¡Levántense, muchachos!

Fede Durán | 13 de mayo de 2010 a las 12:49

Los entrenadores de la moral, los psicólogos del optimismo dicen que también de una crisis se sale por cabezonería. Esto lo arreglamos entre todos, aunque no todos piensen igual ni tengan las mismas ganas de arreglarlo. ZP rebajará los sueldos de la función pública y el alto mando político. Fuera cheque-bebé. Pensiones al congelador. La aspiración del 0,7% para los países pobres a la basura. Mordiscos a la sanidad. Quizás, y sólo quizás, más impuestos para los más ricos, el viejo guiño de los bosques de Sherwood. La empresa privada estará tan contenta que seguramente planifique ya un paralelismo mimético para que nosotros, trabajadores por cuenta ajena, veamos la nómina más chiquita. Venga, alegría, esto lo arreglamos entre todos.

Maravillado quedo con la versatilidad del compatriota: por más plumas con alquitrán que le echen encima, ahí sigue, botellín en mano, cuando el sol cae y el trabajo apenas palpita tres o cuatro neuronas más abajo como el fantasma pesado que es. Más admiración me produce, si cabe, nuestro amado líder Zapatero: las circunstancias le han obligado a cargarse todos aquellos cromos que nos vendió como primera prueba de nuestro primer mundo. Debimos ser más humildes. Y de eso también tiene culpa el de antes, extrañamente habituado a los ranchos texanos y las fotos con otros que sí eran (y serán) Potencia Internacional. Un amigo me ha exigido, como camarada comprometido, que salgamos a la calle con palos. Dios mío. Preferiría afiliarme al POUM y enredarme en las barricadas de la Telefónica, por aquello de la estampa heróica e histórica. Pero España es un perro pachón.

Volvamos al optimismo. Justo cuando más difícil nos lo ponen. ¿Menos pasta, menos Estado, menos todo? Ustedes no sé, pero yo hoy descanso tras diez días de curro, he dormido once horas y anoche cené con una de esas amigas que combinan belleza de ilustración tolkieniana e inteligencia de personaje de Ellroy. Estoy en casa, junto a mi cactus recién florecido, y de fondo suena Peter Von Poehl, como podrían sonar Grizzly Bear o Mayer Hawthorne. Los brujos del clima dicen que habrá sol en Cádiz. Esta tarde pasearé (sin garrote) por mi barrio, posiblemente el mejor del mundo, y me encontraré con muchos de sus personajes. La Tipa con Tres Perros que Jamás Recoge los Mojones, los Chicos del Sonoro, el Gorrilla de la Litro, Kaori la Japo, Adelina La Mujer Duende o, tal vez, con un poco de suerte, la Vecina del Chucho que Parece un Ewok.

  • josé luis

    Le sugiero un buen tema para fin de semana ahora que estamos en pleno tijeretazo de fondos públicos. ¿Por qué el Estado tiene que financiar a los sindicatos? En otros países no ocurre así. Un dato: me dicen que con el Gobierno actual los sindicatos han elevado hasta un 400% su financiación. A falta de confirmar el dato, quizás detrás de esta discreta ‘ayudita’ se esconda el verdadero motivo por el que los sindicatos aún no han convocado una huelga general con la peor crisis económica conocida desde el 29 que en España ha dejado ya más de cuatro millones de parados, camino de cinco. Se habla y mucho de la cordial relación entre Méndez y Zapatero pero por lo que se ve y, tristemente como siempre, hay también de por medio motivaciones económicas. Un saludo. Ánimo!

  • josé luis

    Fede, dato confirmado. Me aseguran que desde que Zapatero es presidente ha multiplicado por cuatro los sueldos de los sindicatos vía Presupuestos. ¿Es eso comprar la paz social?. Puede ser un buen tema para fin de semana porque hasta ahora sólo hemos visto a los sindicatos defendiendo al juez Garzón. Seguro que la Pantoja ha echado en falta su amparo a las puertas de los juzgados, ella que tanta felicidad ha dado a ¿muchos? con sus canciones. Ánimo!

  • Alberto

    ¿Y que otra opción hay? ¿Superar una crisis capitalista sin usar las recetas capitalistas? ¿Nos imaginamos a ZP reduciendo déficit aumentando la presión fiscal sobre las rentas alta? ¿Gravando más los beneficios de las empresas?
    Ojalá lo hiciese, pero estamos donde estamos.

  • Fede Durán

    Los sindicatos arrastran algún defectillo desde hace tiempo. El principal, su incapacidad para cambiar de discurso aunque la realidad sea otra. Y ahora amenazan con una huelga y proclaman su falta de sintonía con Zapatero, efectivamente generoso subvencionador de la representación laboral. Lo del ajuste nos lo han explicado desde fuera (y desde dentro, cada día más también desde dentro) por activa y por pasiva. Y ahora toca porque Grecia se la pegó y detrás vamos nosotros. ¿Huelga general? Vale. Pero con un poco de autocrítica, pardiez.

  • Julio

    Confirmado, Fede. Es usted un aburguesado.
    Yo soy más del “esto lo arreglamos sin ellos”.