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El peso de una firma

Fede Durán | 23 de octubre de 2008 a las 13:21

Al lector lo definen sus gustos, a su vez condicionados por las señas que firman la información. Poco a poco, con los años, nos aficionamos a determinados periodistas por cuestiones de estilo o filosofía. Al final, el diario se convierte en una ciudad de calles bien conocidas por las que pasear con el café o la cerveza sabatina. El matiz de la procedencia profesional es importante aunque no afecte al común de los mortales sino a este gremio tan enrevesado y venenoso: si te formaste en El País es lógico que muchas de tus referencias estén impresas en sus páginas.

He seleccionado sobre la marcha 11 nombres del panorama nacional por los que profeso una admiración incondicional. Lo bonito sería que también participen ustedes y que entre todos configuremos una especie de dream team. Sé que participar es a veces pesado. He escuchado a amigos profundamente preparados admitir que no se animan por miedo al nivel general del blog. Destierren ese complejo injustificado. Cada opinión vale oro. Y esto no es un concurso literario.

De la escuela catalana me quedo con varios tipos espectaculares. La política es cosa de Enric Juliana (La Vanguardia), un tipo sin miedo a los enfoques transversales o a salirse del tiesto de cuando en cuando con análisis en apariencia algo más heterodoxos de lo habitual pero también más lúcidos que el promedio. A Juliana se le lee y se le comprende. Su perspectiva, siempre a caballo entre Madrid y Barcelona, enriquece a ambos presuntos bandos. La batalla judicial corresponde a José María Brunet, compañero del anterior. Su mérito consiste en hacer digerible una materia frecuentemente encriptada para el común de los mortales. Siempre he dicho que con Brunet es fácil seguir los laberínticos pasillos del Constitucional o el CGPJ. ¿Qué decir de Enric González? Ahora anda desdibujado en las páginas finales de El País (televisión), pero este tipo ha sido un 4×4: política nacional e internacional, economía, Vaticano, deportes (memorables sus Historias del Calcio; memorables sus libritos sobre Nueva York y Londres). Estrictamente habría que añadir al grupo a Miguel Ángel Bastenier, nacido en Barcelona aunque criado (creo) en Madrid. Fue uno de mis profesores en el master y con él disfruté por defecto. Te obligaba a estar en guardia 24 horas al día. Tanteaba tus conocimientos. Te premiaba o censuraba en función de tus méritos. Y sobre todo te hacía recobrar la ilusión que perdías en otras guerras y con otros maestros de este oficio menos optimistas (con fundamento, desde luego). Bastenier es un experto en política internacional y más concretamente en Iberoamérica. Algún retumban en mi cráneo algunas de sus afiladas sentencias sobre aquel mundo de contrastes, caciques y democracias irregulares.

Deportes es sinónimo de Santiago Segurola. Lo controla (casi) todo y todo lo narra bien: no sólo el sempiterno fútbol sino disciplinas más marginales en España como el atletismo, la natación o el baloncesto norteamericano (tanto profesional como universitario). Nos lo desterraron de El País pero lo acogió Marca, desde donde sabiamente le permiten explayarse, contactar con los lectores cada semana y repasar momentos épicos de la historia deportiva. Mítico, y cruelmente remoto, aquel tándem NBA con Andrés Montes (nunca debiste cambiar la canasta por la portería, amigo; tu voz equivale a un mate). Tampoco defrauda Orfeo Suárez (El Mundo), un buen director de orquesta y un mejor entrevistador cuyo único pero es que no explote sus facultades más allá del planeta fútbol.

A pesar de que Juan Cervera habita en el submundo cultural de Rockdelux, su aportación es meritoria y amena. Es una enciclopedia musical, lógico, pero también literaria. No sé hasta que punto su mano alumbra el producto global de la revista; el resultado es en cualquier caso extraordinario por ecléctico y visual: todo cabe en la esfera del placer sensorial, desde Roika Traoré hasta Chris Ware pasando por David Cronenberg. Permítanme un guiño (otro) al pasado: ¿Recuerdan al fenecido Ángel Fernández-Santos? Sus críticas cinematográficas eran el gran aliciente para adquirir los viernes el periódico y marchar directamente a una sección ignorada el resto de la semana.

No me olvido de Soledad Gallego-Díaz, nuestra analista más anglosajona (en términos periodísticos, anglosajón equivale a excelencia), Pablo Ordaz, alias El Hombre Reportaje (aunque su seguimiento del juicio del 11-M me decepcionara a veces por el sesgo editorialista) o Rafael Ramos, corresponsal de La Vanguardia en Londres que te obliga a rescatar el sueño de unas largas vacaciones en la isla para recuperar los instintos perdidos.

Les toca. Mójense.

