31 de Julio: San Ignacio de Loyola

Manolo Ruiz | 31 de julio de 2007 a las 8:59


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Visita
Titular de la Parroquia, donde reside y está ubicada Canónicamente. La Hdad celebra en su onomástica solemne función a nuestro titular dando comienzo a las 2o.30h.

Nació el año 1491 en Loyola, en las provincias vascongadas; su vida transcurrió primero entre la corte real y la milicia; luego se convirtió y estudió teología en París, donde se le juntaron los primeros compañeros con los que había de fundar más tarde, en Roma, la Compañía de Jesús. Ejerció un fecundo apostolado con sus escritos y con la formación de discípulos, que habían de trabajar intensamente por la reforma de la Iglesia. Murió en Roma el año 1556

Cronología de La Vida de San Ignacio De Loyola

1491- Año probable del nacimiento de Ignacio de Loyola
1521- Colabora en la defensa de Pamplona acosada por el rey de Francia. Es herido en la pierna derecha y enviado a Loyola, donde pasa la convalecencia. En este tiempo caen en sus manos algunos libros piadosos que le hacen descubrir, en la vida de Jesús y de los Santos, un nuevo horizonte en su vida. Se produce en Ignacio una primera conversión. Experimenta, igualmente, una lucha interior entre deseos piadosos y deseos mundanos.
1522- San Ignacio comienza una peregrinación al Santuario de Nuestra Señora de Montserrat. Una vez en Montserrat, hace una confesión general y deja sus vestidos y su espada. Continúa el camino hacia Manresa donde da comienzo a una vida de pobreza, oración, y penitencia. Después de un tiempo de turbación, escrúpulos, dudas y angustias, vivirá una singular experiencia de Dios que recordará toda la vida: “la ilustración del Cardoner”. Igualmente comenzará a formular su experiencia espiritual con lo que da comienzo a lo que más adelante será el libro de los Ejercicios Espirituales.
1527-
A lo largo de este año Ignacio vivirá dos procesamientos más y será encarcelado. Al salir de la prisión viaja a Salamanca. Nuevamente tendrá procesos inquisitoriales, se le prohibe predicar y enseñar materias teológicas por no haber hecho suficientes estudios. Ignacio decide marchar de Salamanca, pasa por Barcelona y se encamina a París.
1538- San Ignacio celebra su primera misa en la iglesia de ¨Santa María la Maggiore¨.
1540- Paulo III confirma la fundación de la Compañía de Jesús.
1541- Ignacio comienza la redacción de las Constituciones de la Compañía y es elegido superior general de la misma. A partir de este momento Ignacio vivirá permanentemente en Roma.
1556- Muerte de San Ignacio de Loyola. Es enterrado en el lugar donde actualmente está la iglesia del Gesú en Roma.
1609- El Papa Paulo V beatifica a Ignacio de Loyola.
1622- Canonización de Ignacio de Loyola por el Papa Gregorio XV.

Oración

ALMA DE CRISTO

Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti.
Para que con tus santos te alabe.
Por los siglos de los siglos. Amén.

Juventud, formación y aventura

Fue el menor de trece hermanos de una familia vasca acomodada e influyente. Los Loyola son patronos de la parroquia de Azpeitia (Guipúzcoa). Su madre muere al poco tiempo. Su padre lo confía, desde los siete años, al Contestable Mayor del Reino de Castilla, Juan Velázquez de Cuéllar. Recibe así una educación cortesana como uno más de los diez hijos de su tutor, empleados como pajes y damas de honor en los palacios reales.

A los 26 años, lucha al lado de su señor enfrentado al Cardenal Cisneros, regente de Carlos I, para conservar el señorío de unas villas castellanas y rescatarlas del dominio de Germana de Fois, a quien el propio Carlos I las había donado injustamente. La derrota y muerte de Velázquez de Cuéllar le deja sin sueldo ni beneficio.

Al servicio del Duque de Nájera, Virrey de Navarra, y en la brava defensa de Pamplona contra los franceses, cae gravemente herido en las piernas por una bala de cañón (1521). Paradójicamente, va a convertirse en un gran andador, cojeando “solo y a pie” por Europa, primero, y oteando minuciosamente desde Roma los nuevos caminos del Mundo a través de sus compañeros, luego. Ahora bien, siempre más fue peregrino íntimo del Espíritu, por el cual deseaba ser utilizado como instrumento, aunque romo e indigno.

Pero en el tiempo que nos ocupa, se describe a sí mismo como muy laxo en la moral, en cosa de juegos y de mujeres, aunque ferviente en la fe. Era vanidoso, desgarrado y soñador. Tenía que despertar.

Conversión. Los Ejercicios Espirituales.

Superado el peligro de muerte, durante la convalecencia se entretiene con libros espirituales: la vida de Cristo y de los santos. En la casa no había sus lecturas preferidas de caballerías y lances amorosos. Aunque seguía soñando con las hazañas que emprendería para distinguirse ante su dama. Pronto cayó en la cuenta de los efectos contrarios producidos por las hazañas soñadas por una dama de especial nobleza y la emulación de los santos en servicio de Jesús. Se aficionó locamente por lo último.

Teniendo en cuenta su pasado, emprende una exacerbada penitencia. Se viste de saco, confiesa toda su vida pasada en el Monasterio de Montserrat y se detiene once meses en Manresa, con exagerados ayunos, larguísimas oraciones, y luminosas y consoladoras experiencias divinas. Las anota y discierne cuidadosamente, elaborando lo que llamaríamos primer borrador de su excelente libro de pedagogía espiritual: los Ejercicios.

Frustrado su intento de quedarse en Tierra Santa, emprende estudios en Barcelona, Alcalá y París. No cesó de tener problemas, incluso palizas, juicios y encarcelamientos, por su influencia en la gente que dirigía espiritualmente. En Barcelona, le recogió casi muerto un molinero. Un mercenario lo apaleó a cuenta de un caballero cuya amante religiosa había apartado Ignacio de su extraviado camino. En Alcalá fue encadenado en tanto regresasen dos feligresas suyas desaparecidas con motivo de una peregrinación desaconsejada por Ignacio. En Salamanca, le detienen los dominicos. En París, escapó por poco de una humillación pública, acusado de desviar espiritualmente a los estudiantes.

De hecho, juntó un grupo de amigos y, el 15 de agosto de 1534 hacen voto de vivir en pobreza y castidad y hacer vida ascética y apostólica en Tierra Santa u ofrecerse al Papa para que les envíe donde puedan dar más fruto. Son siete. Los más conocidos son San Francisco Javier, misionero en la India y Japón, Laynez y Salmerón, teólogos del Concilio de Trento y el Beato Pedro Fabro, el único que ya era sacerdote en aquel momento. Bobadilla y Rodríguez son los dos restantes.

Fundación de la Compañía de Jesús y gobierno

A este grupo se juntaron otros tres compañeros. En Roma, los diez deciden mantenerse unidos como orden religiosa y el Papa Paulo III la aprueba con el nombre de Compañía de Jesús (1540). Por votación unánime sale elegido Ignacio como Prepósito General. Javier argumentaba su voto: puesto que él nos ha reunido, sabrá conservarnos en unidad.

Fuente web Hdad, y corazones.org


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