Crónicas de un escéptico » Archivo » Kim contra Ngozi

Kim contra Ngozi

Fede Durán | 6 de abril de 2012 a las 17:20

BANCO Mundial, capítulo 12. En los 11 anteriores, monólogo imperial: todos sus presidentes han sido estadounidenses. La terna de candidatos para sustituir a Robert Zoellick la componen Jim Yong Kim, surcoreano nacionalizado americano y favorito de Obama; Ngozi Okonjo-Iweala, ex ministra de Finanzas nigeriana y ex directora gerente del organismo que ahora aspira a gestionar; y el colombiano José Antonio Ocampo, también ex ministro del ramo. El mundo anglosajón afronta dividido esta contienda. Ocampo está fuera de todas las quinielas, así que los argumentos en pro y en contra gotean sobre los CV de Kim y Ngozi. Gane quien gane, habrá un avance: la institución contará al fin con un presidente nacido fuera de las fronteras de EEUU. Obama rompe así (a medias) la tradición pendular del organigrama financiero internacional, donde por cada americano en el Banco Mundial, Europa coloca a un director general en el FMI.

¿Qué tiene Kim que no tenga Ngozi? Principalmente, un discurso muy heterodoxo a ojos de Wall Street. “La búsqueda del crecimiento del PIB y de los beneficios empresariales ha empeorado de hecho las vidas de millones de hombres y mujeres”, escribió una vez. También, una experiencia esencialmente vinculada a la ayuda al desarrollo vía proyectos de salud pública como Partners in Health (www.pih.org). El perfil del surcoreano encaja bien en la iconoclasia light que practica Obama. No se trata de un banquero ni de un economista. Tampoco de un político. Y eso ya anula otro triste antecedente: hasta la fecha, el Banco Mundial no ha funcionado como verdadero motor del progreso de los subdesarrollados sino como fiel esbirro de los intereses planetarios del Imperio. El método es siempre el mismo: obligar a los países receptores de créditos a aceptar proyectos de infraestructuras (carreteras, centrales eléctricas, embalses) adjudicados a compañías estadounidenses bajo condiciones de imposible cumplimiento que, inevitablemente, convierten al prestatario en esclavo. Quizás Kim pueda introducir leves pero esperanzadores cambios.

¿Qué tiene Ngozi que no tenga su rival? Experiencia en todos los campos en los que éste flojea: economía, finanzas y vida palaciega (o de gobierno). Conoce además los entresijos del BM y sabe lo que es renegociar deuda pública desde el flanco débil. Desde una perspectiva norte-sur, representa la primera alternativa seria del tercer mundo al primero en la esfera de las finanzas. Voces de muy diverso pelaje consideran a Ngozi una mujer brillante y sobradamente preparada. La decisión sobre el nombramiento corresponde al Directorio Ejecutivo del BM, compuesto por 25 directivos más el presidente, que no vota salvo en casos de extrema igualdad. Los cinco miembros con mayor número de acciones tienen un asiento permanente. Son EEUU, Japón, Alemania, Francia y Reino Unido. Al ser el primer accionista y por tanto el país que más dinero aporta, EEUU se ha reservado sistemáticamente una voz preponderante que esta vez podría quebrar el bloque de los menos pudientes.

Los comentarios están cerrados.