  • josé luis

    Comparto todos sus gustos a excepción de Juan Cervera o Rafael Ramos, que me son totalmente desconocidos. Estoy convencido de que si me pusiera a leerlos me gustarían igualmente dado el alto nivel de afinidades que usted y yo compartimos. A partir de ahora, seguiré sus recomendaciones y les prestaré más atención, especialmente a Rafael Ramos, más asequible económicamente por eso de que La Vanguardia nos llega gratis al curro. En su lista, incluiría a otros dos grandes. Uno, Miguel González, quizá menos conocido pese a que trabaja, y muy bien, en El País. Es del estilo de Brunet: hace atractiva la información de Defensa, un mundo muy monótono. Otro, Diego A. Manrique, también colaborador en El País. Sus anécdotas sobre música son extraordinarias. Aunque mi gran referente no podía ser sino el más grande periodista de todos los tiempos en España, Pedro J. Ramírez.

  • Sr Azul

    Obviamente el autor de este blog demuestra con sus gustos una alineación ideológica izquierdista que me resulta difícil compartir. Creo que usted olvida a profesionales altamente preparados como Ignacio Camacho, Antonio Burgos o Javier Rubio.

  • pep

    Estimado Sr.Durán,
    Creo que el desarrollo de su exposición, aun sin quererlo, va intimísimamente ligado a su anterior “Hábitos de un redactor”, al menos para mi. Por lo cual, me acuso de partidismo involuntario y de supina ignorancia de todos aquellos que con su palabra escrita provocan el deleite del lector y la asequible comprensión de todo cuanto se proponen “informar”.

    En consecuencia, yo también me apunto al tintero de Enric Juliana para política nacional. Como Director adjunto de L.V. en Madrid, es un derroche de sabiduría y agudeza que, unido a su tremebunda cultura en su máxima expresión, hacen de él un visionario del porvenir y un talento “pacificador” de lo cotidiano. Para política local no dudaría un instante en glosar la pluma de Antoni Puiverd. Serio, riguroso y exquisito en sus certeros diagnósticos. Como cronistas todoterreno, le mencionaré dos nombres con un curriculum avasallador : Carles Sentís, hoy testimonial, y quien con sus palabras viste de prestigio cualquier página, Lluís Foix. Para internacional, posiblemente el más laureado, Carles Nadal. Para economía, un hombre curtido en mil desaguisados y escenarios: Fabià Estapé. La economía al alcance de un iletrado.

    Todos ellos tienen un común denominador: Jamás atizan el fuego de la discordia ni las fobias. Discrepan o apuntalan, pero siempre con buenas maneras y sutileza. Además de periodistas, son gente centrada y de una riqueza intelectual poco común.
    Me he mojado. Pobremente por lo de seis contra once, pero es lo que leo. Y en prueba de amistad le invito el próximo martes a una representación de Madama Butterfly por estos pagos. Ya sabe…la música , buena, amansa las fieras. Un sincero abrazo.

  • Fede Durán

    Aceptaría encantado la oferta de la Butterfly si no fuera porque ese día me toca estar por la redacción. De todas formas, amigo Pep, en noviembre subiré a Barcelona por motivos literarios y quizás le dé la sorpresa y recoja el guante.

    Un abrazo.

  • Cotufo Bertola

    No comparto el término “desdibujado” que se aplica a Enric González. Un buen -y fiel- lector bucea en el periódico hasta encontrar la perla, si es que existe. Y en este caso, sí, y de un montón de kilates. Yo me alegro mucho de que el señor González haya dejado en manos de otros todo ese coñazo que significa contar qué hacen los políticos -aunque se refiera a ellos (y de qué manera) al analizar sus apariciones en la pantalla- y se dedique a emocionarnos, como hizo el domingo pasado con un maravilloso artículo sobre Robert Johnson.

  • Cotufo Bertola

    Sr. Azul, le ha olvidado mencionar al Gran Maestro: ¡¡¡¡Señoras y señores, con todo ustedeeeeeeeeeeeeees!!!
    Tachán, FEDERICO JIMÉNEZ LOSANTOS!!!!!!!!!!!!!
    Plas plas plas Bravo bravo!!!
    Federico, Federico, Federico!!!!
    Queremos un hijo tuyo!!!! De Burgos no, que es muy feo y huele a gato!!!!

  • Fede Durán

    Cotufo: Enric está desdibujado en términos digamos espaciales, pero coincido con usted en que quien busca encuentra. Anoche leí en casa su artículo La Foto y constato que sigue siendo el mejor.

    Un saludo.

  • Sera

    Mi gran y último descubrimiento (no digo que sea reciente, sino el último) ha sido un colaborador del programa de radio que cada mañana conduce Carlos Herrera. Me refiero a Fernando Ónega, al que considero un profesional exquisito, culto, centrado y que no duda en darle al César lo que es del César, tanto lo bueno como lo malo (sustituir ‘César’ por quien se quiera; ataca y reconoce méritos por igual sin atender al color político).

    Sabe argumentar de forma razonada cada una de sus intervenciones, sin hacer aspavientos ni desprestigiar a nadie. Creo sinceramente que es de lo mejorcito que se puede encontrar hoy en día en la vasta jungla de los tertulianos de tele y radio.

  • Toni

    Ahora anda desdibujado en las páginas finales de El País (televisión).

    Cómo se puede sostener tal cosa, cuando E. González está en el mejor momento de su escritura.

  • Fede Durán

    Desdibujado en términos espaciales y ordinales, amigo Toni.