No he votado en las europeas

Fede Durán | 9 de junio de 2009 a las 17:01

No he votado en las elecciones europeas. Es la primera vez. Creo que tras cinco años de periodismo político y apenas seis meses de periodismo económico he comprendido el contraste y alcanzado una de esas sólidas convicciones de hombre joven que empieza a ser viejo y quizás por ello maniático.

Volví de la playa el domingo, almorcé con mis padres y me dediqué al ocio hasta bien entrada la tarde. Ya de noche, en casa, encendí la tele y elegí CNN+ para saber qué demonios había pasado en Europa. Pues que gana la derecha. ¿Y en España? Pues que gana Mayor Oreja, que es el PP, que es Rajoy, que vuelve a ser la derecha. El presentador conectó con las sedes popular y socialista y tuve la mala suerte de toparme con unos y otros en uno de esos momentos de lucidez cósmica. Los socis hicieron lo que hace siempre quien pierde: minimizar la derrota, echarle imaginación a la hermenéutica… Rajoy, eufórico, jugó también a lo que le tocaba. ¡Ya queda menos para volver a La Moncloa! Conclusión: el sentido del tiempo en política no lo miden las horas ni los días ni el trabajo permanente. Lo mide la distancia hasta las siguientes elecciones. Quien vive en la oposición, cae en la trampa más típica del ser humano contemporáneo porque quiere que los segundos y las semanas pasen rápido. La velocidad, amigos míos, también nos aproxima a la muerte. Por contraste, quien manda sí procura exprimir la legislatura, vaya a ser que sea la última.

Que la política es teatro es una obviedad. También lo es que estos tipos han aprendido de los americanos el arte (o el fraude) de la telegenia, de la oratoria (es decir, de la antioratoria pensada para las masas presuntamente zafias), del espectáculo. No hay que culparles del todo por ser como son. Sólo pretenden vivir de lo suyo, que no es otra cosa que constar, mandar, mentir, robar/defraudar y embelesar hasta que se demuestre lo contrario. Y en el cierre de este círculo vicioso desempeña un rol esencial el periodismo. Ojo, les habla un contribuyente neto del mal creado. Me da la sensación de que la política no da para tanto. No en el día a día. Son los especialistas, con sus interpretaciones, los que activan el mecanismo de las hipótesis, las intrigas florentinas, la aritmética de las alianzas, los golpes de efecto. Un buen ejemplo son los escándalos por corrupción. Aquí cada bloque busca mierda en el bando contrario. Los trajes de Camps, los aviones de Zapatero. Lo más hilarante es que después, cuando toca atacar, PP, PSOE y los integrantes de cualquier otra sigla olvidan sus propias miserias para centrarse, con furia y espumarajos, en las del rival, las únicas irrefutables y visibles.

Apunto un argumento mucho más visceral. Estos tíos me caen mal. Son falsos, se creen mejores, piensan que cada español tiene dos ojos clavados en su jeta, en su coche oficial, en su primera (o segunda) dama. Aquí cada ciudadano tiene bastante con lo suyo. Y cuando raramente uno (ahora hablo de mí, no del ciudadano) enciende la tele, lo que espera es un poco de aire fresco, de diferencia, de verdadero afán de honestidad. Yo no he tenido la suerte de conocer cómo se las gastaban los Suárez, Azaña, Ortega, Giner de los Ríos (nunca político pero siempre maestro de políticos, entre ellos los dos anteriormente citados) o Tarradellas, pero estoy convencido de que mejoraban lo presente con algo de vocación junto al inevitable bucle del poder.

En fin. Que no tengo claro que quiera participar en este injusto intercambio Yo Te Soporto Cuatro Años/Tú Me Pides El Voto. Y que conste que no hago distinciones. Sólo se salvan algunos personajes secundarios; los que están suficientemente alejados de los focos y aún creen en este tinglado. Los que jamás mandarán, porque si mandan ya serán distintos y peores.

Etiquetas: ,

  • pep

    Amigo Durán, aún compartiendo enteramente el contenido del artículo, creo que la rendición no es el camino adecuado.Si aceptamos y admítimos que la democracia es el menos malo de los sistemas de gobierno, y en él vivimos, no podemos tirar la toalla.El mecanismo no es otro que el voto en blanco.Ya sé, ya sé que se siente como un gesto inútil,vacuo, casi humillante.Pero al menos es una papeleta que dice “no me interesa ningúno de ustedes”,pero no renuncio a encontrarlo.

    Yo tampoco me siento cómodo con lo que hay.

    Un abrazo.

  • àlex

    Bravo, Fede.

  • Fede Durán

    Fíjese en una cosa, amigo Pep. El único motivo que me impulsaría a votar sería disfrutar de una plena capacidad para diferenciar programas de uno y otro bando en la medida en que pueden cambiar la realidad que regulan (matrimonios gays, supresión de determinados impuestos, privatizaciones versus sistema público, sistema electoral, medio ambiente…). Pero, claro, hay que diferenciar a priori, o basarse en lo que han hecho anteriormente, y entonces afloran las contradicciones, los bandazos, los espacios en blanco… y se confirma el temor reflejado en este post y se recurre al búnker de la abstención para dejar que sean otros, o ellos mismos, quienes den cuerda al juguete.

