Crónicas de un escéptico » Archivo » Cerveza, subprimes y sistemas políticos

Cerveza, subprimes y sistemas políticos

Fede Durán | 3 de octubre de 2008 a las 13:20

Jueves noche. Encuentro informal. Cuatro siluetas se perfilan en la oscuridad con la ayuda de una de esas farolas de diseño. Daniel Nieto, Chema Fernández, Carlos Pizá y Mirko Tetmajer (personajes total o parcialmente eruditos) entran al trapo tras una pregunta inocente del autor de este blog. ¿Alguien puede explicarme de una vez por todas y lo más pedagógicamente posible el enredo de las subprimes? Vaya que si pueden. Al principio les sigo entusiasmado, todo encaja, bancos e hipotecas, tipos de interés, burbujas que explotan. No deja de ser una secuencia familiar. Después la cosa se enreda. Escarban tanto que me pierdo. Comienzo a girar el cuello, a distraerme, a pensar en mis cosas. El nivel exhibido me supera. Afortunadamente, está la cerveza. Y, aunque parezca mentira, también la política. O el sistema. Cambiamos de tercio (en el doble sentido etílico/filosófico) y vuelvo a sentir la integración en mis venas.

Nos ha encantado eso de que los republicanos le den una patada en el culo a Bush y a su plan de rescate. No necesariamente porque seamos adictos al drama sino más bien porque tenemos sed de esperanza. EEUU tiene sus cosas, como todo hijo de vecino, pero su separación de poderes hace palidecer a la nuestra. ¿Dónde dejaron esos señores políticos la disciplina de partido? Qué maravilla. Sale un tipo encorbatado y explica que nanay, que se es liberalista feroz a las duras y a las maduras y que además el abnegado contribuyente no tiene por qué pagarle los desmanes a nadie, y menos a un banquero especulador millonariamente blindado. Luego pensé en los jueces federales (Corte Suprema), esos viejales que el presi elige vitaliciamente para ahorrarles el miedo al desempleo y por tanto una subjetividad apestosa y amiguista. Bicheo en mis rancios libros de ciencias políticas y recuerdo sorprendido que además el parlamento (Senado+Cámara de Representantes) puede obviar el veto del presidente y aprobar las leyes que quiera. Los senadores son poderosos (seis años de mandato y más prerrogativas que aquí). Los congresistas se buscan la vida más pronto que tarde (dos años de butaca y después aire).

Deberíamos copiar algunos conceptos. Son infinitos los comentarios al respecto, pero repetiré la síntesis: circunscripción única para las listas al Congreso. Mayor peso territorial en el Senado, espacio natural de los nacionalistas. Poder Judicial independiente (o dependiente de sus propias miserias) a través de designaciones internas. Y, sobre todo, estadistas con suficiente altura moral como para transformar inercias y saber que probablemente todo sea más democrático y complicado si se olvidan de la eterna percusión del ejecutivo en el resto de ejes de la estructura. ¿No sería magnífico que los socis mandaran a paseo a ZP de cuando en cuando? ¿O que a Rajoy le tosieran de verdad en pleno Congreso sin el terror de la jerarquía?

La noche se despeña cuesta abajo y la grandeza de nuestras soluciones se desdibuja. Los conceptos más terapéuticos se resquebrajan empujados por la convicción de que nada cambiará jamás por aquí. Al fin y al cabo somos latinos, no anglosajones. A ninguno de nuestros reyes antiguos se le habría ocurrido aquello de reunir en Londres a los caciques locales para consultarles la política tributaria. Ése es el origen de la Cámara de los Comunes y la diferencia de raíz con nuestros líderes, incapaces de ampliar los canales comunicativos porque al final eso siempre implica una pérdida de poder. Y ésa es la única verdadera droga, amigos.

Etiquetas: ,

  • Chema Fernández

    Está bien eso de convertirse en personaje literario por una vez. De hecho, por la descripción que has dado de nosotros, casi parecemos sacados de un libro de Ruiz Zafón, perfilándonos contra las sombras de la noche.

    La verdad es que entre la exposición sucinta de Dani y la contextualizada de Mirko la ensalada del tema de la subprime quedó bastante clara.

    En cuanto al tema político, me afirmo en lo que dije anoche: el interés particular (vulgo egoísmo) es lo que al final mueve montañas. Un montón de gente hastiada de un sistema inoperante puede hacerlo cambiar simplemente tomando decisiones individuales (dándole la espalda) que lo erosionen como los granos de arena a las pirámides.

    Sé que esto suena mucho a la Mano Invisible de Adam Smith, para ser el Siglo XXI, pero mira lo que la codicia de un montón de gente acabó haciendo con las “subprimes”, sin que hubiese un acuerdo tácito para hundir el sistema financiero americano.

    Otra cosa será ver si nos gusta en lo que nos vamos a convertir…

    Muy buena la entrada (y no es porque salga yo) :-)

  • guilletron

    Imagina a un negro desempleado en camiseta sin mangas sentado en un pórtico derruido en Alabama.
    Y un hombre se le acerca y le pregunta: ¿Te gustaría comprar esa casa?
    -Yo te presto el dinero.
    (las subprimes explicadas por humoristas británicos)
    http://www.dailymotion.com/video/x684wa_the-last-laugh-george-parr-subprime_fun