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Friquis en acción

Ignacio Martínez | 8 de diciembre de 2008 a las 13:10

 

¡Muerte al Borbón!, ha dicho un ingenioso diputado de Esquerra Republicana de Cataluña, en un momento de exaltación y dejándose llevar, por citar la disculpa de su propio partido. La criatura en cuestión no es adolescente, tiene ya 55 años , sino hombre primitivo o poco civilizado, según se desprende de la excusa que ha utilizado el presidente del Congreso. Primario, dijo Bono. Joan Tardà tampoco es un iletrado, es licenciado en Filosofía y Letras y catedrático de Instituto de Lengua y Literatura catalanas, pero es persona que se deja arrebatar por la pasión y pierde la moderación, que es lo que significa exaltado, calificativo que el portavoz de su partido ha usado como eximente.

En todo caso, no es un buen ejemplo para las Juventudes de Esquerra, a las que acompañó el sábado en un entierro de la Constitución, con motivo de su 30 aniversario. Tardà quiso demostrar que si aquello era un concurso de gamberradas, él podía hacerlas más gordas. En la pasada legislatura ya fueron muy comentadas sus intervenciones en el Congreso para defender el carácter democrático de ANV, la última marca blanca de ETA, o su habilidad para exasperar al presidente del Congreso, Manuel Marín, hablando en catalán en los plenos, aunque no lo permitiese el reglamento. Marín lo llegó a expulsar de la tribuna de oradores y solía calificarlo en privado como un friqui.

En Ronda dirían, sin tantos rodeos, que es un majarón. Y desde luego no representa a un pueblo como el catalán, que se distingue por su sentido común. También gritó ¡viva la república! Pero la defensa de estas ideas es perfectamente respetable en la España democrática de hoy día. Lo de las muertes, sin embargo, es más propio de guerras o terrorismos. Tardà no ha pedido disculpas: por el contrario, en un comunicado ha tachado de ignorantes a quienes pensamos que son poco edificantes este tipo de propósitos.

Este preclaro hombre de letras nos recuerda a los iletrados que la frase está sacada de contexto, porque es lo que se cantaba por las calles de Barcelona en la Guerra de Sucesión. Esto coloca a ERC en la posición de partido moderno frente a los batasunos vascos, defendidos por Tardà. Mientras los proetarras quieren llevar llevar al País Vasco un millón y medio de años atrás, a la edad de piedra, Esquerra sólo quiere hacer retroceder a Cataluña tres siglos, a la guerra civil española de 1705 a 1714, que ganó el primer Borbón, Felipe V.

Sobre el futuro, poca doctrina. Aunque hace unos días tuvimos un espejismo. Carod Rovira lanzó un mensaje proponiendo refundar Esquerra como un partido serio, abierto, moderado, tolerante, flexible, dialogante, que transmitiese estabilidad y no fuese antiespañol. Si la iniciativa prospera, al pobre de Tardà le quedan unos añitos de reciclaje.

[En la imagen, Joan Tardà acompaña al líder de las juventudes de ERC, Gerad Coca, en el acto del sábado.   La foto es de Josep García, de elperiodico.com]

  • callesierpes

    Pues Arcadi Espada hace un análisis sobre la cultura de este profesor de instituto:

    http://www.arcadiespada.es/2008/12/08/8-de-diciembre/

  • pep

    Sr.Martínez, el suyo es un artículo que, desgraciadamente, se orienta hacia la exprimida tendencia de meter la mano en el cajón de todo aquello que provenga de Catalunya, incluyendo los fondos de cohesión, claro. Ni soy republicano ni guardo querencia alguna por E.R.C. Mi opinión del protagonista de la historia no merece ni mención, por ser un personaje de lisonja, entre Freud y hermanos Marx.

    Usted orilla la esencia del discurso: la propia Constitución. Éste es el verdadero quid de la cuestión, la necesaria revisión del texto “ sagrado” al que, al parecer, no le han pasado los años ni adolece de graves asonancias con la actualidad del país. De sus estructuras políticas, de su riqueza, de sus diferencias territoriales y de sus innumerables etcéteras.

    Lo demás, sus argumentos, son vacuas consideraciones que no aportan nada al lector que no sea la alimentación de esa animadversión rayana a la fobia. Mal ejemplo. Si en Ronda lo tildarían de “majarón” pues, mire, ni lo conozco ni entiendo el vocablo. Debe ser muy gracioso. También friquis es un término gracioso. Por otra parte, las equívocas expresiones de Tardá no creo que sobrepasen los recientes exabruptos de un alcalde andaluz. Exabruptos de los que los periódicos catalanes le han dedicado cuatro líneas en el margen de los ignorados.

    En resumen, ni se pueden producir espejismos en partidos políticos legalmente constituidos, ni tampoco procede incidir más en la sombra que en la realidad de las noticias.

    A Callesierpes decirle que todos los análisis de Arcadi hay que ponerlos en una cuarentena de cincuenta días. Al periodista y a su medio .

    Saludos.