo que no es ese el espacio del debate, que no es ahí donde se encontrarán pistas sobre las que argumentar. Ninguna altura intelectual ni taburetes ni hostias. Simplemente no abandonarse a esa pereza del individualismo incapaz de considerar al otro en toda su dimension.

    No se trata de erigirse en adalid de nada, se trata de emplazarnos unos a otros a mirar, a reconocer al otro y a reconocerse a uno mismo. Y el tema es delicado, yo al menos sí creo que exige cierto tacto.

    Asere(jé) Já

  • Exiliado

    Hola, acabo de ver tu blog por primera vez y me ha parecido interesante el tema. Decir que me considero progresista de izquierdas sin pertenecer a ningún partido. Que soy de Cádiz pero vivo en Madrid desde hace unos meses.
    Allá en el sur casi no tenemos inmigración ( en Cádiz capital ) y la poca que hay no suele generar problemas, pero si alguna gente destaca por encima del resto son los rumanos. Pues bien, en Madrid la cosa ya es más seria. En el metro tienes que tener mucho cuidado con las parejas de rumanos ( a veces van en tríos ), el carterismo lo tienen copado ellos. Y cuando sacas dinero de un cajero tienes que tener mucho cuidado, tienen verdaderas redes de menores que no se cortan un pelo a la hora de atracar.
    Siento ser tan directo con estos comentarios pero es lo que vivo a diario. No me dedico a las fuerzas del orden pero estoy muy comunicados con ellos y os aseguro que son los que más quebraderos de cabeza originan a la policía.

    Repito que NO soy en absoluto racista, nada más lejos. Sólo quería dejar constancia de mis vivencias.

    Salud.

  • Fendit

    Esto va para asere(jé,já,dejé):

    La corrección me parece estupenda, pero estás manipulando las cosas de una manera un poco torticera diría yo.

    -Los muñecos son los que se mueven de forma hortera, no los que los venden. Queda claro ¿no?
    -¡Estaría bueno que me amonestaran por no darles dinero!, ¿¿pero aquí qué demonios pasa?? ¿Es que para tí no existe una cosa llamada chantaje moral? O acaso te parece bien que haya personas, en su mayoría mujeres (rumanas) que vayan por la calle pidiendo con sus hijos en brazos para dar pena?? Porque a mí no. Es como el gorrilla que te hace indicaciones para aparcar y espera que por sus méritos y su ayuda imprescindible se ha ganado un euro, bajo la amenaza velada de ¿qué? ¿le va a pasar algo al coche si no se lo das? Efectivamente, ese es el tema. No estoy en contra de la venta ambulante, ni de los inmigrantes, ni de la venta ambulante hecha por inmigrantes, de hecho, trabajo codo con codo con muchos más que tú casi seguro asere(jé,já, dejé, dejebi). Lo que me molesta es que me lo pongan en la boca y en la situación de chantaje moral acompañado de la cara de pena.

    Asere(jé)dijo:
    “personas que están eludiendo la vía de la delincuencia, para desempeñarse en actividades que les exponen al descrédito, a la burla, al abuso dialéctico, al desprecio de personas como tú.”
    ¿¿En qué mundo vives?? ¿¿cuando he despreciado a estas personas?? ¿¿decir que me molesta que me vengan a pedir es despreciarlas?? ¿¿debemos congratularnos porque no están robando?? Creo que perviertes un comentario en el que no manifiesto ninguna maldad hacia la persona, sino hacia el hecho, momento y lugar, me da lo mismo quien la realice.

    Otra perla:
    “hemos de suponer contigo que a estas personas no les mueve la desesperación ni la necesidad, sino una motivación caprichosa y quizá incluso las ganas de incordiar? será que a ellos se les oferta todo un abanico de opciones laborales que están despreciando a cambio de la calle? es probable que el ser de otra raza les exima de sentir orgullo? un chino que vende muñecajos feos en la calle es seguramente inmune a las injurias y al humor grueso con el que se le despacha?”

    En serio, ¿tooodo esto lo has sacado de lo que dije?, si has suponer, supones mal, porque lo has desvirtuado todo de forma que parece que me burlo, desprecio y escupo a estas personas. Simplemente, no, no es así y asere(jé), háztelo mirar porque ves cosas donde no las hay.

  • asere

    Estimado Fendit Dragan Dabic,

    Ciertamente encontré implícito en tus palabras todo aquello que te atribuí. Ahí están tus posts, en los que vuelcas las inquietudes y recelos que te privan del disfrute de un ocio de mejor calidad, para que cada cual saque sus conclusiones al leerlos. No hace ninguna falta que nadie más los subtitule.
    Cierto también que se antoja entretenido salpimentar este espacio con un poco de polémica, y que ese mismo espíritu puede llegar a desorbitar el olfato del animal moral.
    De modo que si en mi cruzada personal, me pasé de sabueso, tanto mejor para todos. Sobre todo para los inmigrantes, que acaban de ganar un amigo en ti.

    Un abrazo con música de los balcanes de fondo

  • Fendit

    Una duda asere(jé), ¿en la granja os ponen esa música? si es así, me parece genial, así vas pillando la onda, que todo el día entre cochinos embrutece a veces.

  • Mary Esther

    Yo creo que todo el mundo tiene una pizca de racismo. A mucha gente le parece lindo mi color (soy mulata). Pero ya he tenido experiencia aqui en España, muy linda, muy mona (claro, eres mona si no estas con mi hijo, si lo estas eres una negra). Todo el mundo es racista, lo digo porque mi país es de raza mulata y negra, y con los vecinos de nuestra isla, se les llama negros. Y a muchos negros no les gustan los blancos, y etc. El mundo es de todos, y sólo existe una raza: LA HUMANA, no la negra, ni blanca, ni amarilla.

  • Fede Durán

    Mary Esther: a mí me gusta la mezcla, creo que es saludable aunque nuestras acomodadas sociedades lo ignoren. España es producto de una mezcla, como Italia, como Francia, como el Reino Unido, Cuba, Perú o los EEUU. Obama nos viene al pelo en este contexto porque simboliza la síntesis: insisten en llamarlo negro, pero una de sus mitades es blanca. El color aún importa, pero cada vez menos. Fíjate que los estadounidenses lo han tenido clarísimo. Entre la pasta y los prejuicios, siempre la pasta. Es poco, pero es un primer paso.

    Un saludo.

  • David

    Para el tal Piarpa:
    Yo sí te voy a asignar la condición de antisemita y de Nazi (déjate de filos). Tú habrías disfrutado como esbirro de la Conferencia de Wannsee y habrías echado mano del cinismo como acusado en Nuremberg.