Crónicas de un escéptico » Archivo » El gusano lector

El gusano lector

Fede Durán | 14 de febrero de 2011 a las 19:56

Sólo me había topado con Nick Hornby en Alta Fidelidad (1995), un buen libro que inspiró una buena peli y que creó para los melómanos uno de esos panales a los que volver con delectación de cuando en cuando, sobre todo si a la adicción por la música se añadía o añade otra por las listas y los rankings de todo pelaje. Varios amigos me recomendaron un reencuentro vía Juliet, Naked, su última novela traducida al castellano, y la única reseña que cayó en mis manos añadía interés al asunto. La trama parecía divertida: un cantautor norteamericano se retira repentinamente tras vivir, o sufrir, una catarsis en los baños de un antro. Sólo un grupúsculo de tenaces seguidores mantiene viva la llama de Tucker Crowe, El Desaparecido, sobre el que se construyen todo tipo de teorías conspiratorias.

La lectura, rápida, no logra en ningún momento sacudirme esa sensación de decepción inmune a toda crítica, entrecomillado y editorial-estrella. El libro es plano, a veces incluso pelín aburrido, y la buena pinta de sus primeras páginas se diluye en un argumento que me recuerda a los mejores escritores ingleses contemporáneos (con especial mención para Martin Amis y Zadie Smith) más en la intención que en el resultado. Pero lo que me fastidia no es que Hornby haya ideado una novela normalita, derecho a ello tiene, sino que el sistema, nuestro sistema editorial de grandes planetas (y desgraciadamente pequeños satélites sin distribución) imponga al lector un catálogo conservador y por lo tanto carente de sorpresas y diamantes en bruto. Quien quiera descubrir, deleitarse e investigar empapado de ese espíritu del fan freak tan bien descrito en Juliet (un piropo al menos) necesita pasar directamente del primer estante de novedades de cualquier librería para rebuscar en la retaguardia muda pero imponente de la literatura.

Los comentarios están cerrados.