Andalucía castrada

Fede Durán | 27 de septiembre de 2011 a las 12:44

Cualquier país registra diferencias en función de la geografía. La correspondencia desarrollo/retraso puede responder a las coordenadas norte/sur, o este/oeste, y así sucesivamente. El esquema en esta España contemporánea siempre estuvo claro. Andalucía, puntera en los primeros centímetros de la película (fenicios, cartagineses, romanos, musulmanes, etc) perdió fuelle poco a poco, como las aves migratorias que de repente comprenden que, por viejas o por enfermas, no llegarán a la calidez de destino. Franco se encargó de rematar la faena desmantelando la industria que quedaba (la textil en Málaga, por ejemplo) a favor de los polos nacionalistas vasco y catalán, sin duda menos protestones con la panza llena. Y así llegamos al presente, donde la Junta habla (o hablaba, ya no se atreve) de modernizaciones, talento e innovación en una tierra que, más bien al contrario, pierde metros de altura conforme el pájaro se pudre en su libre caída.

Sociólogos, historiadores, antropólogos, políticos y hasta periodistas autocríticos serían capaces de tejer una lista de razones convincentes. La sociedad civil andaluza es clásica, indolente, conformista, improductiva y excesivamente folclórica. Con multitud de matices, podría estar parcialmente de acuerdo porque hablamos de un retrato robot del todo, no de cada individuo o de cada pequeña ciudadela de diferentes. Porque entonces emerge como excepción, o como minoría mayoritaria, una mezcla de talento, energía, visión y ambición que nada debe envidiar a cualquier otro conjunto catalogable (por razones de origen) de ciudadanos.

¿Por qué Andalucía no recorta la distancia que la separa de las ricas? ¿Por qué no lo hace Silicia en Italia? ¿O Chiapas en México? Porque, además de todo lo expuesto, hay realidades subterráneas que nunca se incluyen en la tinta del discurso, realidades bastante feas e implacables, como que una empresa equis, pongamos que sevillana o cordobesa, con igual genio que otra catalana o madrileña, quizás incluso más galardonada por los árbitros de la industria, no recibe del mercado el ok al precio fijado (un precio equiparable al de sus rivales) sencillamente por la procedencia de la marca. Si eres andaluz, debes asumir que cobrarás menos por tu producto. Eres más pobre, ¿recuerdas? Ah, y no nos gusta la competencia.

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  • ferran

    “la industria texil de Malaga desmantelada en favor de Catalunya por Franco”??????. Pero hombre revise la historia de la creacion de la industria textil en Catalunya que es anterior a Franco. Industria que en este momento tambien ha sido desmantelada en favor de paises asiaticos. Revise los ingleses en Rio Tinto, en las bodegas de Jerez, los catalanes en el gas de Malaga. Revise la exclusiva española del Puerto de Sevilla en el comercio con America..Cuando ya tenga todo revisado sacara la terrible conclusion que los males de Andalucia hay que atribuirlos a Franco ..- A vascos y catalanes….Como siempre!!!

  • Fede Durán

    Franco se cargó lo poco que había aquí para que hubiera menos competencia con los de allá. Yo no culpo a vascos y catalanes, pero la historia de España no siempre es como nos la quieren vender desde el centro y desde el norte. Afirmación que no elude, en absoluto, las generosas dosis de autocrítica que informan mis textos cuando me da por hablar de Andalucía. Una abraçada i salut.