Archivos para el tag ‘Crisis de Gobierno’

Con la mente en otra parte

Fede Durán | 10 de abril de 2014 a las 20:32

Pleno en el Parlamento de Andalucía con Susana Díaz.

Sí, había sesión de control en el Parlamento, pero la Andalucía política no miraba al hemiciclo sino a la trastienda, donde las fuerzas especiales de PSOE e IU trataban de arrancar el motor bicilíndrico de la Junta tras la primera verdadera crisis de gobierno entre socios que se respetan pero no se piropean ni se quieren.

José Antonio Castro, el portavoz de IU, tenía la oportunidad de marcar (otra vez) perfil propio. Esta vez debía andarse con ojo. Él mismo negociaba junto a Diego Valderas y Antonio Maíllo la paz con los socialistas, y además IU había probado (y encontrado) el límite de Susana Díaz, cero temblores de pulso, después del lío de la Corrala Utopía. Así que optó por el mismo tirón de orejas de hace dos semanas: la cadencia legislativa, hasta ahora más propia de un vespino que de la potencia que se le supone a 59 diputados. Díaz hizo después lo de siempre: contestó en parte y con desgana. Su mente estaba en otras batallas. La de Castro también. Es como intentar tararear a la Carrà mientras se calcula la raíz cuadrada de ciento nueve.

Era curioso observar a la dupla Díaz-Valderas. Dos compañeros de pupitre conscientes sin embargo de que sus caminos e intereses son diversos. El PSOE ha convencido a Valderas de que es un hombre de estado, y Valderas está encantado de creérselo. Cuando Susana hablaba, Diego asentía, sonreía, animaba. Él es uno de los grandes cortafuegos de este desencuentro. Lo malo es que le ocurra como a Rosa Aguilar y una mañana amanezca con la camiseta equivocada.

Carlos Rojas quería aprovechar el chaparrón para devolverle a la presidenta sus habituales burlas sobre la interinidad del PP-A. Sus palabras venían cargadas esta vez de bilis más que de cifras, describiendo una escena muy de los Hermanos Marx, con entradas y salidas del camarote, doncellas descocadas y culos al aire, botellas vacías de champán y un par de pasajeros con una resaca espantosa (vale, ha sonado más a Benny Hill). Planteó bien las cosas: si Fomento (¿y Vivienda?) cometió una irregularidad, Díaz debería cesar a la consejera, Elena Cortés. [Coda al párrafo: al equipo popular debería preocuparle el bajísimo perfil mediático de Moreno Bonilla. Si Díaz es una cinco estrellas en el manejo del circo mediático, El Candidato no pasa de panorámica naif de la Gran Manzana].

Es poco probable que tal cese se produzca. Aun así, Díaz fue muy contundente en su respuesta aclaratoria: respeto a los principios de igualdad, justicia y legalidad. La colleja a IU sonó lejos de las Cinco Llagas: desigualdad significa que Cortés ha optado por beneficiar a unos andaluces en detrimento de otros en idéntica situación. Injusticia es básicamente lo mismo. E ilegalidad implica mayores cotas de drama, canciones metaleras hacia el abismo de la prevaricación.

Por primera vez desde que SD debutó en las alturas, el Parlamento autonómico no fue un muermo. Sus señorías estaban inquietas, gritaban, abucheaban y se retrepaban en sus ilustres butacas. Flotaba en el aire cerrado del hemiciclo la nube de la intriga, que implica golpes de efecto, que a menudo implican elecciones. Y ahí es cuando la película se interrumpe, los ojos se acristalan y las garras se crispan porque se atisba la eterna posibilidad de redistribuir el poder.

[Segunda coda al conjunto de la crónica: un adelanto electoral podría 1) beneficiar al PSOE si el PSOE vende esta historia como un pulso entre demócratas y radicales 2) beneficiar a IU si traslada el mensaje de que está con los más débiles y no con los poderes fácticos y universales del capitalismo mal entendido 3) beneficiar al PP si retrata la experiencia del bipartito como el caos que siempre ha creído que es. Potencialmente, todos salen beneficiados, así que emerge alegremente la paradoja: lo que a todos beneficia deja las cosas como estaban].

[En realidad, el intercambio de guantazos cansa terriblemente al elector. La perspectiva de unas elecciones -otras-, también. Pero se ha creado un precedente de violencia política, y los recelos entre PSOE e IU serán ya una constante más o menos empolvada].