  • BIBI

    ten cuidado! no vaya a ser que te llamen de algún gabinete y tengas que eliminar el post de este blog…Por cierto, yo tampoco voté, por las mismas razones, y sin 5 años de periodismo político…

  • Rafael del Barco Carreras

    ELECCIONES EUROPEAS 2009 EN BARCELONA.

    Rafael del Barco Carreras

    En España, 57 % de abstención y votos en blanco. Somos mayoría absoluta. 67% de participación en Italia. En Barcelona el 70% de abstención. Eslogan inmediato televisivo, la Tele Única, “EUROPA NO INTERESA”. Los propagandistas de la Política, profesionales de la Política, vividores por y para la Política, y sus respuestas inmediatas. ¡Quien no INTERESA son ellos! A la ABSOLUTÍSIMA y silenciosa mayoría de la población barcelonesa no le interesan los actuales políticos. NO REPRESENTAN EL SENTIR DE LA CALLE. Unos por sus neuras nacionalistas, otros por el dichoso progresismo, pocos porque huelen al “antiguo régimen”, y los más porque apestan a corruptos, nuevos ricos. Pero ellos, felices con ese 30% repartiendo cargos y sueldos. Viven estupendamente en su burbuja.

    Sentimos que esto no es DEMOCRACIA, que votar a unos profesionales, inmersos por activa o pasiva en una visible Corrupción, en cerrados conciliábulos, obedientes por intereses a mandos de grupúsculos, no es DEMOCRACIA. Partidos impermeables, listas cerradas, instituciones dominadas. El Franquismo partido a trozos. El “atado y bien atado” que se eterniza con la Constitución y esas oscuras listas.

    Me lo repito en cada elección, quisiera votar antes de morirme. Pero si con Franco era una inútil tontería, para el inútil Tercio Familiar o referéndum sin otra opción, ilusiono votar a gente surgida de PRIMARIAS, listas abiertas, sin más obediencia de voto que su conciencia y el mandato de sus electores, formando unos verdaderos y libres EJECUTIVO, LEGISLATIVO Y JUDICIAL. Una DEMOCRACIA que oxigene las instituciones, que legitime derechos y obligaciones, donde castas funcionariales y su “amigocracia” sean servidores públicos en lugar de beneficiarios de lo Público.

    En fin, “sumiá truitas”, soñar tortillas, “ya su farán”… nosotros, los ciudadanos, a lo nuestro… subsistir, trabajar, pagar los menos impuestos posibles, ilusión que la informática imposibilita convirtiéndonos en más súbditos que ciudadanos libres… y a esperar que escampe la CRISIS… donde nos han metido esos sonrientes políticos, situados a dedo, y votados por el 30% de la población. Si…ya sé…en las “otras” elecciones…en Barcelona votan unos cuantos más… los profesionales saben sacar partido a las sentimientos, ilusiones y buena fe humanas…

  • Piarpa

    Menos mal que este mes sigue habiendo fútbol…

  • Fede Durán

    Bibi, no existe tentación gabinetera, así que tranquilo. Como dice un ilustre compañero del Diario, no como carne humana.

    Piarpa, espero que te enfundes la zamarra desde Michigan. Igual hasta ganamos la Confederaciones.

  • Chema

    Hola Fede,

    Después de leer el post, me mantengo en lo que te dije la semana pasada: abstenerse no es criticar.

    No recuerdo quién dijo que “la democracia no es el gobierno de la mayoría sino el gobierno de la mayoría que vota”.

    En tiempos de confusión hay que volver a los principios clásicos: “qui tacet, consentit” (como decía mi abuelo, el que calla otorga)

    A fin de cuentas, con estos niveles de participación no tenemos derecho a quejarnos del mangoneo de las jerarquías de los partidos. Ya lo avisó Aristóteles: “cuando la democracia se desgasta y se debilita es suplantada por la oligarquía.”

    Te imaginas los titulares tras unas elecciones en las que el voto en blanco gane por mayoría absoluta. Eso sí sería la victoria de los escépticos.

  • Alexander Vórtice

    Lo cierto yo sí voté. Considero que el acto de votar debería ser una obligación, es la belleza de la democracia, de la libertad que, en ocasiones, no valoramos.

    Alexander Vórtice

  • Bardamu

    “Se puede perfectamente no votar nunca y, aún así, tener una opinión propia… e incluso varias”.
    De un tal Louis-Ferdinand Celine, en ‘Norte’.

  • pipiolo

    Fede, vota ya. A ver si escribimos más que esto está más parado que los que echáis en el grupo Joly. Bardamu, se escrine “aun así”, sin tilde en el “aun”.

    Aurevoire, que dijo Voltaire

  • Bardamu

    Pipiolo, se escribe “escribe”, no “escrine”; con b, no con n. Ay, estos correctores… Hala, a pasar la mopa a los sillones de la Academia.

  • turbillon

    Vota ya Fede, hijo.