Visiones de un brujo de pacotilla (NBA)

Fede Durán | 15 de mayo de 2012 a las 18:27

Visto lo visto, mis habilidades adivinatorias, al menos en lo referente a la NBA, son nulas. Mis dos factores sorpresa se han esfumado a las primeras de cambio: confiaba ciegamente en los Knicks, y no por el efecto Lin, evaporado tras su lesión, sino por la profundidad aparente de una plantilla que poco tenía que envidiar a las más punteras de la liga. Me encomendaba, asimismo, a la filosofía coral de los Grizzlies y al talento interpretativo de Marc Gasol, bien secundado en la pintura por Randolph y en los aledaños de la zona por tipos como Gay y Conley.

Me equivocaba, claro. Lebron ha fulminado a Nueva York, donde Melo no basta, Amare no ha estado a la altura, Tyson Chandler se ha borrado en ambas zonas (se supone que era el mejor defensor de la temporada) y ha sido clamorosa la ausencia de un base en activo (Bibby y Davis tienen un pie en el Imserso y una mano en los riñones). Además, no se trataba de un one on one con comparsas más o menos equilibradas. Miami tiene a D-Wade mientras el segundo anotador con más talento de los Knicks es JR Smith, que tiene la misma fiabilidad que un orangután en la mesa de control de la Nasa. Resultado de la serie: Miami 4, Nueva York 1.

Los Grizzlies tienen un problema. Rudy Gay no es Kobe Bryant, así que el desenlace del último tiro bajo presión suele ser negativo (Mike Conley tampoco es Chris Paul, dicho sea de paso). Memphis tiene a un puñado de buenos anotadores, pero comete el error de marginar en ataque a Marc, quizás actualmente el hombre alto con más talento en el pase y en la visión general del juego. Resultado de la serie: Memphis 3, LA Clippers 4.

En realidad, se están cumpliendo los pronósticos de las mentes más conservadoras. Miami dominará en el Este porque: a) tiene al mejor jugador de la NBA (a diferencia de Kobe, Lebron no sólo anota, también pasa, rebotea, tapona y se sacrifica por el grupo); b) tiene a uno de los diez mejores jugadores de la NBA (D-Wade); c) tiene a uno de los treinta mejores jugadores de la NBA (Chris Bosh); y d) Boston no es una alternativa seria de poder porque su columna vertebral podría protagonizar una versión masculina de las Chicas de Oro.

La cosa estará más igualada en el Oeste. Oklahoma destrozará a los Lakers (no escarmiento; mi quiniela es un 4-0) y los Spurs usarán a los Clippers como mondadientes (4-2). El consiguiente duelo será más difícil de descifrar. Los Thunder cuentan con Durant y Westbrook más el poder intimidador de Ibaka, pero San Antonio tiene a ocho o nueve tíos que anotan más de diez puntos por partido y pone en pista, de largo, a la mejor plantilla del globo. Es verdad que su trío mágico (Duncan, Parker, Ginobili) es tan viejo como el de los Celtics, pero basta echarle un vistazo al resto del ejército para temblar (si se es rival) o aplaudir (si se es espectador o fan): Tiago Splitter, Stephen Jackson, Danny Green, Gary Neal o Kawhi Leonard, secundarios de lujo con los mismos nervios ante la exigencia de un título que Clint Eastwood en el lapso que media entre un escupitajo y el disparo que acaba con su enemigo.

Probablemente, el anillo lo acaben disputando los Sixers y los Clippers, aunque sólo sea por dejarme nuevamente a la altura del betún. Entonces apostaría por los Clippers para que ganaran los Sixers, una banda talentosa y muy joven donde Elton Brand es el más veterano con apenas 33 años.

PD variadas:

Los arbitrajes de los Heat-Knicks han sido de corte caserón cuando Miami jugaba en Miami. La paliza del primer partido encuentra ahí cierta justificación.

Lebron no se parece a Jordan, ni falta que le hace. La suya ha sido una opción inteligente: ¿Imitar al mejor de la historia (que es lo que hace Kobe)? Negativo. Crear un nuevo superhéroe.

Aunque caigan en semis, los Pacers no son tan malos como parecen. Me gusta su quinteto inicial.

Si yo hubiera sido Mitch Kupchak (el manager general de los Lakers) no habría fichado a Ramón Sessions sino a George Hill (sí, el de los Pacers).

Chicago sin Derrick es como el Barça sin Messi, Iniesta y Xavi.

Mike Brown y Jeff Van Gundy son a los comentaristas lo que Lebron al juego.

Atlanta-Boston ha sido la única eliminatoria de la que he pasado olímpicamente. Cuestión de feeling, supongo. O de romanticismo: desde que se marchara Dominique, dejé de sentir los colores rojiblancos y me pasé a los Knicks.

Nunca se hagan fans de los Hawks.

Nunca se hagan fans de los Knicks.

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  • quetaltronco

    Me alegra compañero que te haya dado por escribir de baloncesto. No estoy siguiendo tan de cerca como tu la NBA pero en la distancia coincido y discretpo contigo en algunas cosas. Reconozco que también me habían llamado los cantos de sirena de los Knicks (no escarmentamos), apostaba a que Atlanta se cargaba a Boston pero los viejos rockeros siguen dando guerra (Rondo es muy bueno). A los Lackers no hay por donde cogerlos y Oklahoma los va a destrozar (queda un largo verano por delante para los LA y espero que Gasol ponga pies en polvorosa igual que hizo el tio Phil).
    Para mi los claros favoritos son los Spurs. Tu me abriste los ojos y, francamente, no recuerdo ningún equipo que maneje un roster de jugadores tan amplio (practicamente juegan con 13 tios), que reparta los minutos como lo hacen y lo que eso significa para el final de una temporada marcada por una acumulación bestial de partidos.
    Por último, adelantandome a los JJ.OO a ver cómo acaba esto. Bynum y Howard fuera, Rose fuera de 8 a 13 meses, Bosh muy tocado y estoy convencido de que todavía caerá alguno más y que otros dirán que no por la temporada tan bestial que han tenido.

  • Fede Durán

    Rondo es quizás el tío más rápido sobre la pista. Y además, un excelente pasador de riesgo (tipo Ricky). Avery Bradley es otro crack. Ha logrado sentar en el banquillo a Ray Allen (coincidimos en que es uno de los tres o cuatro mejores tiradores de la historia, ¿no? El pack podrían completarlo Bird, Miller y Ellis).

    Paul Shirley me contaba el otro día por twitter que los Lakers sólo tendrían opciones si ganaban el primer partido en Oklahoma. Palmaron de 29.

    Coincido contigo: mis favoritos son los Spurs.

    Respecto a las lesiones, el lunes entrevistaron a David Stern en la ESPN y el muy cachondo afirmaba que esta epidemia nada tiene que ver con lo apretado del calendario. Business is business.