¿Qué dos torres?

Fede Durán | 30 de marzo de 2009 a las 11:16

Lo de las dos torres (Unicaja y Cajasol) suena ahora gracioso. La sensación es que Solbes y MAFO intentaron deslizarle a los malagueños un timo aparatoso y muy peligroso. Una de las cajas del top ten se haría con otra de las del bot three (al menos en términos de rating) como paso previo a la eternidad y los diamantes. Todos quieren parecerse a La Caixa. Está bien pensado, pero ejecutar el sueño a costa de la salud propia es idiota. Medel lo ha visto a tiempo. Al principio parecía convencido. Los medios dieron por hecha la operación. Qué bien. Andalucía conquistando la Península desde el sur. Pero los días pasaron y las dudas crecieron. Estos tíos no son solventes. Estos tíos erraron sus inversiones (ladrillo, traidor amigo). Estos tíos se hunden. Sálvense quien pueda. Y pueden los de siempre (atentos a la foto que El País publica de Hernández Moltó, el presidente de CCM, ayer: sale de una sucursal risueño, casi festivo).

Tenemos pues un nuevo motivo para desconfiar del Gobierno, finalmente forzado a una intervención bancaria. Recelan los grupos parlamentarios y quizás también ahora las entidades financieras. España tiene pinta de thriller. Nadie conoce a nadie. Todos contra todos. Y el país en caída libre, ajeno a la velocidad de la refundación capitalista, confiado en que la construcción resurja de sus cenizas y rellene arcas públicas y bolsillos privados. Yo me quedo con Portugal, vecino discreto, silencioso vecino que ahora no sufre la humillación del prepotente desmantelado porque jamás lo ha sido.

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  • Felipe

    Hola de nuevo Fede.

    Yo toda esta operación la veía en clave política andaluza, no en clave económica. Estaba claro que CLM era una mala novia, un mal acompañante, pero que te permitía crecer. Esa fusión transformaría a Unicaja en la mayor caja andaluza sin discusión, y en una futura caja única andaluza, no existiría la duda sobre la sede, auténtica patata caliente sobre la que ningún político andaluz, ya sea de uno u otro bando, tiene agallas (por no decir otra cosa) de decidir. En esa clave veía yo la operación. Ahora que todo se ha ido al garete, y con la movida de la Junta, todo esto queda aplazado. Cajasol se centrará en la construcción de su nuevo símbolo (el rascacielos en la Cartuja) y Unicaja, en remontar su maltrecha morosidad.

    Un saludo.