Esperanza tira la toalla

Ignacio Martínez | 21 de abril de 2008 a las 18:04

Esperanza Aguirre y Camps

Esperanza Aguirre ha dicho que no tiene intención de presentarse a la presidencia del PP, después de que en los últimos días barones de todos los territorios hayan advertido a los suyos contra toda tentación de apoyar las aspiraciones de la presidenta de Madrid. Es una pena que el margen para la democracia interna en los partidos sea tan estrecho.

El sábado, en Elche, los presidentes del PP en Cataluña, Valencia, Murcia y Andalucía escenificaron su apoyo incondicional a Rajoy. Allí, Javier Arenas dijo que él no necesita decir si es liberal, demócratacristiano o socialdemócrata, que le basta con decir “soy del PP”. En el mismo mitin, Rajoy abandonó el modo gallego de contestar con desdén y sarcasmo a Esperanza Aguirre y empleó un tono más siciliano: “Si alguien quiere irse al partido liberal o al conservador, que se vaya”. Mariano le señaló una puerta a Esperanza que hoy ha cerrado ella misma. Pero no se confundan, esta pelea no es sólo una lucha por el poder: en el PP hay una crisis de identidad.

Resulta interesante este debate sobre su ideología, que se ha solapado a la pugna por el liderazgo del PP que se libra desde que se produjo el 9 de marzo la segunda victoria de Zapatero. Para esta Legislatura, Rajoy y Arenas quieren moderar su estrategia tanto en la política nacional como en la andaluza, mientras la presidenta de Madrid y los grandes tenores mediáticos de la derecha prefieren una oposición más dura que la de los últimos cuatro años. Aquí no sólo se posicionan periodistas: la cúpula empresarial española, en donde Aguirre goza de buenas simpatías, prefiere en este momento la prudencia de Rajoy, porque entienden que al Gobierno hay que ayudarle a gestionar la crisis económica.

La coyuntura pone de manifiesto que el PP es el partido con la ideología más ancha de Europa. Hay países con cinco grupos en su parlamento, que ocupan el espacio que en España se definiría con un “soy del PP”. A los conservadores, liberales, democratacristianos y socialdemócratas, citados por Rajoy, hay que añadir la extrema derecha y hasta los neocon ultraliberales. Todas esas familias conviven en el Partido Popular. Socialdemócratas ya hubo en UCD y en el PP habrá pocos, pero los hay: por poner un ejemplo cercano, me parece que Amalia Gómez está a la izquierda de José Bono. O, dicho de otro modo, que Bono está a la derecha de Manuel Pimentel o Amalia Gómez. En todo caso, cinco familias tan diversas, son muchas para mantener la cohesión de una maquinaria de poder y de empleo.

Liberal es un término difícil de explicar. En la Francia del XVIII, los enciclopedistas que defendían al individuo, la razón y la ciencia, fueron un modelo para la burguesía liberal. En España, los liberales del XIX eran revolucionarios que propugnaban libertad e igualdad. En Estados Unidos en el XX, liberal ha sido sinónimo de peligroso izquierdista. En fin, hoy día las democracias europeas son liberales: todos los partidos respetan la iniciativa privada y la libertad individual y social. En vez de indicar a Aguirre dónde está la salida, Rajoy podría haber rebajado las firmas de compromisarios, para facilitar su candidatura. Habríamos visto un partido apasionante y competido. Habría sido un gesto muy liberal. Hoy, tras su encuentro con el presidente valenciano Francisco Camps, Esperanza ha tirado la toalla.

(En la imagen de Chema Moya/Efe, Esperanza Aguire y Francisco Camps ensayan unas sonrisas forzadas monísimas)

  • manuel (sevilla) España

    Entonces, es el perro del hortelano. Esto me huele a “fuga”.

  • callesierpes

    El ejemplo de Bono no es el mejor para sustentar su argumento. Bono está a la derecha de todo el mundo y a la izquierda de todo el mundo. O sea un tipo no muy fiable. Y finalmente, ¿seguro que ha tirado la toalla?.

  • Ignacio Martínez

    Ha dicho que no se presenta. Por tanto, ella tira la toalla, no va a ser quien se enfrente a Rajoy. Pero, desde luego, estoy de acuerdo con tu insinuación: puede que la batalla no haya terminado.

  • Jose Luis

    “¿Por qué hay que decir inamovible e inquebrantable?…quedan dos meses para el congreso”. Esperanza Aguirre ha cerrado con estas palabras su esperada intervención en el debate televisado 59 segundos de Televisión Español en la noche de hoy lunes. Señor Martínez, creo que aun no hay nada definitivo…

  • Ignacio Martínez

    Tiene usted razón, o no. Por utilizar el modo gallego de Rajoy que la propia Esperanza Guirre utilizó en el programa de anoche. (Que no habíamos visto cuando escribí el comentario de arriba). Lo cierto es que ella se queja, con razón, de que la amedrenten los barones regionales y que Rajoy le enseñe la puerta de salida, pero cuando el número dos de Gallardón, Manuel Cabo, amagó con presentarse contra ella por la presidencia del PP de Madrid, los barones madrileños lo rociaron de críticas y lo disuadieron. Es lo mismo que ahora le ha ocurrido a Aguirre en el PP nacional. Ciertamente no son los modos más democráticos. Y lo malo es que estas maneras no son privativas del PP: son las normas generalizadas de comportamiento en todos los partidos.

  • callesierpes

    Como creo que desgraciadamente en Estado ha menguado, y no como consecuencia de la aplicación de políticas liberales sino por la “creación” incotrolada de 17 “Estadistos” con sus correpondientes burocracias, esto se ha traducido en la organización de los partidos políticos que también están menguando hacia las “baronías”. Veáse lo que ha ocurrido con el PSOE y su relación con el PSC y el PSE, y pronto con las demás franquicias autonómicas. Pues eso, que el PP no va a ser menos, y nunca mejor dicho, MENOS!.

  • Mª José

    Bonita foto. La ideología no importa si el amor es verdadero. ¿ Va a tener que elegir finalmente el presidente Camps entre dos lealtades? Ni uno ni otra se pronuncian irrevocablemente, pero yo que Rajoy, les ponía un detective