No hay dictaduras buenas

Ignacio Martínez | 1 de enero de 2009 a las 12:10

 

 Se cumplen 50 años de la llegada de los revolucionarios cubanos a La Habana y el derrocamiento del dictador Fulgencio Batista. La corrupción del régimen anterior, hizo ver a este grupo de jóvenes barbudos de una manera muy romántica por la generación de los años 60, que convirtió en un icono universal al Che Guevara (a la izquierda), un médico argentino enrolado en la tarea de la ‘liberación’ de Cuba, convertida en un emporio de la mafia norteamericana. El enfrentamiento del nuevo régimen cubano con Estados Unidos, que inicialmente lo había visto con buenos ojos, el bloqueo comercial, su papel de David contra Goliat,  concedieron durante un tiempo al Gobierno de Fidel Castro (derecha) la indulgencia de la izquierda mundial. Pero no hay dictadura buena. De la misma manera que no hay terrorismos buenos y malos, lo que incluye a Hamas y al Tzáhal. Así que el balance de este medio siglo es la ruina de Cuba, acrecentada desde la caída de los regímenes comunistas en Europa del Este y la desaparición de la URSS. El crédito de los hermanos Castro no es hoy mucho mayor que el de Batista en 1959.

  • pep

    Muy cierto Sr.Martínez, no hay dictaduras que merezcan ninguna bendición ni absolución.Ninguna.Todas son falsas y sangrientas.Quizá algún matiz a considerar, sin que ello exculpe la vesania de todas.La de derechas está claro y manifiesto que es una pura depuración en favor de los lobyes,amiguetes y perpetuación de la bicoca, eliminando y exterminando cualquier atisbo de reacción en contra, sobre todo cultural.

    La izquierda, arropándose en el manto de la pobreza, la ignorancia y las burdas promesas, mienten descaradamente con la aprobación —inicial— de los desgraciados socorridos.Para, al final, coincidir con la derecha en la atribución y reparto de privilegios, lisonjas , haciendas y hembras de tronío, que es lo suyo,como de los otros. Sudamérica es un excelente caldo de cultivo de estos personajes que transforman lo impúdico en lo emblemático.Una pena.

    No, no hay dictadura buena.

    Saludos cordiales.