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Y tú menos

Jesús Ollero | 16 de diciembre de 2015 a las 7:05

Preocupante al máximo que finalizado el debate la opción más votada por el triunfo dialéctico de Mariano Rajoy y el de Pedro Sánchez fuera ninguno. Perdieron los dos, pues. Más de un tercio de los votos al final del debate optaron por no dar ojana al bipartidismo. Entre los que eligieron a uno, claramente fue más votado Sánchez, exabrupto sobre la honradez al margen. Aunque, en fin, todo esto de los votos on line tiene sus aristas y los simpatizantes de los emergentes evidentemente optaron en masa por la opción y tú menos.

Otra cosa es cuando se observa a usuarios, vamos a decirlo así, independientes y vemos que el debate suscitó tanto interés como aburrimiento. Nada que ver, por supuesto, con el de Atresmedia porque Podemos abrió otra línea de conversación con #Elverdaderodebate y los partidos se esmeraron es llevar la charla a su barrio. Ahí pinchó, como en el decorado, la música, los rótulos, el moderador… la Academia de la Televisión. Como bien señaló Fernando Tascón, faltó unificar un hashtag que aglutinara a los usuarios, pues cada cadena optó por el suyo propio y apenas #caraacara2015 reunía algunas conversaciones.

Twitter asegura que el debate generó 1,7 millones de mensajes durante su emisión, lejos de los 2,4 de Atresmedia, pero el desglose es descorazonador para los planificadores de acciones digitales, pues cara a cara al margen #YoVotoPP, #PedroPresidente, #Eres (los de Andalucía, sí), #Bárcenas y #empleo fueron los temas más comentados. Todo muy visto, todo muy pobre.

Al punto, que quien animó de verdad el seguimiento digital fue el impertérrito Campo Vidal. Cuando la gente se cansó de ridiculizar el decorado y el grafismo ochentero, la música de carta de ajuste etcétera, el ¿moderador? fue el gran impulsor de memes de la noche. Los hubo antológicos, dado el alto grado de espesura de la cita. Para colmo, se le consideró mayoritariamente perdedor de un debate que no ganó nadie. Y Vicente Vallés fue el ganador del anterior… Cómo está la política, oigan.

Luces, sombres y bots

Jesús Ollero | 8 de diciembre de 2015 a las 11:04

Dos millones cuatrocientos mil tuits durante el día y millón y medio durante la duración del #7dElDebateDecisivo. Nada de bromas en un evento que concitó toda la atención en plasmas, tablets y móviles de la piel de toro, Doñada incluida.

El vértigo de Twitter hace que de los grandes momentos de la noche apenas el housewaterwatchcooper de Pablo Iglesias (lo dijo dos veces oiga… imperdible la web housewaterwatchcooper.com aparecida la misma noche) tuviera recorrido, ausencia de Rajoy aparte. Si acaso, y eso sí es un punto a favor, el discurso final de Iglesias (pese a las críticas al puño en el pecho). La más mencionada hasta bien pasada la medianoche fue Soraya, a la que los debatientes tardaron en dirigirse personalmente, con 45.485. Claramente detrás Iglesias (36.138), Sánchez (34.1480) y Rivera (27.466).

Pero resulta cuanto menos sorprendente que a Errejón, un tipo listo hasta aburrir, se le llene la boca comparando los candidatos de verdad (el suyo, básicamente), con los de plástico (los otros, en general) y que el #PabloPresidente20D que Podemos aupó desde la mañana del día 8 y durante horas y horas engordara principalmente con retuits de cuentas dudosas y con la actividad frenética de bots. Bots everywhere… O sea, que la humanización de la política es inflar el discurso digital con las más burdas técnicas, cuentas con nombres tan difíciles de pronunciar o más que PricewaterhouseCoopers. Un horror. Nuevas políticas, nuevas trampas. Great!

No nos engañemos. Con independencia de que Pablo Iglesias estuviera bien en el debate (salvo alguna cosa como el ridículo sobre el referéndum andaluz, del que intentó salir con un alucinante “no te pongas nervioso” dirigido al moderador), que lo gane según los usuarios de manera tan abrumadora viene claramente inflado por todo esto. Los otros también lo saben hacer, pero o lo saben hacer peor o lo están descuidando. Normal después del ridículo de las cuentas zombis compradas para el usuario de Rajoy para que el profesor emérito no lo superase en seguidores.