El Bendecido y la Emperadora

Fede Durán | 15 de julio de 2014 a las 13:51

SÁNCHEZ ABRE SU RONDA DE CONTACTOS CON UNA REUNIÓN CON SUSANA DÍAZ EN FERRAZ

Nada explica mejor la formidable decadencia del PSOE que el abrazo colectivo a Susana Díaz. Colectivo, orgánico y externo, porque en una suerte de orquestada genuflexión aparecen unidos monarcas, empresarios, banqueros, barones y hasta a veces rivales, todo bien aliñado por esos medios de comunicación incapaces de crear una agenda propia más allá de las imágenes y chascarrillos que calculadamente les cuelan los aparatos.

Ahora irrumpe, o simplemente aterriza, Pedro Sánchez, obligado por Díaz al paseo juntos a primera hora del lunes, calle Ferraz, ante las cámaras, claro, para que al día siguiente no haya dudas con la semiótica: el Bendecido y la Emperadora.

El problema de Sánchez es similar al problema de Susana. Ambos son superficie sin fondo. Leer una entrevista al ex aspirante (igual que leer una a Madina) sencillamente desazona, como si estuviésemos ante un replicante de Blade Runner. Y ésa parece la apuesta definitiva del PSOE y quizás su camino a la perdición. Porque en Andalucía Díaz vive de la palabra, jamás del hecho. Repasen sus iniciativas legislativas de calado desde que llegó, sus reestructuraciones administrativas, su lucha contra el despilfarro y los desvíos sistemáticos de fondos. No encontrarán nada. Sánchez tiene al menos el beneficio de la duda sobre sus verdaderas capacidades y sobre su autonomía real.

El PSOE dejó de ser izquierda hace lustros. A la izquierda de la izquierda que es IU asoma un horizonte recortado por la P de Podemos y Pablo. Es un seísmo de efectos imprevisibles (efecto globo vs efecto bomba de racimo) que en cualquier caso demuestra cómo cientos de miles de ciudadanos sin cadenas clientelares difícilmente volverán a confiar en la otra doble P en liza. Es el precio del amor al mediocre, basado a su vez en el temor al poderoso.

 

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